En medio de caos y temor viven los habitantes de Cumbitara (Nariño) por los combates que libran las disidencias al mando de alias “Iván Mordisco”, los Comuneros del Sur y las Autodefensas Unidas de Nariño, situación que ha generado el desplazamiento forzado de decenas de familias desde el 23 de marzo a la fecha.
“Los combates han generado desplazamientos masivos hacia la cabecera del corregimiento Sidón de más de 200 familias provenientes de las veredas de Santa Elena, El Desplayado, La Florida, San José del Bijao, Boca de Mares y San Agustín”, alerta la Defensoría.
Aunque por el momento no se reportan civiles fallecidos o heridos, este aviso busca que las autoridades retomen el control de la zona para poder verificar las condiciones de las familias que se encuentran confinadas y sin insumos básicos, cifra que no se ha podido establecer por la gravedad de los enfrentamientos.
Las familias desplazadas se encuentran en una residencia estudiantil y viviendas particulares destinadas para su atención en la cabecera de Sidón y en el casco urbano de Cumbitara. “Se prevé que en las próximas horas y días puedan llegar más personas que están huyendo por temor”, reseña la misiva.
“El desplazamiento forzado está prohibido y constituye una grave infracción al Derecho Internacional Humanitario (DIH) (artículo 17 del Protocolo Adicional II a los Convenios de Ginebra) que causa vulneraciones complejas y múltiples a los derechos fundamentales de las víctimas”, recuerda la Defensoría.
Igualmente, el ente humanitario hizo un llamado a los grupos armados, para que cesen de inmediato los combates y las afectaciones a la población civil, ya que hay muchos menores y mujeres que están vulnerables en medio de esta situación.
“Pedimos a los ministerios del Interior, Educación, Defensa y Salud, a la Unidad para las Víctimas, al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y demás entidades competentes del orden nacional activar medidas y protocolos que permitan acompañar a las comunidades afectadas y apoyar el trabajo de los entes territoriales, que vienen atendiendo la situación”, urge el comunicado.
Para Cumbitara, la Defensoría del Pueblo emitió en 2024 la Alerta Temprana (AT) 008, en la que advirtió el riesgo inminente derivado de la disputa por el control territorial y poblacional entre el Frente Franco Benavides (del Bloque Occidental Comandante Jacobo Arenas, adscrito al disidente Estado Mayor Central de las extintas Farc) y la presunta alianza bélica conformada por el Frente Comuneros del Sur (en ese momento, parte del ELN), la disidente Segunda Marquetalia y las autodenominadas AUN.
“El actual escenario evidencia la evolución del riesgo que se ha materializado debido a la disputa territorial de los grupos armados. La Defensoría del Pueblo continuará con el monitoreo permanente de la situación en el territorio, así como con el acompañamiento a las comunidades afectadas en Cumbitara que puedan resultar perjudicadas por los enfrentamientos armados en esa zona de Nariño”, puntualiza el texto.