Macabro hallazgo en Puerto Colombia: ciudadanos vieron un cuerpo incinerado en la vía a Cartagena

Los restos humanos fueron encontrados a un costado de la Vía al Mar, en el kilómetro 96, en jurisdicción de Puerto Colombia. Por el avanzado estado de calcinación no ha sido posible establecer, a simple vista, si la víctima era hombre o mujer.
¡Macabro hallazgo en Puerto Colombia! Ciudadanos vieron un cuerpo incinerado en la vía a Cartagena Crédito: Tomada de la red social X. Del perfil de @hernandolozano

Un macabro hallazgo mantiene en zozobra a los habitantes de Puerto Colombia y genera preocupación entre las autoridades. Un cuerpo totalmente calcinado fue encontrado a un costado de la Vía al Mar, en el kilómetro 96, en el corredor que comunica al Atlántico con Cartagena.

Los restos humanos fueron descubiertos por personas que transitaban por el sector, quienes dieron aviso a las autoridades. Hasta el momento, debido al grado de quemaduras que presenta el cuerpo, no ha sido posible establecer si es hombre o una mujer la víctima del atroz hecho.

Las autoridades adelantan las investigaciones para determinar la identidad de la persona, establecer cómo ocurrió el homicidio y esclarecer quiénes estarían detrás de este hecho.

Una nueva forma de violencia que preocupa a los investigadores

El hallazgo fue analizado por Luis Fernando Trejos, sociólogo, académico e investigador del crimen organizado en el Caribe, quien advirtió que este tipo de hechos deben analizarse en el contexto de la confrontación entre organizaciones criminales que disputan territorios y rentas ilegales.

Según Trejos, en Puerto Colombia existe una disputa entre los Gaitanistas o Clan del Golfo y una disidencia de Los Pepes, escenario que podría estar relacionado con nuevas formas de violencia.

“Este tipo de violencia hay que inscribirla dentro de lo que se denomina violencia expresiva. Y lo que vemos entonces es que ya no basta con matar, sino que esa muerte tiene que teatralizarse, tiene que volverse espectacular, tiene que exhibirse para notificar, puede ser a los adversarios o también a los habitantes del territorio que se está disputando un grupo criminal con otro”, explicó el investigador.

Trejos señaló que, aunque no existen mayores antecedentes recientes de cuerpos incinerados en el Atlántico, este caso podría responder a diferentes objetivos de las organizaciones criminales.

¿Por qué habrían incinerado el cuerpo?

El académico explicó que una de las hipótesis es que la incineración haya sido utilizada para intentar eliminar evidencias que permitan establecer las circunstancias del homicidio o identificar características de la víctima.

“En este caso particular no teníamos mayores antecedentes de la utilización de quemar los cuerpos y aquí nos toca esperar a ver qué dicen las autoridades cuando avancen sus investigaciones porque esto podría tener dos intenciones”, manifestó.

Una de esas posibilidades, de acuerdo con Trejos, sería borrar huellas o evidencias relacionadas con el crimen. Incluso, si la víctima fuera una mujer y hubiese sido sometida previamente a una agresión sexual, la incineración podría dificultar la detección de esas lesiones.

Pero también existe otra hipótesis relacionada con los llamados castigos internos de las estructuras criminales.

“En otro caso particular es que la persona haya cometido una infracción grave dentro de las normas que el grupo criminal ha establecido”, indicó.

El investigador mencionó como posibles razones una supuesta traición, la relación con integrantes de la Fuerza Pública o el robo de dinero dentro de la organización.

“En este caso puede ser desde la traición al relacionarse con miembros de la Fuerza Pública o el robo de algún dinero y en ese sentido entonces se le castiga de esta forma bárbara y se envía el mensaje hacia el interior del grupo, pero también hacia el resto de la comunidad mostrándole qué le pasa a las personas que desobedecen o violan las normas que el grupo criminal ha establecido”, sostuvo.

