Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacudió la madrugada de este jueves el mar de las Molucas, frente a la isla indonesia de Ternate, dejando al menos una persona muerta y varios heridos, además de provocar escenas de pánico en distintas zonas del norte del país.
El sismo se registró a las 06:48 hora local (22:48 GMT) a una profundidad de 35 kilómetros, generando inicialmente alertas de tsunami que fueron levantadas aproximadamente dos horas después, tras descartarse un riesgo significativo.
La víctima mortal fue una mujer de 70 años en el norte de Sulawesi, quien falleció al ser aplastada por escombros tras el colapso parcial de una estructura. Asimismo, otra persona resultó herida con una fractura en la pierna al saltar desde un edificio en medio del pánico, según informó la agencia estatal Antara.
El epicentro del terremoto se localizó aproximadamente entre Manado y Ternate, dos de las zonas más afectadas. En ciudades como Manado y Bitung, los residentes describieron el movimiento telúrico como uno de los más intensos en años.
“Fue realmente fuerte… incluso me sentí mareada”, relató la periodista Isvara Safitri a la BBC de Londres desde el centro de Manado, donde los muebles se sacudieron durante varios segundos y las calles parecían vibrar. Según su testimonio, se trata del sismo más potente que ha experimentado en al menos seis años.
Una zona acostumbrada a los sismos
En Bitung, Yayuk Oktiani aseguró que, aunque los temblores son frecuentes en la región, “nunca son tan fuertes como este”, dijo al medio británico. La mujer se encontraba en un mercado cuando comenzó el movimiento. “Todo empezó a temblar”, recordó, señalando que varias tiendas sufrieron cortes de electricidad y que la gente huyó despavorida.
Oktiani corrió hacia el colegio de su hijo, ubicado cerca del mar, donde la situación era caótica. “Los profesores les dijeron inmediatamente a los padres que llevaran a sus hijos a casa, aunque acababan de llegar”, explicó.
En Ternate, el residente Budi Nurgianto describió cómo las paredes de su vivienda vibraron durante más de un minuto. Al salir, se encontró con una escena de confusión generalizada. “Había mucha gente afuera… incluso vi a algunas personas salir de sus casas sin haber terminado de ducharse”, afirmó al periódico.
El sismo también generó preocupación regional. El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, con sede en Hawái, advirtió inicialmente sobre la posibilidad de olas de menos de 0,3 metros en costas de países como Japón, Filipinas, Malasia y Taiwán, aunque posteriormente descartó la amenaza.
Tras el temblor principal se registraron al menos dos réplicas, de magnitudes 5,5 y 5,2, y las autoridades advirtieron que podrían producirse más en las próximas horas.
No hay cifras concluyentes
La agencia geológica de Indonesia informó de daños en edificaciones y personas heridas, aunque no precisó cifras totales. Imágenes captadas por equipos de rescate en Manado muestran estructuras dañadas, mobiliario destruido y residentes caminando entre escombros en medio de gritos de angustia.
En el Hospital Siloam de Manado, el personal médico improvisó zonas de atención al aire libre tras evacuar rápidamente a pacientes y trabajadores. Admini, de 69 años, relató el momento de confusión a la BBC: “Estábamos tomando té… al principio no sabíamos que era un terremoto. Luego escuchamos a un niño gritar: ‘¡Bajen, dense prisa!’”.
“Todos estaban apiñados afuera… algunos en sillas de ruedas, otros ayudándose entre sí”, agregó, describiendo el caos tras el movimiento telúrico.
Indonesia se encuentra en el llamado “Anillo de Fuego del Pacífico”, una de las zonas con mayor actividad sísmica del planeta, lo que explica la frecuencia de estos fenómenos, aunque la magnitud de este evento ha sido considerada especialmente significativa por los habitantes de la región.