Aumenta a más de 5.500 el saldo de muertos por sismos en Venezuela

Un mes después de los terremotos, el balance sube a 5.546 muertos y 16.740 heridos en Venezuela; el número de desaparecidos sigue sin cifra oficial.
El cabo Ervin Triana reveló cómo Bomberos de Bogotá logró rescatar con vida a Moisés, un niño atrapado bajo los escombros tras el desastre en Venezuela. Crédito: Foto por MARTIN BERNETTI / AFP

El balance oficial de víctimas por los terremotos que sacudieron Venezuela aumentó a 5.546 fallecidos, mientras que la cifra de heridos permanece en 16.740, de acuerdo con el último reporte divulgado por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.

El nuevo registro fue conocido cuando se cumplió un mes de la catástrofe, marcada por dos movimientos telúricos de magnitud 7,2 y 7,5. El reporte anterior, entregado por el Gobierno el miércoles, contabilizaba 5.398 muertos.

A la fecha, las autoridades no han presentado una cifra oficial de personas desaparecidas. Durante los primeros días de la emergencia, la ONU calculó que el número podría alcanzar los 50.000, mientras que otras estimaciones lo ubican alrededor de 10.000.

La búsqueda continúa en distintos puntos afectados. Equipos de rescate, familiares y voluntarios permanecen entre los restos de las edificaciones para localizar y recuperar cuerpos que todavía permanecen bajo los escombros. La emergencia también dejó a más de 23.000 personas en refugios improvisados, después de perder sus viviendas.

Según los datos entregados por las autoridades, al menos 190 edificios colapsaron por completo y cerca de 900 permanecen en pie, pero presentan daños que impiden su habitabilidad.

Búsqueda de desaparecidos continúa un mes después de los terremotos

En La Guaira, ubicada a 40 kilómetros de Caracas y considerada una de las zonas más afectadas, familiares y voluntarios mantienen las labores de búsqueda entre estructuras reducidas a grandes acumulaciones de concreto.

Los testimonios recopilados en el lugar señalan que buena parte de la maquinaria destinada a recuperar cuerpos se concentra en edificios de vivienda social construidos por el Gobierno. En otros sectores, los familiares aseguran que la asistencia ha sido limitada.

Uno de los casos corresponde a Residencias Caribe, un conjunto privado de cuatro torres habitado por familias de clase media. De acuerdo con un listado elaborado por los propios familiares, alrededor de 140 personas continúan desaparecidas en ese complejo.

Francis Riascos, ingeniero de 57 años que busca a su hermano Gustavo, afirmó que los familiares han tenido que gestionar por cuenta propia equipos para avanzar en las excavaciones. Según su relato, la falta de acompañamiento y la ausencia de recursos han dificultado las labores.

La situación se complica por las condiciones de los edificios colapsados. Vecinos aseguran que algunos cuerpos permanecen en zonas con aguas estancadas, mientras otros pueden ser observados, pero están atrapados bajo grandes bloques de hormigón.

Para acceder a los restos se requieren equipos especializados, entre ellos oxicortes, generadores eléctricos, rotomartillos y esmeriles, además de personal capacitado. Los voluntarios, que llevan semanas trabajando en espacios reducidos, oscuros y con poco oxígeno, también enfrentan el agotamiento físico.

A esto se suma la falta de un protocolo para establecer un registro de desaparecidos, según los familiares y voluntarios que participan en las labores.

Familias piden continuar las labores entre los escombros

En las calles de las zonas afectadas permanecen carteles con fotografías de personas cuyo paradero aún se desconoce. Entre ellos está el de Carmen Cecilia Gutiérrez Rodríguez, desaparecida tras el colapso de una torre de vivienda social en Los Cocos.

Deisy Gutiérrez, hermana de Carmen Cecilia, participa en la búsqueda junto con otros 15 familiares. La mujer sostiene que su hermana quedó atrapada en el edificio y que la familia continuará en el lugar mientras existan posibilidades de encontrarla.

En esta zona, grupos conformados principalmente por integrantes de la Fuerza Armada utilizan sopletes y maquinaria para cortar las estructuras metálicas y abrir accesos entre los restos de los apartamentos.

Las familias también han expresado su rechazo a una eventual demolición de las estructuras antes de completar las labores de búsqueda. En el caso de Los Cocos, Deisy Gutiérrez señaló que inicialmente se contemplaba demoler el edificio, pero que posteriormente se optó por avanzar de manera gradual en la revisión de los escombros.

Mientras tanto, los trabajos de recuperación continúan en medio de estructuras inestables y con familiares que permanecen en los lugares donde sus seres queridos fueron vistos por última vez.