El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) hizo una grave denuncia pública tras el asesinato de Milton Cerquera, un miembro activo de la Guardia Indígena y figura clave en los procesos comunitarios de la región. Los hechos ocurrieron en la vereda Rionegro, dentro del resguardo indígena de Paletará, en el municipio de Puracé, un territorio que hoy se encuentra bajo máxima tensión.
De acuerdo con versiones preliminares recabadas por organizaciones de derechos humanos, el crimen se perpetró en el marco de las acciones legítimas de control territorial que adelanta la comunidad de forma permanente. Mientras los comuneros realizaban labores de protección y monitoreo de sus espacios sagrados y de convivencia, un grupo de hombres armados irrumpió en la zona y abrió fuego directamente contra Cerquera, quien murió de manera inmediata. Este ataque no solo representa una afrenta contra la vida del líder, sino un atentado contra la autonomía y el gobierno propio de los pueblos originarios.
En el ataque, otro integrante de la Guardia Indígena, identificado como Juan Carlos Bolaños, resultó gravemente herido tras ser agredido con un arma cortopunzante. Ante la gravedad de sus lesiones, Bolaños fue trasladado de urgencia a un centro asistencial de mayor complejidad para recibir atención médica, mientras la comunidad permanece en vilo por su evolución.
Indepaz reconoció el liderazgo de Cerquera
El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) lamentó profundamente el hecho y destacó la trayectoria de Milton Cerquera. El líder no solo era un defensor ambiental reconocido por su labor en la Guardia Indígena, sino que también fue exintegrante de la Autoridad Indígena de Paletará. Su compromiso lo llevó a participar en los equipos económico y ambiental de la Asociación de Cabildos Genaro Sánchez del pueblo Kokonuko – Zona Centro, consolidándose como un pilar para el tejido social y la protección de los recursos naturales en el Cauca.
ONU Derechos Humanos en Colombia condenó el crimen
ONU Derechos Humanos condenó el homicidio de Milton Cerquera, líder del pueblo Kokonuko del resguardo de Paletará, municipio de Puracé, quien fue asesinado mientras realizaba labores de protección del territorio como guardia indígena. Cerquera era reconocido como defensor de derechos humanos medioambientales y ejerció distintas funciones en relación con la protección del medioambiente desde una perspectiva étnico-diferencial.
Desde el organismo, se llamó a las autoridades competentes a fortalecer medidas de prevención y protección y a coordinar de forma oportuna, si es necesario con la justicia especial indígena, para esclarecer este homicidio y garantizar justicia.
La situación de riesgo en Puracé ya había sido advertida formalmente por instituciones del Estado. La Defensoría del Pueblo emitió previamente la Alerta Temprana (AT) 013/25, que incluye a este municipio debido al inminente peligro que corre la población civil. El documento subraya que la imposición de normas de conducta, toques de queda y otras formas de gobernanza ilegal por parte de grupos armados representa una violación a los derechos humanos y un intento por fracturar los sistemas organizativos indígenas. El CRIC y las comunidades exigen garantías inmediatas para la vida, el respeto a su soberanía territorial y el cese definitivo de la violencia.
Tres preguntas para entender la situación en Puracé
¿Quién era Milton Cerquera y qué roles desempeñaba en su comunidad? Milton Cerquera era un líder indígena y ambiental del Cauca, miembro activo de la Guardia Indígena y exintegrante de la Autoridad de Paletará, enfocado en proyectos económicos y ambientales del pueblo Kokonuko.
¿Qué advertencias previas existían sobre la situación de orden público en Puracé? La Defensoría del Pueblo había emitido la Alerta Temprana 013/25 para Puracé, advirtiendo sobre el riesgo de violación de derechos humanos debido a la imposición de normas ilegales por grupos armados.
¿Qué acciones inmediatas tomó la Guardia Indígena tras el atentado en la vereda Rionegro? La Guardia Indígena se desplegó inmediatamente en la zona para realizar labores de seguimiento y control territorial, buscando dar con el paradero de los responsables del ataque.