Niña de 11 años herida por bala perdida en medio de un robo: ya son dos víctimas colaterales en menos de un mes en Cartagena

El 26 de marzo una mujer de 51 años murió tras ser impactada por una bala perdida, cuando intentaban robar a un hombre en otro barrio de la ciudad.
Crédito: Archivo

Un nuevo caso de violencia urbana en Cartagena dejó como víctima a una menor de edad. Una niña de 11 años resultó herida por una bala perdida en medio de un atraco ocurrido en el barrio El Campestre, sur de la ciudad, en un hecho que vuelve a poner sobre lamesa los casos inseguridad en sectores del distrito.

De acuerdo con la información preliminar, la menor caminaba junto a su tío por una calle del sector cuando quedaron en medio de una persecución. Presuntamente, varios hombres que acababan de cometer un hurto huían mientras eran seguidos por la comunidad.

En medio de la huida, los señalados delincuentes habrían disparado en repetidas ocasiones al aire, y uno de los proyectiles impactó a la niña en una de sus piernas.

La menor de edad fue trasladada de inmediato a la Casa del Niño, donde recibió atención médica. Según el más reciente reporte, se encuentra fuera de peligro y bajo observación.

Preocupación por víctimas colaterales

Este caso no es aislado. Con este hecho, ya son dos las víctimas colaterales por balas perdidas en menos de un mes en Cartagena, lo que ha generado creciente preocupación entre la ciudadanía.

El caso más reciente ocurrió el pasado 26 de marzo en el barrio La María, donde resultó gravemente herida Damaris Marrugo Cabarcas, de 51 años, quien falleció un día después debido a la gravedad de la lesión.

Según el reporte de ese caso, la mujer se encontraba fuera de su vivienda, acompañada de uno de sus hijos, cuando fue impactada por un disparo en medio de un hecho delincuencial. Dos hombres en motocicleta habrían interceptado a otra persona en vía pública y, durante el ataque, uno de los proyectiles terminó alcanzando a la víctima.

Pese a que fue trasladada de urgencia a un centro médico, Marrugo Cabarcas no logró sobrevivir.

Ambos hechos evidencian un patrón preocupante: ciudadanos ajenos a situaciones delictivas terminan siendo víctimas de la violencia generada por el uso indiscriminado de armas de fuego en zonas residenciales.

Las autoridades adelantan investigaciones para esclarecer lo ocurrido en el barrio El Campestre e identificar a los responsables. Entretanto, reiteraron el llamado a la comunidad para denunciar cualquier hecho sospechoso y evitar exponerse en medio de persecuciones o situaciones de riesgo.