John McNamara aterriza en Caracas para avanzar con los planes de reapertura de la embajada de EE.UU.

La sede diplomática en Caracas fue cerrada indefinidamente en 2019 y en Bogotá se asumieron las funciones consulares.
John McNamara y la gobernadora Dilian Francisca Toro bailan salsa durante la Feria de Cali, en el Mulato Cabaret. Crédito: La FM

Un equipo del Departamento de Estado de Estados Unidos viajó este viernes a Caracas por primera vez desde la captura de Nicolás Maduro, en lo que representa un paso significativo hacia el restablecimiento de la presencia diplomática estadounidense en Venezuela, según confirmó un funcionario de Washington a La FM.

La visita ocurre en un contexto de reconfiguración profunda de la relación bilateral, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que su gobierno busca reabrir la embajada en Caracas y ejercer un rol directo en la administración del país.

La delegación estadounidense llegó con el objetivo de evaluar las condiciones de seguridad y operatividad necesarias para una eventual reapertura gradual de la sede diplomática.

De acuerdo con el funcionario, personal diplomático y de seguridad de la Unidad de Asuntos de Venezuela, que opera actualmente desde Colombia, participó en el desplazamiento junto con el embajador interino de Estados Unidos en Colombia, John McNamara.

El grupo se trasladó a la capital venezolana “para realizar una evaluación inicial para una posible reanudación gradual de las operaciones”, precisó la fuente.

Seis años después

Estados Unidos retiró a todo su personal diplomático de Venezuela en 2019, durante el punto más álgido del enfrentamiento con el gobierno de Maduro, y desde entonces suspendió formalmente las actividades de su embajada en Caracas.

Desde ese momento, la política hacia Venezuela ha sido coordinada por la Unidad de Asuntos de Venezuela, instalada en la embajada estadounidense en Bogotá, con un equipo reducido de diplomáticos y funcionarios de seguridad.

Un alto funcionario del Departamento de Estado indicó el lunes que la institución está “haciendo preparativos para permitir la reapertura” de la embajada en Venezuela, aunque subrayó que cualquier decisión final dependerá directamente del presidente Trump.

La declaración confirma que la visita de este viernes forma parte de un proceso más amplio de planificación y análisis interno en Washington.

Ex diplomáticos estadounidenses advirtieron que la ausencia prolongada de una presencia oficial sobre el terreno ha dificultado los esfuerzos de reconstrucción institucional y de rendición de cuentas en Venezuela, especialmente en un escenario posterior a la salida de Maduro del poder.

En ese sentido, consideran que una embajada operativa permitiría una supervisión más directa de los procesos políticos, judiciales y económicos en curso.

Trump, por su parte, ha reiterado en varias ocasiones que quiere ver a las empresas petroleras estadounidenses reabrir operaciones en Venezuela como parte de un plan más amplio de reconstrucción económica.

A comienzos de esta semana, el mandatario afirmó que se “pidió” a Estados Unidos reabrir su embajada en Caracas, aunque evitó detallar quién formuló la solicitud o bajo qué condiciones.