¿Se acabará el reguero de cables en los postes en Bogotá? Concejo aprueba propuesta para soterrarlos

Según la proposición, los cables que están en los postes y ya no sirven deberán quitarse; los nuevos tendrán que instalarse de manera subterránea, y los que actualmente están en uso también serán soterrados.
El Concejo aprobó una propuesta que cambia el sistema de construcción eléctrica. Crédito: Crédito: Concejal de Bogotá, Juan David Quintero

Durante años, se ha advertido que operadores privados instalaron cables sin suficiente control en Bogotá, una situación que, según una propuesta aprobada por el Concejo, ha generado desorden, afectado el paisaje urbano y puesto en riesgo a los ciudadanos.

Por primera vez, el Concejo de Bogotá aprobó una propuesta orientada a retirar los cables que ya no funcionan y avanzar progresivamente hacia el soterramiento de las redes. La norma plantea que los cables en desuso deberán ser retirados por sus propietarios. Si no lo hacen, el Distrito podrá desmontarlos y cobrarles el costo.

La iniciativa fue presentada por el concejal Juan David Quintero, que propuso comenzar el desmonte progresivo de cables instalados en postes y fachadas, muchos de ellos sin prestar ningún servicio.

Según el planteamiento, alrededor del 70% de los cables en los postes de toda la ciudad no sirven, contaminan el espacio público y representan un riesgo para los ciudadanos. Para Quintero, el cableado aéreo debe ser atendido con responsables, plazos y consecuencias económicas para quienes no retiren la infraestructura que ya no utilizan.

Tres pasos para reducir el cableado aéreo en Bogotá

La propuesta establece una estrategia progresiva en tres pasos. El primero consiste en retirar los cables que ya no sirven. El segundo contempla trasladar bajo tierra las redes que actualmente están en funcionamiento. El tercero busca que los nuevos cables, ampliaciones, reposiciones o reubicaciones sean instalados mediante infraestructura subterránea.

La medida contempla una excepción cuando exista una imposibilidad técnica, ambiental, urbanística o de seguridad debidamente justificada y autorizada. Con ello, se busca reducir paulatinamente la presencia de cableado aéreo y avanzar hacia una infraestructura subterránea.

“Se acabó el cablerío en Bogotá. El Distrito ya tiene una norma clara: los cables que están en los postes y ya no sirven deberán desmontarse; los nuevos tendrán que instalarse de manera subterránea, y los que actualmente están en uso también serán soterrados progresivamente”, señaló el concejal Juan David Quintero.

Después de retirar los cables en desuso, la propuesta plantea avanzar en el traslado de las redes que permanecen activas. El objetivo es establecer una política permanente para identificar y retirar las instalaciones que dejaron de cumplir una función.

Empresas deberán presentar planes de retiro

La proposición establece que cada responsable deberá identificar los cables de su propiedad y demás elementos instalados que se encuentren en desuso, precisar su ubicación, presentar un plan para retirarlos e iniciar su desmantelamiento. El proceso contempla seguimiento de la Administración Distrital.

Si una empresa o entidad responsable no retira los cables que tiene en desuso, el Distrito podrá ejecutar directamente el retiro y cobrar posteriormente al responsable el costo de la intervención.

Quintero aclaró que el mecanismo no busca crear un nuevo impuesto. Según explicó, si una empresa deja cables abandonados en el espacio público y no los retira, el Distrito no tendría que asumir con recursos públicos una obligación correspondiente a quien instaló o utilizó esa infraestructura.

La iniciativa busca que el espacio público deje de ser utilizado como depósito de cables. La propuesta pretende reducir progresivamente el cableado aéreo en funcionamiento y evitar nuevas instalaciones de este tipo.