Desplazados albergados en refugio humanitario del Catatumbo, en medio de la inseguridad y abandono estatal

Por lo menos 250 familias están instaladas en el refugio humanitario ubicado en el sector de Bertrania, zona rural de Tibú.
Refugio Humanitario en el Catatumbo Crédito: Cortesía comunidad ubicada en el Refugio Humanitario en el Catatumbo

Un año después de la instalación del refugio humanitario en el sector de Bertrania, zona rural del municipio de Tibú, en el Catatumbo, decenas de desplazados que estaban en la ciudad de Cúcuta siguen padeciendo múltiples afectaciones en materia de seguridad, de sostenimiento e infraestructura.

Los representantes de las decenas de familias que están ubicadas en el sitio han manifestado la preocupación por la escala de violencia que se presenta en el Catatumbo, que impacta de manera directa la seguridad del refugio humanitario.

Especialmente en la zona rural del municipio de Tibú, donde la confrontación entre el ELN y las disidencias de las Farc se ha intensificado.

"No se han vuelto a dar apoyos por parte del gobierno"

Pablo Téllez, representante de la Asociación por la Unidad Campesina del Catatumbo y líder del refugio humanitario, en diálogo con La FM, sostuvo que las amenazas, señalamientos y estigmatización se han incrementado contra líderes que están en el espacio.

Sumado al abandono estatal, que un año después de la llegada de estas personas al sitio, han sufrido en medio de la guerra.

"Estamos desamparados por parte de las instituciones del Estado; no se han vuelto a dar apoyos por parte del gobierno, de la gobernación del departamento, ni de la alcaldía y estamos padeciendo hambre. Ahora estamos sobreviviendo con los productos que nosotros mismos cultivamos y los animalitos que tenemos en el lugar", expresó el líder social.

No obstante, han manifestado que esto no es suficiente para atender a la gran cantidad de personas que están ubicadas en estos espacios.

"Lo que cultivamos y hacemos en el refugio no es suficiente para el número de personas que estamos allá. Tenemos mala alimentación, que está generando problemas de salud a muchos niños, niñas, mujeres y adultos mayores", manifestó Téllez.

Y agregó: "Le agradeceremos a la Cruz Roja, la Defensoría del Pueblo y las instituciones que nos apoyaron en su momento, pero necesitamos que el Estado nos apoye nuevamente".

Aumento de homicidios, entre las preocupaciones

En las últimas semanas, los homicidios selectivos en la región del Catatumbo y el área metropolitana de Cúcuta han aumentado de manera alarmante. En gran parte, relacionados por la confrontación entre el ELN y las disidencias de las Farc, que se han trasladado a varios puntos del departamento.

Respecto a esta situación, el representante de las comunidades campesinas afirmó que la crisis humanitaria y de orden público se profundiza sin ningún tipo de acción para mitigar estos riesgos.

"El conflicto se está profundizando en la región; incluso se está trasladando a la ciudad de Cúcuta, donde están matando gente que salió del Catatumbo, que se desplazó, y otros están siendo perseguidos. Esa sevicia con la cual han asesinado a las últimas víctimas en la región y eso quiere decir que se está deteriorando todo", agregó.

Por otra parte, el fuerte invierno que se ha intensificado en la región también está ocasionando graves daños a las instalaciones del refugio, dañando cultivos agrícolas, cosechas y animales en el lugar.

Las comunidades desplazadas han solicitado que sean atendidos los requerimientos que han presentado ante el gobierno nacional, regional y local, para mantenerse en la zona. Esto a pesar del recrudecimiento de la violencia en la región del Catatumbo.

Alerta de desplazamiento masivo

La Personería de Cúcuta está en máxima alerta ante la eventual llegada de un número importante de personas desplazadas ante la compleja situación de orden público.

Ludy Páez, personera de la ciudad, señaló a La FM que este panorama es cada vez más difícil, al punto que la administración municipal está colapsada por la constante llegada de esta población.

Por otra parte, los liderazgos sociales en la región han indicado que es necesario que los grupos armados evalúen la posibilidad de decretar un cese el fuego para desescalar el conflicto y no permitir más daños directos y colaterales a la comunidad.

Claves del tema, en cuatro preguntas:

¿Qué sucede actualmente en el refugio humanitario de Tibú?

El refugio humanitario de Tibú enfrenta una crisis crítica debido al abandono estatal, el desabastecimiento alimentario y el deterioro de su infraestructura por el invierno. Tras un año de su instalación en Bertrania, las familias desplazadas denuncian la falta de apoyos por parte del Gobierno Nacional y local, lo que ha derivado en problemas de salud y desnutrición que afectan principalmente a niños y adultos mayores.

¿Cómo afecta el conflicto en el Catatumbo a los desplazados en Cúcuta?

El conflicto en el Catatumbo se ha trasladado hacia el área metropolitana de Cúcuta, provocando un aumento alarmante de homicidios selectivos y persecución contra líderes sociales. La violenta confrontación entre el ELN y las disidencias de las Farc ha profundizado la crisis de orden público, generando amenazas constantes y una estigmatización creciente hacia las comunidades.

¿Cuál es la situación de seguridad en la zona rural de Tibú?

La seguridad en Tibú se ha visto severamente vulnerada por la intensificación de los combates entre grupos armados ilegales y la ausencia de acciones institucionales para mitigar el riesgo. Los representantes campesinos alertan sobre una profundización del conflicto que impide el desarrollo de cultivos de subsistencia y pone en peligro inminente la integridad de quienes habitan el espacio humanitario en el sector de Bertrania.

¿Por qué hay alerta por desplazamiento masivo en Cúcuta hoy?

El desplazamiento masivo en Cúcuta mantiene en máxima alerta a la Personería, debido al colapso de la administración local ante el flujo incesante de personas que huyen de la violencia. La compleja situación de orden público en el Catatumbo, sumada a la falta de un cese al fuego por parte de los actores armados, presagia una nueva ola migratoria interna que la ciudad no tiene capacidad de atender.