Autoridades habilitan la vía Medellín - Costa Caribe y desactivan artefactos explosivos

Tras doce horas de operación, expertos antiexplosivos neutralizaron dos cilindros bomba y dos canecas en Antioquia.
Vía a la Costa Habilitada a la Altura de la Paulina Crédito: Ejército Nacional

Tras más de doce horas de trabajo continuo, el Ejército Nacional logró desactivar dos cilindros bomba y dos canecas explosivas en la vereda La Paulina, corregimiento de Puerto Valdivia, en el norte de Antioquia. Los artefactos habían sido instalados por las disidencias del Frente 36 de las Farc en la troncal de Occidente, una vía estratégica que conecta el norte del departamento con el Bajo Cauca y con la costa Caribe colombiana.

Según el reporte oficial, dos de los artefactos estaban ubicados sobre la vía principal y otros dos habían sido camuflados como trampas, con el riesgo de afectar tanto a civiles como al personal militar que adelantaba el procedimiento.

Ejército rescató a 41 personas en la vía

El reporte oficial lo entregó el brigadier general Eduardo Alberto Rojas, comandante de la Séptima División del Ejército, quien confirmó que desde la madrugada del 25 de junio la troncal de Occidente fue habilitada para el tránsito de vehículos de carga, servicio público y particulares.

"A esta hora ya se encuentra habilitada para el tránsito de todo el personal de transporte y de carga, servicio público y particulares. Esta es la función que tiene el Ejército Nacional, confirmó el comandante.

El Ejército logró el rescate de 41 personas que permanecían retenidas: un bus de servicio público y una tractomula cargada con líquido inflamable quedaron atrapados en el sector durante el cierre de la vía. Ninguno de los pasajeros resultó herido. Luego de la desactivación, en horas de la tarde, la comunidad de Puerto Valdivia registró hostigamientos del Frente 36 de las Farc contra tropas de la Décima Brigada del Ejército. Por el momento no hay personas heridas ni fallecidas en medio de los combates.

Alerta por escalada violenta en el norte y Bajo Cauca

Para la Organización Sumapaz de Derechos Humanos, los hechos de Puerto Valdivia reflejan una preocupante escalada de ataques por parte de las disidencias de las Farc en el norte y el Bajo Cauca antioqueño. Óscar Yesid Zapata, vocero de la organización, advirtió que la instalación de cilindros bomba representa una grave vulneración al derecho internacional humanitario y una señal de que podrían registrarse nuevos hechos violentos en la región.

"Con la instalación de dos cilindros bomba, que evidentemente es una vulneración a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario, con un mensaje muy fuerte que podría decirse presentaría nuevos hechos violentos. Por lo menos eso es lo que da a entender el grupo armado."

El Ejército reiteró su compromiso de mantener la seguridad sobre la troncal de Occidente y continuar las operaciones ofensivas contra los grupos armados organizados que operan en la región.

Las claves de la noticia en tres preguntas

¿Qué artefactos desactivó el Ejército en Puerto Valdivia y dónde estaban ubicados?


El Ejército desactivó dos cilindros bomba ubicados sobre la vía principal y dos canecas explosivas camufladas como trampas en la vereda La Paulina, corregimiento de Puerto Valdivia. Los artefactos habían sido instalados por las disidencias del Frente 36 de las FARC y representaban un grave riesgo para la población civil y el personal militar.

¿Cuántas personas fueron rescatadas y cuándo quedó habilitada la vía?

El Ejército rescató a 41 personas que permanecían retenidas en un bus de servicio público y una tractomula cargada con líquido inflamable. Desde la madrugada del 25 de junio, el Brigadier General Eduardo Alberto Rojas confirmó que la troncal de Occidente quedó habilitada para el tránsito de vehículos de carga, servicio público y particulares.

¿Qué advierte la Organización Sumapaz sobre la situación en el norte de Antioquia?

La Organización Sumapaz de Derechos Humanos advierte que los ataques de las disidencias del Frente 36 de las FARC representan una vulneración al derecho internacional humanitario y una señal de posibles nuevos hechos violentos.