EE.UU. obtuvo 500 millones de dólares en primera venta de petróleo venezolano en Catar

El dinero está en una cuenta bancaria a nombre de la Casa Blanca en Catar; parte será enviado a Venezuela.
Imagen de archivo. El presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, anuncia el hallazgo del nuevo pozo de gas Papayuela en el Caribe colombiano, que podría abastecer el 80 de la demanda nacional. Crédito: Freepik

La primera venta de petróleo venezolano realizada por la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, alcanzó un valor estimado de 500 millones de dólares, según reveló un funcionario del Gobierno a al medio estadounidense Semafor.

La operación marca un hito inicial en la nueva gestión estadounidense sobre Venezuela, once días después del derrocamiento y captura del exmandatario Nicolás Maduro durante una operación liderada por Washington.

La transacción se produce en el marco de un acuerdo energético sin precedentes, mediante el cual Estados Unidos asumió el control temporal del Gobierno venezolano y de hasta 50 millones de barriles de crudo, con el objetivo de comercializarlos y redistribuir posteriormente las ganancias al país sudamericano.

Trump ha señalado que esta tutela se mantendrá por un plazo indeterminado, mientras se estabiliza la situación política y económica.

El viernes pasado, Trump firmó una orden ejecutiva que detalla los mecanismos para impedir que tribunales internacionales o acreedores accedan a los ingresos petroleros.

Venezuela enfrenta deudas estimadas en 170.000 millones de dólares con tenedores de bonos, compañías petroleras y otros acreedores, un pasivo que ha desincentivado la participación de empresas extranjeras en la reconstrucción de su deteriorada infraestructura energética

En declaraciones previas, Trump fue explícito al rechazar cualquier compensación por pérdidas pasadas. La semana pasada, le dijo al director ejecutivo de ConocoPhillips, Ryan Lance, que Estados Unidos “no va a mirar lo que la gente perdió en el pasado, porque fue su culpa”.

Cuentas bajo control estadounidense y rol de Qatar

De acuerdo con funcionarios de la administración, los ingresos provenientes de la venta de petróleo se encuentran actualmente en cuentas bancarias controladas por el Gobierno de Estados Unidos, tal como lo establece la orden ejecutiva.

La cuenta principal está ubicada en Qatar, un país descrito por un alto funcionario como un territorio neutral, donde el dinero puede fluir sin riesgo de embargo y siempre con la aprobación de Washington. Al menos una parte de los fondos también permanecerá en cuentas del Tesoro estadounidense.

La portavoz de la Casa Blanca, Taylor Rogers, afirmó en un comunicado que “el presidente Trump negoció un acuerdo energético histórico con Venezuela, inmediatamente después del arresto del narcoterrorista Nicolás Maduro, que beneficiará al pueblo estadounidense y venezolano”.

Añadió que el Gobierno mantiene conversaciones positivas y continuas con compañías petroleras, pese al escepticismo del sector.

Liderazgo interino y papel del Tesoro

Según la administración Trump, el liderazgo interino venezolano, encabezado por Delcy Rodríguez, ha “cooperado plenamente” desde el anuncio del acuerdo energético. Washington considera que mantiene “influencia” tanto a través del régimen de sanciones como del control sobre las ventas de crudo.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, explicó que su departamento “supervisará las cuentas” y que, bajo la dirección del presidente Trump y del secretario de Estado Marco Rubio, estará a cargo del desembolso de los fondos que regresen a Venezuela. “Somos los banqueros aquí; no dirigimos los fondos”, subrayó.

Críticas demócratas y advertencias legales

La decisión de alojar parte de los ingresos petroleros en Qatar ha generado fuertes críticas entre legisladores demócratas.

La senadora Elizabeth Warren aseguró que “no hay fundamento legal para que un presidente abra una cuenta en el extranjero bajo su control para vender activos confiscados por el ejército estadounidense”, y advirtió que se trata de una práctica que “atraería a un político corrupto”.

No obstante, el exfuncionario del Departamento del Tesoro Peter Harrell señaló que, en términos generales, “tendría mucho sentido” que los ingresos se canalizaran a través de bancos privados con experiencia internacional, recordando precedentes similares con el petróleo iraní hace más de una década.

Harrell advirtió que el manejo de estas cuentas requerirá estrictos controles anticorrupción, dado el historial venezolano. “Así es como ocurre la corrupción en este tipo de cosas, y por eso es necesario contar con un banco dispuesto a analizar cuidadosamente estas transacciones”, explicó.

El senador demócrata Jack Reed, miembro de mayor rango del Comité de Servicios Armados del Senado, afirmó que el Congreso espera una sesión informativa detallada sobre “cómo se conservan los ingresos y quién los distribuye”, y reconoció una “desconfianza innata” frente al uso de una cuenta bancaria en Qatar.