El deterioro de las condiciones de orden público en el norte de Antioquia ha obligado a una respuesta inmediata por parte de las autoridades militares. La Séptima División del Ejército Nacional anunció un despliegue extraordinario de tropas para reforzar la seguridad en la zona rural del municipio de Briceño, subregión que hoy enfrenta una de las crisis humanitarias más complejas del departamento.
A través de un pronunciamiento oficial, la institución armada rechazó de manera categórica las recientes acciones violentas que vulneran los principios del Derecho Internacional Humanitario (DIH) y los Derechos Humanos. Estas agresiones son atribuidas directamente a las estructuras de las disidencias del Frente 36 de las FARC, organización que, según inteligencia militar, se encuentra bajo el mando criminal de alias 'Chejo', siguiendo directrices de alias 'Primo Gay' y alias 'El Chalá'.
Ataques a lugares públicos
El reporte militar advierte que estos grupos armados ilegales han pasado de las amenazas verbales a actos de terrorismo indiscriminado. La población civil de la vereda Las Auras ha sido blanco directo de ataques con el lanzamiento de artefactos explosivos contra infraestructuras vitales y espacios de convivencia ciudadana.
Entre los lugares impactados por estas acciones terroristas se encuentran:
- La iglesia de la vereda.
- El parque principal.
- El coliseo de la comunidad.
Estas acciones han generado un temor generalizado entre los habitantes, quienes se encuentran en medio del fuego cruzado y la intimidación constante por parte de los grupos que buscan el control del territorio.
Confinamiento y crisis humanitaria
La situación en el área sigue siendo calificada por las autoridades como "delicada y compleja". Uno de los puntos más críticos se vive en el corregimiento de Travesías, donde más de 160 personas permanecen en situación de confinamiento. Este sector ha sido identificado como un corredor estratégico para el tráfico y la movilidad de las estructuras ilegales, lo que ha convertido a la comunidad en un escudo humano en medio de la confrontación armada.
Desde el pasado fin de semana, los eventos de riesgo han sido reiterados. El Ejército Nacional confirmó que logró la neutralización de un artefacto explosivo de alto poder; sin embargo, esto desató una serie de retaliaciones entre las estructuras criminales en disputa.
Guerra entre estructuras ilegales
La crisis se ha intensificado debido a los enfrentamientos directos entre las disidencias del Frente 36 de las FARC y el Clan del Golfo. Ambas organizaciones mantienen una guerra frontal por el dominio de la zona, lo que ha derivado en desplazamientos intraurbanos y la parálisis de las actividades cotidianas en el sector rural.
Las autoridades militares señalaron que se incrementará la presencia institucional como parte de una estrategia para estabilizar el territorio. El Ejército Nacional reiteró su compromiso de mantener operaciones militares sostenidas con el objetivo de contrarrestar el accionar delictivo de ambos grupos y restablecer el control territorial en esta estratégica zona del norte antioqueño. Se espera que, con el aumento del pie de fuerza, se logre garantizar la libre movilidad y el retorno a la normalidad en las veredas afectadas.