Enviado a la cárcel conductor que en estado de embriaguez causó la muerte de dos adultos mayores en Marinilla, Antioquia

Durante las audiencias al sujeto le fue imputado el delito de homicidio culposo, el cual fue aceptado.
La confusión mental o estupor, la incapacidad para despertar a la persona y los vómitos son signos de alerta de una intoxicación alcohólica grave Crédito: Freepik

El alcalde de Marinilla, Julio César Serna Gómez, confirmó que el conductor responsable de la muerte de dos adultos mayores en la autopista Medellín-Bogotá fue cobijado con medida de aseguramiento en centro carcelario. Durante las audiencias concentradas, el implicado aceptó los cargos imputados por el delito de homicidio culposo.

Detalles del siniestro

El accidente ocurrió cuando las víctimas se encontraban en un paradero de transporte público con la intención de asistir a una eucaristía. En ese momento, fueron embestidas por un vehículo cuyo conductor perdió el control debido a su estado de alcoholemia.

Daniel Castrillón, secretario de Tránsito y Transporte de Marinilla, detalló que el procedimiento de control posterior al choque fue contundente:

"Tras la atención de los organismos de socorro, se realizó la prueba de alcoholemia al conductor, la cual arrojó como resultado el grado tres, el nivel más alto de embriaguez contemplado en la norma", explicó el funcionario.

Respuesta institucional

Tras recibir atención médica de urgencia, el investigado fue capturado formalmente. Por su parte, el mandatario local expresó su solidaridad con los allegados de las víctimas y reafirmó el compromiso de la administración con la seguridad vial.

"Este hecho nos enluta como ciudad. Rechazamos de manera categórica la irresponsabilidad al volante y brindaremos todo el acompañamiento necesario a las familias en este difícil momento", señaló el alcalde Serna.

Finalmente, la Alcaldía de Marinilla emitió un llamado urgente a la ciudadanía para evitar la conducción bajo los efectos del alcohol, recordando que este comportamiento no solo acarrea consecuencias penales, sino que genera daños irreparables en el tejido social.

Conducir después de beber continúa siendo una de las decisiones más peligrosas entre los jóvenes en Colombia y el mundo, incluso entre quienes aseguran haber consumido “solo un par de tragos”.

Para evidenciar cómo el alcohol afecta el cerebro, la atención y los reflejos, se realizó una prueba universitaria en Bogotá, a través de su simulador de conducción. El ejercicio buscó recrear, de manera controlada, lo que ocurre cuando una persona maneja con visión borrosa, motricidad limitada y atención dividida, los tres pilares del deterioro inducido por esta sustancia.

¿Qué pasa cuando una persona conduce bajo los efectos del alcohol?

El experimento empleó un método simple pero contundente: gafas de natación con vaselina para generar distorsión visual, guantes gruesos para restringir la motricidad fina y una tarea cognitiva adicional que consistía en contar hacia atrás de tres en tres.

Con estas limitaciones, los participantes debían completar un recorrido en el simulador y repetirlo después sin restricciones. El contraste entre ambos resultados fue drástico: pérdida de control, errores en la trayectoria, frenadas tardías y fallas en la identificación de señales.

Más de 40.000 muertos en la última década

A nivel nacional, las cifras muestran la magnitud del riesgo. Según Medicina Legal y el Ministerio de Justicia, en una década se registraron 40.399 muertes asociadas al consumo de alcohol, lo que evidencia que este comportamiento representa un problema de salud pública. La evidencia internacional coincide: en Estados Unidos, solo en 2023 se reportaron 12.429 muertes en choques vinculados con esta sustancia, y más de 2.100 fallecidos involucraban conductores con niveles entre 0.01% y 0.07% de alcohol en sangre, un rango que muchos consideran “moderado”. Los datos demuestran que no existe una cantidad segura para conducir.