Trump reafirmó que tomará el control de Venezuela y amenazó con una segunda ola de ataques

El presidente estadounidense dijo que está dispuesto a cooperar con el nuevo Gobierno de Venezuela.
Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tomará el control de Venezuela Crédito: AFP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su gobierno “está a cargo” de Venezuela, tras la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, y lanzó una dura advertencia a la líder interina venezolana, Delcy Rodríguez, al señalar que podría enfrentar consecuencias “probablemente peores” si no coopera con Washington.

Las declaraciones fueron realizadas a bordo del Air Force One, durante una conversación de cerca de 40 minutos con periodistas, en la que Trump delineó su visión para el futuro político y económico de Venezuela luego del ataque estadounidense que culminó con la detención de Maduro y su traslado a Nueva York, donde comparecerá ante un tribunal federal por cargos de narcoterrorismo.

Estamos a cargo”, dijo Trump al ser interrogado sobre quién gobierna actualmente Venezuela. “Estamos tratando con la gente. Estamos tratando con la gente que acaba de juramentar. Y no me pregunten quién está a cargo, porque les daré una respuesta, y será muy controvertida”. Ante la insistencia de los reporteros, añadió: “Significa que estamos a cargo”.

La Corte Suprema de Venezuela declaró que Rodríguez asumiría de manera inmediata el liderazgo del país tras la captura de Maduro. Trump aseguró que no ha hablado directamente con ella, aunque sostuvo que “otras personas sí” y que “ella está cooperando”.

No obstante, el presidente estadounidense endureció su tono al reiterar amenazas ya expresadas en una entrevista con The Atlantic. “Si no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente más grande que Maduro”, dijo. “Maduro se rindió de inmediato. Levantó las manos y se rindió. Fue muy rápido y violento. Fue muy violento, pero fuimos muy efectivos”.

El sábado, Trump afirmó que Rodríguez mantuvo una conversación “cordial” con el secretario de Estado, Marco Rubio. “Ella dijo: ‘Haremos lo que necesites’”, relató el mandatario, aunque agregó que “realmente no tiene otra opción. Vamos a hacer que esto se haga bien”.

Delcy Rodríguez, avalada por Trump

Sin embargo, horas después, Rodríguez emitió un mensaje público en el que contradijo esa versión y aseguró que Maduro sigue siendo “el único presidente de Venezuela”, al tiempo que exigió su “liberación inmediata”.

En una declaración posterior, escrita en español y dirigida directamente al mandatario estadounidense, Rodríguez afirmó: “Nuestro pueblo y nuestra región merecen paz y diálogo, no guerra. Esa siempre ha sido la posición del presidente Nicolás Maduro y es la posición de toda Venezuela en este momento”. Añadió: “Esa es la Venezuela en la que creo y a la que he dedicado mi vida. Mi sueño es que Venezuela sea una gran potencia donde todos los buenos venezolanos podamos unirnos”.

Trump también abordó el futuro del sector energético venezolano y reiteró su intención de permitir el ingreso de grandes compañías petroleras estadounidenses para explotar las vastas reservas del país. “Vamos a recuperar nuestro petróleo”, afirmó, al sostener que Venezuela “robó” petróleo estadounidense debido al papel que empresas de ese país desempeñaron en el desarrollo de la industria petrolera venezolana a comienzos del siglo XX.

“El país es un desastre. Ha sido pésimamente administrado. El petróleo fluye a un nivel muy bajo”, dijo Trump. “Vamos a hacer que las grandes petroleras entren y arreglen la infraestructura. Invertirán dinero. Nosotros no vamos a invertir nada. Simplemente cuidaremos del país. Lo cuidaremos. Y, lo que es más importante, cuidaremos de la gente, incluyendo a los venezolanos”.

El mandatario sostuvo que Estados Unidos controlará el proceso político venezolano, incluidas unas eventuales elecciones. “Bueno, vamos a controlarlo todo. Vamos a controlarlo, arreglarlo. Tendremos elecciones en el momento adecuado”, afirmó, sin precisar plazos ni condiciones.

En el plano internacional, Trump también lanzó advertencias que generaron reacciones negativas. Amenazó con tomar medidas militares contra Colombia, lo que provocó el rechazo inmediato del presidente colombiano, aunque aclaró que no existen planes inmediatos para una intervención en Cuba, país sobre el cual pronosticó que su gobierno “simplemente caería”. Asimismo, reiteró su deseo de apoderarse de Groenlandia, una declaración que desató críticas incluso de Dinamarca, aliado de Estados Unidos en la OTAN y administrador del territorio ártico.

El impacto de los anuncios se reflejó de inmediato en los mercados energéticos, con oscilaciones en los precios del petróleo durante la noche del domingo, mientras inversionistas evaluaban las consecuencias del ataque estadounidense y el eventual acceso de empresas norteamericanas a las mayores reservas probadas de crudo del mundo.

Trump también dejó abierta la puerta a una escalada militar adicional al advertir que Estados Unidos está “listo para organizar un segundo ataque mucho mayor si es necesario”.