La Sala Especial de Primera Instancia condenó a 123 meses, más de diez años, de prisión al exmagistrado José Leonidas Bustos. Además, le impuso una multa de más de 133 millones de pesos y una orden de captura con notificación roja de la Interpol.
El proceso penal contra el prófugo Bustos tardó casi diez años, desde que en agosto de 2017 la Fiscalía le informó a la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema —el alto tribunal del que fue presidente— sobre grabaciones que delatarían varios sobornos.
La Corte se reestructuró, creó salas especiales y Bustos tuvo que enfrentarse primero a la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes y luego a una incipiente Sala de Primera Instancia. La condena incluyó una compulsa de copias para la Fiscalía.
Bustos fue la siguiente pieza del escándalo de corrupción del 'Cartel de la Toga' en caer. El entramado de costosas dádivas en las altas esferas de la justicia a cambio de torcer decisiones cobró en 2023 la cabeza del también expresidente de la Corte Camilo Tarquino.
En mayo de 2023 un juzgado de conocimiento condenó a Tarquino por exigir dinero para interferir en asuntos de su despacho, y en abril de 2025 el Tribunal Superior de Bogotá confirmó la determinación. Bustos y Tarquino le deben su caída al testimonio del exsenador Musa Besaile.
La Corte Suprema ordenó capturar a Besaile en 2017 luego del pago de 2.000 millones de pesos para ocultar un expediente que lo vinculaba a grupos paramilitares. La investigación luego apuntó a Tarquino, Bustos y el también condenado Francisco Ricaurte, todos expresidentes del máximo tribunal de la justicia ordinaria.
Los tentáculos del 'Cartel de la Toga'
Mientras el proceso avanzó, lo único que se supo del paradero de Bustos es que está en Panamá. Compareció a algunas audiencias de manera virtual e indicó que su viaje a Norteamérica se debió a amenazas. Ya en 2022 la Corte había ordenado capturarlo.
"Es indudable que los comportamientos ilícitos atribuidos a Bustos Martínez comprometieron la transparencia en el ejercicio de la función jurisdiccional y generaron la pérdida de la confianza de los ciudadanos en las instituciones encargadas de administrar justicia", señala la sentencia contra Bustos, de 395 páginas.
Concretamente, la Corte encontró a su exjefe culpable de cohecho propio y concierto para delinquir, y compulsó copias para que la Fiscalía y la Sala de Instrucción investiguen si el entramado de coimas de Bustos se extendió al excongresista Julio Gallardo Archbold, a quien la Procuraduría llamó a juicio por un presunto pago de doscientos millones de pesos, y al exgobernador de Córdoba Alejandro Lyons.
José Leonidas Bustos Martínez nació en Ibagué, la capital de Tolima, en febrero de 1955. Su figura se hizo prominente entre la academia y la Rama Judicial, hasta el punto en que fue dos veces presidente de la Corte Suprema de Justicia. El auge de su carrera se tornó en una estrepitosa caída cuando quienes lo sobornaron comenzaron a testificar.
La Corte corroboró, luego de una investigación de la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes —que también recibió reproches por posibles delitos no tenidos en cuenta—, que Bustos se concertó con litigantes y exmagistrados para desviar los procesos de Musa Besaile y Álvaro Ashton, quienes posteriormente intentaron ingresar a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que los rechazó.
El entonces magistrado impidió órdenes de captura y medidas de aseguramiento, dilató procesos y tramitó preclusiones a cambio de vastas sumas de dinero. Besaile acordó pagarle 2.000 millones, y Ashton, 1.200 millones, en medio de la parapolítica, el escándalo que llevó a medio centenar de congresistas a prisión por sus nexos con paramilitares.
Los procesos contra congresistas en la época de Bustos eran de única instancia, así que un archivo de un expediente implicaba un cierre definitivo de las investigaciones en su contra. El condenado exmagistrado Gustavo Malo Fernández llevaba los procesos contra Besaile y Ashton.
Un "nulo respeto" por la Corte Suprema
El exfiscal anticorrupción Luis Gustavo Moreno —procesado en Colombia y Estados Unidos, y actualmente litigante al lado de, por ejemplo, Olmedo López— le dio a Bustos doscientos millones de pesos en efectivo como parte del pago de Besaile.
Las carpetas del caso, en más de nueve años, pasaron de la Cámara de Representantes al Senado y, finalmente, a la Corte Suprema, que zanjó este viernes uno de los puntos más sensibles de la corrupta red. El exjuez y el exfiscal conservaron su amistad incluso luego del fin del periodo de Bustos en la Corte, según chats que aparecen en el expediente y en los que ambos se citaban para tomar café.
Estados Unidos condenó a Moreno y a su socio, Leonardo Pinilla, por recibir sobornos del exgobernador Lyons. El exmandatario huyó a Norteamérica para colaborar con su justicia, derivando en la mentada captura de Moreno.
Camilo Tarquino le pidió a Alejandro Lyons sesenta millones de pesos para "tener acercamientos" con quienes conocían su proceso por el cartel de la hemofilia, otro caso de corrupción, y luego le solicitó 20.000 millones para que Leonidas Bustos mediara.
Una de las órdenes de la Corte, que aparece en la página 393 de la sentencia, es que Bustos difunda la parte resolutiva del fallo, es decir, el fragmento que explícitamente lo declara culpable y le impone la prisión. Él mismo tendrá que costear una publicación "en sendos medios de comunicación", en un plazo de máximo tres meses, que tenga además un resumen de la decisión judicial.
"La conducta de Bustos Martínez es demostrativa del nulo respeto que tenía por la institución de la que hacía parte, ante la cual juró dar estricto cumplimiento del orden jurídico, pero del que se apartó tan pronto sus compañeros de Sala depositaron en él su confianza", remarca la sentencia, de la que Ariel Torres fue el magistrado ponente.