Nuevo sismo por arriba de 6.3 se registró este miércoles: ¿Hubo alerta de tsunami?

Sismo 6.3 en Mindanao sin tsunami: epicentro en Sarangani y 10 km. Phivolcs descarta réplicas; Ndrrmc advierte nuevos movimientos.
El sismo tuvo su epicentro cerca de Sarangani, en el sur de Filipinas, y hasta los primeros reportes no dejó víctimas ni alerta de tsunami. Crédito: Diseñado por Magnific

Las autoridades filipinas y el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) reportaron este miércoles un movimiento telúrico de magnitud 6.3 en la isla de Mindanao, ubicada en el sur de Filipinas. Hasta el cierre de los primeros informes, no se registraron personas heridas, daños en infraestructuras ni se emitió alerta de tsunami.

De acuerdo con los datos del USGS y los organismos locales de gestión de emergencias, el sismo tuvo su epicentro a 32,2 kilómetros de la provincia de Sarangani y se originó a una profundidad de 10 kilómetros bajo la superficie terrestre.

En las primeras horas tras el evento, circularon en redes sociales registros visuales de evacuaciones preventivas en edificios e instalaciones de la zona. No obstante, ninguna entidad oficial había ratificado daños materiales ni personas afectadas al momento de los primeros reportes.

¿Qué dijeron Phivolcs y el Ndrrmc sobre réplicas y magnitud del sismo en Mindanao?

Las mediciones y proyecciones de las entidades encargadas de monitorear el evento no coincidieron. La Defensa Civil de Filipinas, apoyada en datos del Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs), descartó la probabilidad de réplicas y fijó la intensidad del movimiento en nivel 7.

En contraste, el Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (Ndrrmc) elevó la magnitud estimada a 7.1 y advirtió que podrían presentarse nuevos movimientos sísmicos en la región, en una posición opuesta a la de Phivolcs.

¿Qué dejó el terremoto de magnitud 7.8 del 8 de junio en Mindanao?

El sismo de este miércoles se produce cuando Mindanao todavía enfrenta las consecuencias del terremoto de magnitud 7.8 ocurrido el 8 de junio, el de mayor intensidad registrado en Filipinas en más de tres décadas.

Ese evento cobró la vida de cerca de un centenar de personas, dejó aproximadamente mil heridos y forzó el desplazamiento de casi 100.000 habitantes. Los daños en viviendas superaron las 50.000 unidades afectadas. El fenómeno también provocó modificaciones físicas en el territorio: el lecho marino se elevó hasta dos metros, lo que dejó al descubierto miles de corales, y la línea costera se desplazó cerca de 200 metros.

Filipinas se sitúa dentro del Anillo de Fuego del Pacífico, zona donde la actividad sísmica y volcánica es recurrente como consecuencia del movimiento permanente de las placas tectónicas que conforman esa franja geológica.