Al menos cuatro personas perdieron la vida este martes tras una colisión entre un tren de pasajeros y un minibús escolar en la localidad belga de Buggenhout, en el norte del país, después de que el vehículo entrara en las vías del tren cuando el paso a nivel estaba cerrado.
Según dijo el ministro federal de Movilidad, Jean-Luc Crucke, a la cadena RTL, entre las víctimas mortales hay dos de los siete menores que viajaban en el autobús, el conductor y el adulto que acompañaba a los escolares.
Una portavoz del ayuntamiento de la localidad dijo que se informará a las familias sobre la identidad de las víctimas, que están siendo atendidas en un colegio cercano, antes de confirmar públicamente el número de fallecidos, y añadió que el alcalde, Geert Hermans, está en la escena del accidente coordinando la investigación.
El centenar de pasajeros del tren ha salido ileso, si bien uno de ellos fue atendido por el "shock", mientras que en el autobús viajaban siete estudiantes -escolares de un centro de educación especial-, un adulto responsable y el conductor.
Según la policía federal, en la escena del accidente están ya la policía ferroviaria, la fiscalía, un perito en tráfico y el laboratorio forense.
"Las circunstancias se están investigando a fondo en estos momentos. Nuestro helicóptero ha sobrevolado la zona para obtener una visión aérea del lugar del accidente", añadió Berger.