Golpe al narcotráfico: destruyen astillero clandestino del Clan del Golfo en pleno desierto de La Guajira

La acción fue liderada por la Fuerza Naval del Caribe y contó con la articulación del Ejército Nacional.
Golpe al narcotráfico: destruyen astillero clandestino del Clan del Golfo en pleno desierto de La Guajira Crédito: FUERZA NAVAL DEL CARIBE

Tras una operación conjunta de gran alcance en el Caribe colombiano, las autoridades dejaron al descubierto una sofisticada infraestructura del narcotráfico, oculta en medio del desierto guajiro.

Tras varios meses de seguimiento e inteligencia, las autoridades colombianas lograron ubicar y destruir lo que definieron como un centro logístico clandestino, utilizado para la fabricación y envío de semisumergibles cargados con cocaína hacia Europa.

Según trascendió, la acción fue liderada por la Fuerza Naval del Caribe y contó con la articulación del Ejército Nacional y la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que durante cinco días ejecutaron maniobras coordinadas por aire, mar y tierra en inmediaciones de Bahía Hondita, zona rural del municipio de Uribia, en La Guajira.

La información oficial confirma que organizaciones transnacionales al servicio del grupo armado organizado Clan del Golfo habían instalado allí un complejo astillero artesanal, estratégicamente ubicado lejos de centros poblados y rutas tradicionales, desde donde construían y acondicionaban semisumergibles destinados al tráfico internacional de estupefacientes.

Un “puerto invisible” en medio del desierto

Las labores de inteligencia naval permitieron establecer que el lugar funcionaba como un verdadero centro gravitacional logístico: allí se alistaban embarcaciones, se almacenaba combustible y se coordinaba el traslado de los artefactos desde el terreno árido hasta puntos costeros conectados con aguas abiertas del Caribe.

El objetivo era claro: preparar cargamentos de clorhidrato de cocaína que posteriormente eran trasladados mediante transbordos marítimos por la ruta transatlántica del Caribe oriental, pasando por las Antillas hasta llegar al continente europeo.

Durante la operación, tropas en tierra hallaron un astillero clandestino con capacidad para construir y adecuar semisumergibles. En el lugar fueron encontrados materiales en fibra de vidrio, maquinaria pesada, remolques especializados tipo cama baja, sistemas de almacenamiento de combustible y armamento, entre ellos un fusil y un revólver, evidenciando una estructura estable y permanente al servicio del narcotráfico.

Un semisumergible listo para zarpar

Sumado a ello, y según informaron las autoridades por medio de un comunicado, las unidades de Guardacostas y comandos navales localizaron en una bahía cercana un semisumergible, completamente acondicionado y listo para ser lanzado al mar. La embarcación tenía capacidad para transportar hasta 10 toneladas de cocaína y estaba equipada con dos motores.

Además, fue incautada una lancha rápida de bajo perfil con capacidad cercana a tres toneladas de carga ilícita, impulsada por cuatro motores de alta potencia. En la zona también se encontraron más de 3.000 galones de combustible, equipos de navegación satelital y sistemas avanzados de comunicación.

Las autoridades estiman que el complejo ilegal y el material incautado superan los 3.000 millones de pesos.

Presión militar obligó a abandonar la infraestructura

Dentro de los detalles divulgados por parte de las autoridades, se conoció que ante el amplio despliegue operacional, los integrantes de la estructura criminal abandonaron el lugar.

Posteriormente, Las Fuerzas Militares confirmaron que destruyeron de manera controlada toda la infraestructura ilegal, siguiendo los protocolos establecidos.

De acuerdo con la Armada, el resultado representa un golpe directo a la capacidad logística y financiera de las redes narcotraficantes, al impedir la salida de grandes cargamentos hacia mercados internacionales y bloquear el uso del territorio colombiano como plataforma de exportación de drogas.

Golpe estratégico a las rutas hacia Europa

Para finalizar, las autoridades destacaron que este tipo de operaciones buscan atacar no solo los cargamentos, sino la cadena completa del narcotráfico: desde la producción y almacenamiento hasta los medios de transporte marítimo utilizados por organizaciones criminales.

Con este resultado, la Fuerza Pública refuerza la estrategia para negar el control de corredores marítimos a estructuras transnacionales y reducir su capacidad de expansión.

La Armada de Colombia reiteró que continuará desarrollando operaciones conjuntas e interagenciales para debilitar las economías ilegales y afectar las finanzas de los grupos armados que se nutren del narcotráfico, con el objetivo de fortalecer la seguridad y la estabilidad en el Caribe colombiano.