El expresidente Iván Duque se pronunció en entrevista con La FM sobre la polémica generada por las declaraciones del presidente Gustavo Petro en torno al accidente del avión Hércules C-130H en Putumayo. El exmandatario cuestionó con firmeza los señalamientos del jefe de Estado, especialmente aquellos en los que calificó la aeronave como “chatarra”.
En medio del duelo por la tragedia, que dejó víctimas entre integrantes de la Fuerza Pública, Duque insistió en la necesidad de actuar con responsabilidad y rigor. Aseguró que las afirmaciones de Petro no solo son equivocadas, sino que desvían la atención de lo que, a su juicio, debería ser el foco principal: una investigación técnica seria que permita esclarecer las causas del siniestro.
Duque cuestiona versión de Petro sobre el avión Hércules
El exmandatario fue enfático en rechazar la idea de que la aeronave siniestrada fuera obsoleta. “No, los aviones no se compraron. Fue una donación del gobierno de los Estados Unidos”, explicó, al tiempo que desmintió que se tratara de equipos en desuso. Según detalló, estos procesos pasan por estrictos protocolos internacionales que impiden la entrega de material en malas condiciones.
Duque subrayó que “ningún país puede donar equipo que esté obsoleto en desuso o que tenga un riesgo”, y comparó la afirmación de Petro con una práctica doméstica sin sustento técnico. En su versión, los aviones Hércules entregados a Colombia hicieron parte de una cooperación militar estructurada, con revisiones previas y procesos de actualización posteriores en el país receptor.
Asimismo, recordó que las aeronaves fueron sometidas a inversiones para garantizar su operatividad, incluyendo mejoras en sistemas, motores y fuselaje. “Ese primer Hércules surtió ese proceso y los otros dos siguientes también”, indicó, destacando que incluso dos de los aviones fueron recibidos durante el actual gobierno.
Investigación técnica, no especulación política
Frente al accidente, Duque insistió en que el camino adecuado es una investigación técnica exhaustiva. “Una investigación seria tiene que llevar a entender cómo estaba la relación de peso a la longitud de la pista, si fue que el avión no alcanzó la altitud por algún factor”, señaló, mencionando posibles variables como error humano, fallas técnicas o sobrepeso.
Para el exjefe de Estado, lo preocupante es que se esté “tratando de tirar responsabilidades a diestra y siniestra” en lugar de asumir el rol institucional que corresponde. En ese sentido, cuestionó directamente al presidente Petro al afirmar que debería “apersonarse y llegar rápidamente a una conclusión sobre esta tragedia”.
Además, lanzó una alerta sobre lo que considera un aumento en la accidentalidad aérea durante la actual administración. “La accidentalidad aérea de este gobierno es de las más altas porque hemos tenido casi que un siniestro aéreo cada 100 días”, aseguró, sugiriendo que esto podría estar relacionado con fallas en mantenimiento, presupuestos o capacidades operacionales.
Defensa de los protocolos y capacidades militares
Duque también defendió los procesos de adquisición y mantenimiento de equipos militares durante su gobierno. Explicó que la recepción de aeronaves como los Hércules implica no solo revisiones iniciales del país donante, sino también inversiones posteriores por parte de Colombia y actas de recibo a satisfacción.
En esa línea, reiteró que la antigüedad de un avión no lo convierte automáticamente en inservible. Como ejemplo, mencionó otras aeronaves utilizadas en el país con varias décadas de operación, insistiendo en que lo determinante es el cumplimiento de los protocolos de mantenimiento y actualización.
“El actual avión presidencial ya tiene más de 25 años”, señaló, para reforzar su argumento de que la vida útil depende de las condiciones técnicas y no únicamente del tiempo de uso.
Críticas a la politización de la tragedia
Finalmente, el expresidente lamentó que el accidente esté siendo utilizado en el debate político. “Le da uno dolor porque es politizar la tragedia de decenas de familias”, afirmó, al tiempo que reiteró su llamado a la prudencia.
Duque cerró su intervención insistiendo en que el país necesita claridad basada en evidencia técnica y no en especulaciones. “Eso solamente lo puede hacer un equipo profesional y técnico”, concluyó, advirtiendo que este tipo de declaraciones pueden “enrarecer también el panorama electoral”.
En su lectura, el episodio no solo pone a prueba la capacidad institucional para investigar un accidente de esta magnitud, sino también la responsabilidad de los líderes políticos al momento de comunicar en medio de una crisis.