La apuesta de Donald Trump por un candidato cuestionado, las redadas migratorias y el descontento con sus políticas económicas ponen en riesgo el dominio republicano en Texas, su histórico bastión. Allí, una nueva generación de demócratas busca convertir el malestar de los votantes en apoyo electoral.
James Talarico, exmaestro y legislador estatal de 37 años, es el candidato demócrata a uno de los dos escaños de Texas en el Senado de Estados Unidos. Con un discurso que combina la fe cristiana con críticas a las desigualdades económicas, se ha convertido en un desafío para los republicanos.
Los demócratas no ganan unas elecciones estatales en Texas desde 1994. Este estado, tradicionalmente conservador, tiene una economía ligada al petróleo y la ganadería, además de una arraigada defensa del libre porte de armas. En las elecciones presidenciales de 2024, Trump se impuso allí por casi 14 puntos porcentuales.
En las elecciones legislativas de mitad de mandato, previstas para noviembre, los republicanos defenderán la gobernación y uno de los escaños de Texas en el Senado de Estados Unidos, entre otros cargos.
El seminarista presbiteriano, que se toma con humor el apodo de «Talafriki» que le dan sus adversarios, defiende la industria petrolera y busca atraer a votantes independientes y republicanos descontentos con Trump.
«Siempre pondré a Texas por encima de cualquier partido político», ha dicho Talarico. «Estoy cansado de que nos dividan entre izquierda y derecha».
En medio de la contienda, la administración Trump amplificó un bulo según el cual Talarico había sido internado en una clínica psiquiátrica de Ohio. La institución negó haberlo tratado, mientras que el candidato afirmó que se recuperaba de una gripe en Austin.
Encuestas publicadas en octubre muestran una leve ventaja de Talarico sobre el republicano Ken Paxton, fiscal general de Texas y aliado de Trump, aunque la diferencia se encuentra dentro del margen de error.
«No permitiré que mi legado de tener el mayor número de votos en la historia de Texas se vea empañado o destruido», afirmó Trump durante un mitin en San Antonio. En el mismo acto, reconoció que perder el escaño de Texas complicaría los esfuerzos republicanos por mantener la mayoría en el Senado.
Ken Paxton, las controversias que complican la apuesta republicana en Texas
«Voy a ser honesto, no creo que [Paxton] sea el mejor representante que tenemos», dijo Mark Aponte, de 58 años, quien viajó a San Antonio para ver a Trump.
El presidente respaldó a Paxton en la contienda por el Senado frente al legislador John Cornyn, quien advirtió en septiembre que «nominar a un candidato con problemas» ponía a los republicanos en riesgo.
En 2023, Paxton salió airoso de un juicio político por corrupción y abuso de poder en el Congreso de Texas. Dan Cogdell, uno de los abogados que lo defendieron en ese proceso, apoya ahora a Talarico.
Un sondeo de Texas Public Opinion Research atribuye el respaldo a Talarico a su cercanía con la gente común, su credibilidad y su promesa de cambio, en contraste con las controversias que rodean a Paxton.
El Wall Street Journal informó que Paxton recibió el año 2025 en Dubái junto a dos estadounidenses acusados de fraude sanitario.
En una grabación difundida por The New York Times, Paxton afirma que sus cifras de apoyo cayeron después de una convención republicana celebrada en Dallas, en la que Trump fue la figura central.
Paxton se presenta como defensor de los valores cristianos. Sin embargo, un escándalo de adulterio llevó a su esposa a solicitar el divorcio en 2025.
Redadas migratorias, economía y voto latino en Texas
En 2024, Trump amplió su respaldo entre los votantes latinos, incluidos los de Texas, estado fronterizo con México. Benny Meléndez, empresario de la construcción e hijo de inmigrantes, votó por el republicano, pero ahora cuestiona las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que, según afirma, han afectado su negocio.
«Se cortó a la mitad mi trabajo, mi ganancia, mis trabajadores (...) Me mortifica todo el miedo y las separaciones de familia, las muertes en las calles, el acoso que tenemos», dijo Meléndez a la AFP.
Asociaciones ganaderas de Texas, Kansas y Oklahoma advirtieron que las operaciones del ICE disuaden a los trabajadores de acudir a sus empleos, lo que tiene consecuencias en la cadena de suministro y los precios.
Las preocupaciones económicas también erosionan el respaldo al gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, quien se enfrenta a la demócrata Gina Hinojosa, legisladora estatal criada en una familia de tradición católica mexicana.
«No les pido a los votantes que confíen en los demócratas. Ya es bastante difícil que confíen en mí», afirmó Hinojosa, abogada de 52 años.
Un sondeo publicado en mayo por la organización civil UnidosUS reveló que Trump podría perder un 20 % del apoyo que recibió de los latinos de Texas en 2024.
«No voté por Trump porque lo quiera. (…) Voté por Trump para castigar a Biden. Y por la misma razón que voy a votar por el demócrata es para castigar a Trump», explicó Meléndez.