La Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal de la Presidencia de la República reportó que en los últimos treinta años más de 950 personas han sido víctimas de minas antipersonal en la región del Catatumbo. De las cuales, unas 650 pertenecen a la Fuerza Pública y por lo menos 300 son civiles.
Esta zona del país ha sido afectada históricamente por la instalación de estos dispositivos por parte de grupos armados como el ELN y las disidencias de las Farc, que se disputan el control de las rutas del narcotráfico en una zona próxima a la frontera con Venezuela.
El pasado fin de semana, un campesino resultó herido tras caer en un campo minado en el sector de Orú, zona rural del municipio de Tibú, en la región del Catatumbo, en momentos en que realizaba labores del campo en la zona.
De acuerdo con la información conocida, el hombre fue afectado por uno de estos artefactos explosivos y fue trasladado al hospital San José de Tibú para recibir atención médica. Hasta el momento, no se han entregado detalles sobre su identidad ni sobre la gravedad de las lesiones.
Aumentan las víctimas por instalación de minas antipersona
En la región del Catatumbo, las víctimas por la instalación de minas antipersona siguen en aumento, las cuales están expuestas a la presencia de artefactos explosivos que representan una amenaza para quienes transitan por áreas rurales y desarrollan labores agrícolas.
Según la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, a través de su sistema de Acción Integral contra Minas Antipersonal, reportó 59 víctimas en todo Colombia en lo que va corrido del presente año, de las cuales un gran número de los afectados están ubicados en la región del Catatumbo.
En el último año, defensores de derechos humanos y líderes sociales han denunciado afectaciones a las comunidades por la activación de estos artefactos instalados por el ELN y disidencias de las Farc, en el marco de la confrontación armada.
Estos son los recientes hechos de violencia en el Catatumbo
El pasado mes de septiembre, se registró la muerte de un adolescente identificado como Víctor Manuel Corzo, quien falleció tras pisar una mina mientras realizaba labores agrícolas en la vereda Unión Vetas, en la vía hacia el corregimiento de La Gabarra, zona rural de Tibú. En la misma semana, otros jóvenes habían resultado heridos por explosivos en esta zona del Catatumbo.
En julio, un contratista de la empresa Centrales Eléctricas de Norte de Santander (CENS), vinculado a la firma DISICO, resultó gravemente herido tras caer en un campo minado en la vereda Kilómetro 28, mientras realizaba labores de mantenimiento en la vía hacia el corregimiento de La Gabarra.
Otro caso, también en este municipio, ocurrió en la vereda Miraflores, donde tres integrantes de una misma familia, entre ellos una lideresa social vinculada a la Asociación de Mujeres del Catatumbo, resultaron heridos cuando la motocicleta en la que se movilizaban cayó en un campo minado.
A inicios del presente año, un joven campesino identificado como Brayan Sáenz, de 26 años, resultó gravemente herido tras la activación de una mina antipersonal en el sector de Versalles, también en zona rural de Tibú. El hombre realizaba labores agrícolas cuando ocurrió la explosión.
La fuerza pública también ha sido afectada por esta práctica de los grupos armados; el pasado 10 de octubre, en el marco de la operación militar contra campamentos de las disidencias de las FARC, tres militares resultaron heridos al caer en un campo minado en este municipio de la subregión del Catatumbo. Uno de los uniformados murió días después en un centro médico de la ciudad de Cúcuta, por la gravedad de las heridas.
Tibú, El Tarra y Sardinata, las zonas donde más minas antipersonas se han instalado
Informes de defensores de derechos humanos, en lo que va corrido del año, Norte de Santander registra por lo menos 21 afectaciones por explosivos, que dejaron seis personas muertas y 15 heridas.
La instalación de minas antipersonal y otros artefactos explosivos continúa siendo una preocupación humanitaria en el Catatumbo, debido a las afectaciones sobre la población civil, las restricciones para movilizarse por las veredas y los riesgos que enfrentan las familias campesinas en sus actividades cotidianas.
Suspenden clases en El Carmen
Las autoridades en el municipio de El Carmen, en el Catatumbo, suspendieron las clases en todas las escuelas y colegios de la zona urbana y rural por amenaza de explosivos. Situación que prende nuevamente las alarmas por las afectaciones a las comunidades civiles y campesinas.
Reportes de la Secretaría de Educación de Norte de Santander, por lo menos 1.200 niños, niñas y adolescentes no han podido retornar a los salones de clases en el Catatumbo por la instalación de minas por parte de actores armados que hacen presencia en el Catatumbo.
Claves del tema:
¿Cuántas víctimas por minas antipersonas han resultado afectadas en los últimos 30 años?
En los últimos treinta años, más de 950 personas han sido víctimas de minas antipersonal en la región del Catatumbo, según cifras de la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal de la Presidencia de la República.
¿Cuáles son las zonas del departamento donde más artefactos explosivos hay sembrados?
Según cifras de defensores de derechos humanos, los municipios de Tibú, El Tarra y Sardinata son las áreas del departamento donde más minas antipersona están instaladas.
¿Cuántos menores de edad no han podido regresar a las clases por instalación de minas antipersona?
Reportes de la Secretaría de Educación de Norte de Santander, por lo menos 1.200 niños, niñas y adolescentes no han podido retornar a los salones de clases en el Catatumbo.