La justicia colombiana condenó a Heinz Pool Buleje, ciudadano peruano-estadounidense, a 23 años de prisión por explotación sexual comercial de una menor. Es un nuevo extranjero sentenciado por delitos sexuales cometidos en Medellín y su área metropolitana, un caso que durante años generó indignación en la ciudad.
El allanamiento que destapó el caso
En 2017, las autoridades allanaron una finca en Copacabana, Antioquia y encontraron a 16 menores de edad en medio de un escenario de fiesta, alcohol y drogas. Según la investigación, el hombre las atraía con diversión, dinero y sustancias, y a cambio exigía sexo.
El detalle más grave llegó en el momento mismo de la diligencia: Pool Buleje estaba con una niña de 15 años. Las pesquisas también apuntaron a que no se trataba de una visita aislada. Los investigadores establecieron que habría viajado a Medellín al menos siete veces entre 2010 y 2017 con el mismo propósito.
Un proceso largo, una condena contundente
La sentencia llega después de años de trámite. Durante ese tiempo, el caso fue cuestionado por sus demoras. En 2025, un congresista denunció que el procesado llevaba tiempo en libertad por vencimiento de términos, y la Corte Suprema ya había advertido irregularidades en el expediente.
Por eso la condena pesa doble. Demuestra que, aun con retrasos, el sistema puede responder cuando hay pruebas, y envía una señal a quienes creen que el paso del tiempo les garantiza impunidad. Para las víctimas, la decisión significa que su testimonio fue creído. Eran adolescentes en condición de vulnerabilidad, captadas con promesas que las dejaron expuestas a un adulto con recursos y sin escrúpulos.
Medellín cierra el paso al turismo sexual
En los últimos años, la Alcaldía de Medellín trabaja con fuerza contra los extranjeros que llegan a la ciudad a cometer delitos sexuales contra menores de edad. Esa labor se ha traducido en decretos de choque, operativos conjuntos con la Policía y la Fiscalía, y cierres de establecimientos señalados de permitir la explotación de niñas, niños y adolescentes.
La ciudad también ha reforzado su articulación con autoridades internacionales, pues muchos de estos casos tienen un componente transnacional. El mensaje del alcalde de la ciudad, Federico Gutiérrez Zuluaga ha sido es claro: quien venga a delinquir contra menores será perseguido, judicializado y condenado.
La explotación sexual infantil no es un asunto de nacionalidades, y la justicia también alcanza a los colombianos que participan en estas redes. Pero cuando el delito se comete aprovechando la imagen de la ciudad como destino de fiesta, la respuesta debe ser contundente.
La prevención también depende de la ciudadanía. Hoteles, apartamentos turísticos, taxistas y comerciantes pueden ser los primeros en notar señales de alerta, y callar ante una sospecha es permitir que el abuso continúe.
Claves del tema, en tres preguntas:
¿Por qué delito fue condenado Pool Buleje?
Por explotación sexual comercial de una menor de edad, con una pena de 23 años de prisión. La pena se impuso tras valorar las pruebas y los testimonios de las víctimas del caso.
¿Enfrenta otros procesos?
Sí. En 2021, una corte federal de Illinois (Estados Unidos) lo acusó formalmente de cargos relacionados con tráfico sexual de menores y viajes internacionales para abusar de ellos, según reportó la prensa en ese estado.
¿Cómo se puede denunciar un caso de explotación sexual de menores?
Llamando a la Línea 123 en Medellín, a la Línea 141 del ICBF o directamente ante la Fiscalía. Toda sospecha cuenta, y la denuncia puede hacerse de forma reservada. Ante una emergencia, también puede acudir a la estación de Policía más cercana.