En el marco del conflicto armado que se registra en la región del Catatumbo desde el pasado 16 de enero de 2025, los enfrentamientos entre las guerrillas del ELN y las disidencias de las Farc, han generado una de las más graves crisis humanitarias y de orden público de las últimas décadas.
Uno de los fenómenos que más preocupación genera es el desplazamiento masivo que se ha registrado en la subregión del Catatumbo. Esto por los constantes ataques y confrontaciones entre los actores armados que se disputan el control de rutas de narcotráfico, en un área próxima a la zona de frontera colombo-venezolana.
En el más reciente informe del puesto de mando unificado que mantiene activa la gobernación de Norte de Santander, 101.439 personas han salido desplazadas desde diferentes municipios del Catatumbo. Estas personas han llegado a instalarse en los cascos urbanos de los municipios de Tibú, Ocaña y la ciudad de Cúcuta. De hecho, se ha convertido en la zona del departamento que más población en esta condición, ha recibido en el último año.
Sin recursos para atender a desplazados
Sin embargo, una de las máximas preocupaciones radica en la poca capacidad de respuesta que tienen las administraciones locales para atender a miles de personas, que han llegado a buscar ayudas humanitarias y atención integral.
Luis Fernando Niño, alto consejero para la paz en Norte de Santander, en diálogos con la FM, aseguró que la inexequibilidad de los decretos de la conmoción interior por parte de la Corte Constitucional, ha impedido que haya un apoyo sólido a las alcaldías locales para atender la emergencia humanitaria en el Catatumbo.
"Ya la situación se torna cada vez más compleja; los diferentes mecanismos que creó el gobierno nacional en el marco de la conmoción interior no funcionaron porque la corte constitucional los derogó, y eso ha generado que los municipios estén atendiendo esta emergencia solos. Por ello, los municipios de nivel cinco y seis, como Tibú, ya agitaron todos sus recursos y el desplazamiento es permanente", expresó el alto consejero para la paz en Norte de Santander.
El funcionamiento departamental afirmó que, a pesar de que la gobernación de Norte de Santander, junto a la unidad nacional de víctimas, han acompañado a los municipios brindando apoyo en materia alimentaria y asistencial, la magnitud de la emergencia se sale de las manos de las autoridades regionales.
"La gobernación del departamento y la unidad nacional de víctimas siguen brindando apoyos, pero lamentablemente no son los propios para atender la magnitud de emergencia que se presenta en la región del Catatumbo".
Municipios que más reciben desplazados:
Desde el puesto de mando unificado, se ha establecido que los municipios del departamento que más reciben población desplazada del Catatumbo son la ciudad de Cúcuta y los municipios de Tibú y Ocaña. Siendo la capital del departamento la que más cantidad de población en esta condición ha atendido, con más de 50.322 personas que han declarado en la Procuraduría, la Defensoría del Pueblo y en la Personería Municipal.
Mientras que al municipio de Ocaña han llegado por lo menos 20.644 personas y al casco urbano de Tibú 12.664. Muchas de estas personas, ante las dificultades para acceder a ayudas y beneficios, han optado por regresar a sus territorios, en medio de la guerra y a pesar de que no existen las garantías suficientes.
No obstante, desde los territorios han advertido que la crisis humanitaria aumentará de manera desmesurada en las próximas semanas, de continuar los conflictos y enfrentamientos entre el ELN y disidencias de las Farc, quienes han intensificado su ofensiva en municipios como Tibú y El Tarra.