En el que es considerado el operativo más grande contra el maltrato animal en la historia reciente en el país, agentes especiales de la Fiscalía General y de la Policía Nacional descubrieron una convención clandestina internacional de pelea de perros, en inmediaciones del municipio de La Calera, en Cundinamarca.
La Fiscalía General de la Nación, a través del Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal (GELMA) en articulación con la Dirección de Carabineros de la Policía Nacional tras un operativo especial lograron identificar un inmueble ubicado en la vereda Aurora Alta de La Calera (Cundinamarca).
Al llegar al lugar los agentes de policía judicial con apoyo de los institutos de Protección y Bienestar Animal de Bogotá y Cundinamarca, en cumplimiento de una orden judicial de registro y allanamiento, realizaron una redada justo en el momento en el que se realizaban los enfrentamientos en un cuadrilátero de madera entre caninos de Colombia y otros traídos del exterior.
Según la Fiscalía en el sitio fueron capturados en situación de flagrancia nueve ciudadanos ecuatorianos, venezolanos y dominicanos y cuatro colombianos, entre ellos un veterinario y el organizador del evento ilícito.
Atendiendo la gravedad de los hechos, un juez de control de garantías dictó medida de aseguramiento y ordenó enviar a la cárcel a Juan Esteban León Ramírez y Carlos Cifuentes Hernández, el organizador y el veterinario, respectivamente.
En el expediente se señala que León Ramírez presuntamente era el encargado de convocar a los espectadores por grupos cerrados y redes sociales con el propósito de que se realizaran millonarias apuestas y así obtener ganancias ilegales.
Durante el procedimiento fueron recuperados 12 perros que se encontraban en precarias condiciones de salud. Además, cuatro de ellos serían utilizados como carnadas para iniciar las peleas.
Adicionalmente, las autoridades de policía judicial hallaron dos perros muertos en la finca donde se realizó el allanamiento y registro ordenado por parte de la Fiscalía General.
Por estos hechos, la Fiscalía imputó a los 13 detenidos como supuestos responsables de los delitos de muerte animal y lesiones que menoscaben gravemente la salud o integridad física del animal, ambas conductas agravadas.
Al ser interrogados por parte del juez de control de garantías, los detenidos aceptaron los cargos imputados por la Fiscalía.
Los demás sindicados que no fueron enviados a prisión seguirán vinculados a la investigación a la espera de la sentencia condenatoria.