El presidente de la República, Abelardo De La Espriella, reaccionó de manera contundente ante las recientes declaraciones brindadas por Fredy Castillo Carrillo, alias Pinocho, quien manifestó a Revista Semana su intención de entregarse a las autoridades tras la caída de alias Bendito Menor. A través de un pronunciamiento oficial difundido en su cuenta de X, el jefe de Estado descartó cualquier posibilidad de negociación política y dio una instrucción directa a los ministerios de Defensa y de Justicia para que gestionen la entrega del criminal en un periodo máximo de siete días.
La directriz presidencial y las advertencias a las estructuras al margen de la ley
En su mensaje publicado en la plataforma X, De La Espriella se dirigió expresamente al ministro de Defensa, general (r) Jorge Eduardo Mora, y al ministro de Justicia, Iván Cancino, para fijar la ruta de actuación del Gobierno nacional. El primer mandatario ordenó a ambos integrantes del gabinete ministerial coordinar en un plazo máximo de una semana el sometimiento formal a la justicia del jefe paramilitar de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
El jefe de Estado remarcó con severidad que bajo su administración no se contemplan diálogos, prórrogas ni la concesión de pliegos de condiciones a favor de grupos al margen de la ley. En la misma publicación, De La Espriella dejó sentada la advertencia de que, si el investigado decide no entregarse a las autoridades y persiste en sus actividades delictivas o en la confrontación armada con las instituciones, la orden explícita a la Fuerza Pública es proceder a darle de baja en el marco de la legalidad.
La postura de la Casa de Nariño se da a un mes de haber iniciado el mandato presidencial, periodo en el cual el gobierno ha reiterado la finalización de los esquemas de diálogo anteriores y la aplicación estricta de la fuerza de la ley. Con este pronunciamiento, el Ejecutivo busca marcar una línea divisoria respecto a los tratamientos procesales del pasado, instando a las estructuras armadas a someterse sin pretensiones de negociación política.
Las condiciones de entrega planteadas por alias Pinocho en la revista Semana
El pronunciamiento del mandatario se produjo en respuesta directa a la entrevista que Fredy Castillo Carrillo concedió desde la clandestinidad a la periodista Salud Hernández-Mora para la Revista Semana. Castillo Carrillo, conocido con el alias de 'Pinocho', rompió su silencio público tras el operativo militar en el que las autoridades dieron de baja a alias Bendito Menor, otro de los jefes visibles de las ACSN.
Durante el desarrollo de la entrevista, el investigado aseguró al mandatario que en ningún momento la organización que integra ha pretendido burlar la Constitución de Colombia ni a las instituciones de los Estados Unidos. Alias Pinocho afirmó que permanece "en el monte debido a la existencia de un requerimiento judicial en Colombia por el homicidio de un líder social", delito del que se declara totalmente inocente, y a un pedido de extradición por cargos vinculados al narcotráfico.
Castillo Carrillo expresó su voluntad personal de someterse a la ley colombiana e incluso de comparecer ante la justicia estadounidense, siempre y cuando se expida un marco legal de sometimiento con garantías procesales. Entre las propuestas expresadas por el cabecilla criminal, figura la solicitud de una pena privativa de la libertad de máximo cinco años de cárcel y el trámite de una norma que le permita convencer a los integrantes del grupo armado para que dejen las armas.
El jefe de las ACSN expuso además que una incursión militar masiva o un eventual bombardeo a sus campamentos causaría afectaciones directas a los pobladores de la zona. Según argumentó a Revista Semana, los operativos de gran escala pondrían en riesgo la seguridad de las comunidades campesinas, de los pueblos indígenas y del sector de la economía local dedicado a las actividades turísticas en la Sierra Nevada de Santa Marta.
Estructura de las ACSN y el antecedente con la política de paz anterior
En la conversación periodística, Castillo Carrillo abordó aspectos vinculados al funcionamiento logístico, financiero y numérico de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada. Alias Pinocho calculó que la agrupación cuenta en la actualidad con una fuerza cercana a los 800 hombres armados desplegados en esa región del norte del país.
Al explicar los mecanismos de sostenimiento de la organización, el procesado descartó la existencia de cultivos de coca o de laboratorios de procesamiento de base de coca en el macizo montañoso. De acuerdo con su testimonio, la estructura delictiva obtiene sus ingresos mediante el cobro de cuotas y peajes a los sectores turísticos y empresariales de la zona, así como a las redes del narcotráfico que movilizan embarcaciones con estupefacientes a través de los puertos de Santa Marta.
Castillo Carrillo hizo referencia a su participación en la política de paz total adelantada por el expresidente Gustavo Petro, periodo en el que figuró como vocero tras la suspensión de sus órdenes de captura. Alias Pinocho relató que fue excarcelado en España en el marco de esas gestiones de paz para regresar a Colombia a colaborar con las comunidades, aunque aclaró que en ese proceso nunca se radicó una ley formal de sometimiento ni se abrieron mesas donde asistieran campesinos e indígenas.
El procesado manifestó que el proceso de diálogo de la administración anterior se tradujo en gestiones infructuosas que no permitieron la desmovilización definitiva del grupo armado. Frente a este escenario y tras las declaraciones del paramilitar, el presidente De La Espriella ratificó la clausura de cualquier mesa de conversación y ordenó fijar la fecha límite de una semana para estructurar la entrega formal de alias Pinocho ante los tribunales correspondientes.
Claves de este tema, en cuatro preguntas:
¿Qué ordenó el presidente Abelardo De La Espriella a sus ministros sobre alias Pinocho?
Abelardo De La Espriella le dio una instrucción perentoria a los ministros de Defensa y de Justicia para que gestionen en un plazo límite de siete días el sometimiento a la justicia de Fredy Castillo Carrillo, alias Pinocho. El mandatario advirtió que no habrá negociaciones políticas ni concesiones con las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, aclarando que, si el cabecilla no se entrega y continúa delinquiendo, la orden oficial para las Fuerzas Militares es darle de baja en el marco de la ley.
¿Cuáles son las condiciones que pide alias Pinocho para entregarse a la justicia?
Alias Pinocho expresó desde la clandestinidad su voluntad de someterse a las autoridades de Colombia y Estados Unidos, pero exigió como condición la creación de una ley de sometimiento que contemple un tope máximo de cinco años de cárcel. El jefe paramilitar justificó su solicitud argumentando la necesidad de garantías procesales para él y sus hombres, al tiempo que advirtió que un bombardeo contra las ACSN pondría en riesgo a campesinos, indígenas y al sector turístico en la Sierra Nevada.
¿Cómo opera y se financia el grupo armado de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada?
Las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) cuentan con aproximadamente 800 hombres en sus filas y basan su economía delictiva en el cobro de peajes e impuestos a los sectores empresarial y turístico de la región. Asimismo, alias Pinocho reveló que la organización obtiene recursos cobrando tarifas a las redes de narcotráfico que mueven cargamentos de droga hacia los puertos de Santa Marta, aunque negó ser dueño de lanchas o manejar rutas directamente.
¿Qué antecedente tuvo el proceso de alias Pinocho con el gobierno de Gustavo Petro?
El sometimiento de alias Pinocho ya se había intentado durante la administración de Gustavo Petro, cuando el jefe de las ACSN actuó como vocero de paz tras la suspensión temporal de sus órdenes de captura y de extradición mientras estaba preso en España. Sin embargo, Castillo Carrillo afirmó que dicho proceso fracasó porque nunca se radicó una ley formal de sometimiento ni se abrieron mesas de diálogo con las comunidades, por lo que permaneció en la ilegalidad hasta la llegada del nuevo Gobierno.