Incineración de cuerpos, un hecho poco habitual en el Atlántico

Para Trejos, el caso representa una modalidad de violencia que no era habitual en el departamento ni en el área metropolitana de Barranquilla.

Hace mucho tiempo no se veía eso, por lo menos no en el Atlántico o en el área metropolitana. Estábamos acostumbrados a los desmembramientos, a las masacres y eventualmente a que dispusieran del río Magdalena como especie de cementerio. Pero esto de incinerar cuerpos es novedoso”, afirmó.

El académico advirtió que las organizaciones criminales pueden estar incorporando nuevas formas de ejercer violencia con el propósito de generar mayor impacto entre sus adversarios y en las comunidades.

“Y haría parte de estas tecnologías de la muerte que estos grupos van ensayando de cara a que sus repertorios de violencia sean cada vez más efectivos”, agregó.

Traslado de cabecillas no acabaría con la disputa criminal

El hallazgo también ocurre después de las recientes medidas adoptadas por el Gobierno Nacional para trasladar a cabecillas de organizaciones criminales que permanecían recluidos en Barranquilla hacia cárceles de otras ciudades del país.

Trejos consideró que estas medidas podrían generar resultados, especialmente frente a delitos como la extorsión y algunas conductas asociadas, pero advirtió que no significan el fin de las estructuras criminales que operan en las calles.

“Eso puede impactar y lo que se espera es que impacte la extorsión y algunos delitos conexos a la extorsión, como el daño en bien ajeno. Tú sabes que a veces cuando las personas no pagan, entonces le disparan a los negocios, los queman”, explicó.

Sin embargo, señaló que la confrontación entre las organizaciones criminales continúa porque todavía existen integrantes y liderazgos que permanecen en libertad.

“Pero digamos la guerra se mantiene activa entre estas organizaciones criminales porque si bien hay unos liderazgos que están privados de la libertad, en la calle permanecen otros líderes”, sostuvo.

El investigador también pidió paciencia frente a los resultados de las nuevas políticas de seguridad y advirtió que la reducción de los principales indicadores de violencia requiere tiempo.

“Estos resultados que todos esperamos no se iban a dar de la noche a la mañana ni tampoco iba a haber una respuesta o solución mágica al problema”, afirmó.

Trejos insistió en que el seguimiento debe concentrarse, entre otros aspectos, en la evolución de los homicidios y la extorsión, dos de los delitos que más afectan a los habitantes del Atlántico.

Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades trabajan para establecer la identidad de la víctima y reconstruir las circunstancias en las que fue asesinada y posteriormente incinerada. Por ahora, el macabro hallazgo en la Vía al Mar vuelve a encender las alarmas sobre las dimensiones que está tomando la violencia asociada al crimen organizado en el departamento.

¿Dónde fue encontrado el cuerpo calcinado?

Los restos humanos fueron encontrados a un costado de la Vía al Mar, en el kilómetro 96, en jurisdicción de Puerto Colombia, en el corredor que conduce hacia Cartagena.

¿Se conoce la identidad de la víctima?

No. Debido al avanzado estado de calcinación, las autoridades aún no han podido establecer la identidad de la persona ni determinar a simple vista si se trata de un hombre o una mujer.

¿Qué hipótesis se manejan sobre la incineración del cuerpo?

El investigador Luis Fernando Trejos planteó dos posibilidades: que la incineración haya buscado eliminar evidencias y huellas del homicidio o que se trate de un mecanismo de castigo y mensaje utilizado por una organización criminal contra alguien que habría incumplido sus normas.

¿Qué grupos criminales se disputan el territorio en Puerto Colombia?

De acuerdo con el análisis de Luis Fernando Trejos, en Puerto Colombia existe una disputa entre los Gaitanistas o Clan del Golfo y una disidencia de Los Pepes por el control territorial y de rentas ilegales.