¿Qué pasa en Tibú? Extorsiones y amenazas golpean la economía

Las diez estaciones de servicio suspendieron la distribución de combustible hasta nueva orden.
Estación de servicio en el municipio de Tibú Crédito: Cortesía estación de servicio en el municipio de Tibú

Sigue la preocupación en la región del Catatumbo, en Norte de Santander, por el aumento de las acciones violentas y las presiones de grupos armados contra la comunidad, una situación que está limitando la normalidad y afectando gravemente el funcionamiento de la economía local.

Al alto número de personas desplazadas y confinadas, así como al incremento de los homicidios selectivos, se suman las amenazas y extorsiones por parte de actores armados ilegales que hacen presencia en la zona. Estas presiones están obligando a comerciantes y empresarios a suspender sus actividades, generando un impacto directo en la dinámica productiva del territorio.

Efectos nocivos para la economía:

En este contexto, este jueves se confirmó que las diez estaciones de servicio que operan en el municipio de Tibú suspendieron, desde el miércoles 29 de abril, la distribución de combustible para vehículos y motocicletas. La decisión fue tomada debido a las constantes amenazas y exigencias económicas ilegales por parte de grupos armados.

De acuerdo con información conocida, a cada una de las estaciones de servicio se les estaría exigiendo el pago de sumas que oscilan entre siete y diez millones de pesos cada tres meses. Esta situación ha generado temor entre los propietarios, quienes advierten que, de no cumplir con estas exigencias, son obligados a cerrar sus negocios o incluso declarados objetivo militar.

Uno de los propietarios afectados señaló que recibieron mensajes directos en los que se les indicaba el monto que debían pagar de manera trimestral y las consecuencias en caso de incumplimiento. Además, calificó como lamentable que estas situaciones se presenten en medio de un contexto de violencia creciente y una economía debilitada.

Los representantes de las estaciones anunciaron que en las próximas horas emitirán un comunicado conjunto para rechazar estos hechos y exigir a los grupos armados que no continúen afectando la economía regional. También contemplan la realización de una marcha pacífica en el municipio, con el fin de pedir garantías de seguridad y condiciones para trabajar.

El ELN sería el responsable de estas amenazas:

El impacto de esta decisión es significativo. Tibú es uno de los municipios con mayor actividad económica en el departamento, con sectores como la producción de palma de aceite, cacao y la industria petrolera como motores clave de desarrollo, pese a la presencia de cultivos ilícitos en la región.

Sin embargo, el cierre de las estaciones de servicio podría generar un desabastecimiento de combustible en las próximas horas, lo que afectaría la movilidad, el comercio y las actividades productivas del municipio.

Habitantes de la zona ya reportan largas filas en las estaciones antes del cierre, en un intento por abastecerse de gasolina. Algunos advierten que la situación podría complicarse aún más si no se restablece el servicio en el corto plazo.

Según versiones preliminares, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) estaría detrás de estas amenazas contra empresarios y comerciantes, aunque esta información está siendo verificada por las autoridades militares.

En paralelo, la confrontación entre el ELN y las disidencias de las FARC ha intensificado la violencia en distintos puntos del Catatumbo. Este enfrentamiento ha dejado graves consecuencias humanitarias, incluyendo el desplazamiento de miles de personas, el confinamiento de comunidades enteras y la muerte de al menos 200 personas, entre civiles, integrantes de la fuerza pública y líderes sociales.

La situación en esta región fronteriza continúa siendo crítica, con una población que enfrenta restricciones en su vida cotidiana, dificultades económicas y constantes riesgos por el deterioro del orden público.

Claves del tema, preguntas sugeridas:

¿Por qué cerraron las estaciones de servicio en Tibú?

Porque los propietarios están siendo víctimas de amenazas y extorsiones de grupos armados que les exigen pagos periódicos.

¿Cuánto dinero les están exigiendo a las estaciones de servicio?

Entre siete y diez millones de pesos cada tres meses.

¿Qué consecuencias tiene el cierre de las estaciones en la región?

Puede generar desabastecimiento de combustible y afectar la movilidad, el comercio y la economía del municipio.