¿Crisis en la Policía de Bogotá? Denuncian patrullas dañadas, falta de personal y cobros a uniformados

Una patrullera denunció en La FM que habrían tenido que aportar dinero de su bolsillo para cubrir reparaciones básicas de los vehículos oficiales.
Operativos barrio Santa Fe en Bogotá. Crédito: Policía Metropolitana de Bogotá

Mientras Bogotá enfrenta crecientes preocupaciones por la seguridad y la protección de menores de edad, nuevas denuncias dentro de la Policía Metropolitana dejan al descubierto una compleja situación operativa que estaría afectando la atención de casos en la capital.

Patrullas dañadas, falta de vehículos, escasez de personal, sobrecarga laboral e incluso presuntos cobros a uniformados para reparar automotores oficiales hacen parte de las denuncias conocidas por La FM al interior del Grupo de Infancia y Adolescencia de la Policía de Bogotá.

Una patrullera de la institución habló bajo reserva de identidad por temor a represalias y describió lo que calificó como una crisis dentro de esa dependencia encargada de proteger a niños, niñas y adolescentes.

Solo dos vehículos están en funcionamiento para cubrir 20 localidades

Según relató la uniformada, actualmente solo dos vehículos están en funcionamiento para atender los casos en toda Bogotá, mientras el resto permanece fuera de servicio en talleres o a la espera de mantenimiento.

“En estos momentos el grupo de Infancia y Adolescencia cuenta únicamente con dos vehículos que están en funcionamiento. Con esto se deben atender todos los casos que se presentan en Bogotá. El resto de los vehículos se encuentran fuera de servicio, están en el taller. Todo eso causa demasiada demora en la atención de los casos y por ende una vulneración de los derechos de las niñas, niños y adolescentes”, aseguró la uniformada.

Policías han sido obligados a poner de su propio dinero para el arreglo de vehículos

Igualmente esta agente denunció presuntas presiones económicas contra los policías del grupo.

“Además de esto, el personal ha sido obligado a poner de su propio dinero para el arreglo de los vehículos. Aparte hay pocos uniformados, cada patrulla tiene demasiada exigencia laboral, tienen a cargo diez localidades. Todo esto causa demasiados traumatismos y demasiada exigencia laboral”, agregó.

Según estas denuncias, la situación operativa sería crítica. Este grupo tendría apenas tres patrullas disponibles para cubrir cerca de veinte localidades de Bogotá, una cifra insuficiente frente a la demanda de casos relacionados con menores de edad.

A esto se suma que otros automotores institucionales permanecen fuera de servicio por fallas mecánicas, falta de mantenimiento o abandono en patios.

Policía Metropolitana de Bogotá no quiso hablar de las denuncias

La FM buscó una respuesta oficial de la Policía Metropolitana de Bogotá frente a estas denuncias. Sin embargo, la institución aseguró que no se pronunciará sobre el caso en cuestión.

Quien sí habló fue el concejal Leandro Castellanos, quien lanzó fuertes cuestionamientos sobre el manejo de los recursos destinados a la seguridad en la ciudad.

El cabildante aseguró que no es coherente que Bogotá, teniendo uno de los presupuestos de seguridad más altos del país, mantenga policías trabajando con patrullas dañadas, vehículos pinchados e incluso automotores con vidrios rotos.

Reportes similares desde otras dependencias de la Policía

Además, advirtió que esta situación no sería aislada. Según explicó, ha recibido reportes similares desde otras dependencias de la Policía Metropolitana, donde también existirían motocicletas y patrullas fuera de servicio.

Uno de los puntos más delicados tiene que ver con presuntas exigencias económicas al interior de la institución. Según lo expuesto, algunos uniformados habrían tenido que aportar dinero de su bolsillo para cubrir reparaciones básicas de los vehículos oficiales.

Las cifras mencionadas por el concejal son preocupantes. Los aportes podrían alcanzar hasta dos millones de pesos y, según las denuncias, existiría temor a posibles represalias contra quienes se nieguen a pagar.

Para el concejal Castellanos, Mientras Bogotá enfrenta crecientes preocupaciones por la seguridad y la protección de menores de edad, nuevas denuncias dentro de la Policía Metropolitana dejan al descubierto una compleja situación operativa que estaría afectando la atención de casos en la capital.

Clave del tema: cuatro preguntas

¿Qué denuncias hicieron integrantes de la Policía de Bogotá?

Denunciaron falta de vehículos, escasez de personal y presuntos cobros a uniformados para reparar patrullas dañadas.

¿Cuántos vehículos estarían funcionando en el Grupo de Infancia y Adolescencia?

Según la denuncia, solo dos vehículos operativos estarían cubriendo los casos en las 20 localidades de Bogotá.

¿Cómo afecta esta situación la atención de menores de edad?

La falta de recursos estaría generando demoras en la atención y posibles vulneraciones de derechos de niños y adolescentes.

¿Qué dijo el concejal Leandro Castellanos sobre el caso?

Cuestionó que Bogotá tenga un alto presupuesto en seguridad mientras policías trabajan con patrullas en mal estado.