El Ejército Nacional respondió a las revelaciones de The New York Times sobre la presunta operación de una mina ilegal de oro en inmediaciones del Batallón de Infantería No. 31 Rifles, en Caucasia (Antioquia), y aseguró que esa actividad ilícita se desarrolla en un predio aledaño bajo administración estatal.
A través de un comunicado, la Séptima División precisó que “en los límites del Cantón Militar del Batallón de Infantería No. 31 Rifles se localiza la denominada finca La Mandinga”, un terreno de aproximadamente 2.000 hectáreas que está bajo el control de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), tras un proceso de extinción de dominio.
La institución detalló que entre 2.000 y 2.500 mineros informales han ocupado ilegalmente ese terreno para adelantar explotación ilícita de yacimientos mineros “sin ningún título ni amparo legal”, lo que ha generado “un deterioro ambiental severo e irreversible en la región”.
Ejército asegura que ya había denunciado
La institución subrayó que desde 2022 ha puesto en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación y la Procuraduría General de la Nación los daños ocasionados por estas actividades, “demostrando su compromiso con la legalidad, la transparencia institucional y la protección del medio ambiente”.
En esa línea, el Ejército indicó que ha ejecutado “múltiples acciones interinstitucionales” y más de 20 intervenciones directas en la zona, que han permitido la destrucción de maquinaria y otros elementos utilizados en la minería ilegal.
Sin embargo, estas operaciones han generado reacciones por parte de quienes se benefician de la actividad ilegal.
“Estas operaciones legítimas han generado reacciones violentas (…) incluyendo bloqueos en la vía Troncal de Occidente e intentos de asonadas contra miembros de la Fuerza Pública”.
Se interpondrán acciones legales
Asimismo, el Comando indicó que, a través de la Brigada 11 del Ejército Nacional, interpondrá nuevamente las acciones penales contra las personas que sean halladas desarrollando actividades criminales en el área limítrofe de la unidad militar, quienes serán puestas a disposición de las autoridades competentes.
Finalmente, el Ejército reiteró su postura frente a este fenómeno y aseguró que continuará con operaciones ofensivas contra estructuras ilegales.
“El Ejército Nacional reafirma su determinación de continuar ejecutando operaciones militares ofensivas contra todos los grupos al margen de la ley que atentan contra la seguridad de la región, destruyen el patrimonio ambiental de la nación y financian sus estructuras criminales con los recursos obtenidos de la minería ilegal”, concluye el comunicado.