Cae red criminal que extorsionó desde la cárcel a más de 600 personas que lograron créditos bancarios

Se estableció que las personas que recibían millonarios créditos eran contactadas desde la cárcel vía telefónica e intimidadas en medio de exigencias de dinero.
Extorsiones desde las cárceles Crédito: Imagen de referencia creada con Gemini

La Fiscalía General de la Nación descubrió una red criminal que valiéndose de funcionarios que trabajan en entidades bancarias extorsionó desde la cárcel a más de 600 personas que acababan de lograr créditos financieros.

Las investigaciones permitieron poner en evidencia a una mujer considerada pieza clave como enlace de esta organización criminal.

Se trata de Queila Maryuri Orozco Trujillo, la empleada de un banco de La Dorada (Caldas) sindicada por parte de los investigadores de policía judicial de suministrar información relevante sobre potenciales víctimas.

De acuerdo con los fiscales a cargo del caso esta mujer presuntamente entregaba datos de los clientes de la sucursal en la que trabajaba a integrantes del grupo criminal, que permanecían privados de la libertad en la Cárcel de Mediana y Máxima Seguridad Doña Juana.

“Con los detalles que recibían suplantaban a las personas y tramitaban créditos a su nombre”, indicó la fiscalía delegada.

Los investigadores detectaron con base en las evidencias recolectadas que la empleada bancaria, al parecer, alertaba al cabecilla de la red sobre el momento exacto en el que el dinero solicitado era desembolsado a la cuenta del usuario financiero y potencial víctima.

Tras ser alertado por su cómplice, la víctima plenamente identificada era contactada inmediatamente vía telefónica e intimidada en medio de extorsiones.

Los elementos de pruebas recolectados evidenciaron que Orozco Trujillo tuvo más de 670 comunicaciones con el detenido articulador de la estructura criminal, en las que habría dado información de sus clientes.

Por estos hechos, una fiscal especializada de la Seccional Caldas le imputó cargos a Queila Maryuri Orozco Trujillo como supuesta autora del delito de concierto para delinquir con fines de extorsión.

Al ser interrogada por parte del juez de control de garantías no aceptó los cargos imputados por la Fiscalía y se le impuso una medida de medida de aseguramiento privativa de la libertad bajo detención domiciliaria.