Congresista antioqueño propone a cárcel Bellavista en Antioquia como piloto contra llamadas extorsivas

El congresista antioqueño Simón Molina buscará que este centro pinintenciario se convierta en la primera cárcel del país donde se bloquee la señal de teléfonos celulares
Cuerpo de dragoneantes del Instituto Nacional Penitenciario de Colombia -Inpec Crédito: Instituto Nacional Penitenciario de Colombia -Inpec

La propuesta para convertir la cárcel Bellavista, en Bello, en el primer piloto nacional de bloqueo de señales de telefonía móvil busca impedir que las personas privadas de la libertad utilicen celulares para coordinar extorsiones y otras actividades delictivas desde el interior del establecimiento.

El proyecto, denominado “Ni una sola extorsión desde la cárcel Bellavista”, plantea una intervención tecnológica sobre las señales de telefonía móvil dentro del centro penitenciario. La idea sería implementar mecanismos de inhibición que impidan que los teléfonos celulares no autorizados puedan conectarse a las redes de los operadores.

El piloto requeriría una coordinación entre el Ministerio de Justicia, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), las autoridades locales y los operadores de telecomunicaciones, con el propósito de establecer las condiciones técnicas para restringir las comunicaciones móviles sin afectar los servicios que sí deben permanecer habilitados.

La Alcaldía de Medellín manifestó su disposición para aportar herramientas tecnológicas que permitan apoyar el proceso de inhibición de la señal. Antes de una implementación definitiva, las autoridades tendrían que realizar pruebas para determinar el alcance del bloqueo, identificar posibles zonas sin cobertura y verificar que las comunicaciones autorizadas y los sistemas de emergencia continúen funcionando.

La propuesta también contempla un seguimiento permanente de los resultados. Uno de los principales indicadores sería el número de llamadas extorsivas que se originan desde el establecimiento penitenciario. Según cifras citadas por el representante Simón Molina, actualmente el 17 % de las llamadas extorsivas registradas en Colombia tendría origen en las cárceles.

De esta manera, Bellavista serviría como escenario de prueba para evaluar si la restricción tecnológica permite reducir las extorsiones coordinadas desde el interior del penal. Si el mecanismo demuestra resultados y cumple las condiciones técnicas y de seguridad, podría convertirse en un modelo para otros establecimientos penitenciarios del país.

La iniciativa todavía es una propuesta que debe ser evaluada por las autoridades competentes y no constituye aún un bloqueo implementado en Bellavista.

¿Cuál es el objetivo del piloto en la cárcel Bellavista?

La propuesta busca bloquear las señales de telefonía móvil dentro del establecimiento para impedir que los internos utilicen celulares no autorizados para realizar extorsiones y coordinar actividades delictivas desde la prisión.

¿Cómo funcionaría el bloqueo de la señal?

Se implementarían mecanismos tecnológicos de inhibición que impedirían que los celulares no autorizados se conecten a las redes móviles. El proceso requeriría coordinación entre el Ministerio de Justicia, el INPEC, las autoridades locales y los operadores de telecomunicaciones, garantizando que las comunicaciones autorizadas y los sistemas de emergencia continúen funcionando.

¿Cómo se medirían los resultados del piloto?

Las autoridades realizarían un seguimiento a indicadores como la cantidad de llamadas extorsivas que se originan desde el penal. Según cifras citadas por el representante Simón Molina, el 17 % de las llamadas extorsivas registradas en Colombia tendría origen en las cárceles. Si el piloto demuestra resultados, Bellavista podría servir como referencia para implementar medidas similares en otros establecimientos del país.

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