En la mañana de este lunes 21 de septiembre, la Fuerza Aérea Colombiana confirmó que culminó los trabajos para el rescate y extracción de los cuerpos de las cinco víctimas fatales del accidente aérea en Pueblo Rico, Risaralda.
La institución señaló que, tras varios días de operación en una zona de difícil acceso del Parque Nacional Natural Tatamá, un equipo especializado de comandos del Grupo de Operaciones Especiales Aéreas, GROEA, de la Fuerza Aérea Colombiana culminó estos trabajos.
Caber recordar que desde el pasado domingo 13 de septiembre, la FAC trabajaba para ubicar esta aeronave Cessna T-206, matrícula HK4985, que se accidentó en horas de la mañana.
Las dificultades del rescate por las condiciones climáticas y el terreno
La Fuerza Aérea reveló que en medio de las complejas condiciones geográficas y meteorológicas del sector, un helicóptero UH-60 Black Hawk, en configuración Ángel, que hace parte del Comando Aéreo de Combate N. 5, realizó la inserción de un equipo de rescatistas militares en un área cercana al lugar del accidente.
Desde allí, el personal especializado efectuó un desplazamiento terrestre hasta el sitio donde se encontraba la aeronave.
Una vez en el lugar, las tropas utilizaron técnicas de recuperación de personal para adelantar las maniobras de extracción y posterior trasladar los cuerpos hasta el Batallón San Mateo, del Ejército Nacional en Pereira.
La recuperación de los cuerpos: 15 misiones y cinco aeronaves
Otro de los puntos que explicó la institución, es que, desde el inicio de la emergencia, en coordinación con el Centro Nacional de Recuperación de Personal, desarrolló 15 misiones para la ubicación y recuperación de los cuerpos.
Además, fue necesario el uso de cinco aeronaves, entre ellas un UH-60 Black Hawk, un Bell 212, un C-295, un C-208 y un C-90, que acumularon más de 18 horas de vuelo durante la operación.
Además, explicaron que las labores se desarrollaron en una zona montañosa, agreste y de difícil acceso, ubicada aproximadamente a 9.200 pies de altura, donde las fuertes lluvias, las pendientes pronunciadas y las características del terreno representaron un desafío para el desplazamiento y las maniobras.
"La Fuerza Aérea Colombiana en esta operación demuestra el compromiso permanente de la Institución de disponer sus capacidades humanas y aéreas para la atención de emergencias y el servicio a los colombianos en todo el territorio nacional", dijo la institución.
Una vez recuperados, los cuerpos fueron trasladados desde el Batallón San Mateo, del Ejército Nacional en Pereira, hasta Medicina Legal.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Qué aeronave se accidentó y cuál fue fue resultado de la misión?
Se accidentó una aeronave Cessna T-206 con matrícula HK4985G en Pueblo Rico, Risaralda. El Grupo de Operaciones Especiales Aéreas (GROEA) de la Fuerza Aérea Colombiana logró ubicar la aeronave y completar la extracción de los cuerpos de las cinco víctimas fatales en el Parque Nacional Natural Tatamá.
¿Qué recursos aéreos y cuántas misiones se requirieron para la operación?
La Fuerza Aérea Colombiana, en coordinación con el Centro Nacional de Recuperación de Personal (CENRP), ejecutó 15 misiones y acumuló más de 18 horas de vuelo. Se utilizaron cinco aeronaves diferentes: UH-60 Black Hawk, Bell 212, C-295, C-208 y C-90.
¿Qué condiciones dificultaron el acceso al sitio del accidente?
El rescate se realizó en una zona montañosa y agreste a 9.200 pies de altura, caracterizada por pendientes pronunciadas y fuertes lluvias. Debido a estas condiciones, un helicóptero UH-60 Black Hawk debió desembarcar al equipo de rescatistas en un punto cercano para que continuaran el trayecto mediante un desplazamiento terrestre hasta el lugar del siniestro.
¿Hasta dónde fueron trasladados los cuerpos de las víctimas tras la extracción?
Una vez concluidas las maniobras de recuperación en el lugar del accidente, los cuerpos fueron trasladados a las instalaciones del Batallón San Mateo del Ejército Nacional, en Pereira.