El uso de drones cargados con explosivos por parte de los grupos armados al margen de la ley para atentar contra la fuerza pública y la población civil es una práctica cada vez más frecuente por parte de estos criminales.
Desde el primer ataque de este tipo, registrado el 26 de abril de 2024, el Ejército Nacional se ha enfrentado a una nueva amenaza cuya prevención es compleja y requiere de una millonaria inversión.
El Ejército, que además es la fuerza que más se ha visto afectada por estos ataques, ha implementado una estrategia integral centrada en la detección e inhibición de drones para neutralizar las amenazas tecnológicas en el campo de batalla.
Los avances del sistema
Así las cosas, esta nueva estrategia representa un avance significativo por lo que la institución reveló que ahora cuenta con la capacidad de fabricar sus propios inhibidores, logrando resultados positivos mediante la aplicación de tecnología de desarrollo interno.
El mayor general Royer Gómez Herrera, comandante de Ejército Nacional, explicó, desde Yopal, Casanare, que para combatir estas amenazas es necesario contar con los sistemas de respuesta adecuados.
"Nosotros estamos adelantando un proceso muy fuerte en lo que tiene que ver, no solamente con el tema de inhibidores, sino con detectores. El objetivo realmente es detener y e inhibir el artefacto. En eso se está haciendo un esfuerzo muy grande", dijo el general Gómez.
Además, reveló que el Ejército está produciendo sus propios sistemas inhibidores, los cuales ya estarían siendo probados.
"El Ejército ya desarrolló la capacidad para producir nuestros propios inhibidores, ya los estamos produciendo y hasta el momento nos han arrojado excelentes resultados. Son básicamente capacidades propias de la fuerza que lo estamos desarrollando", agregó el general.
Sin embargo, el comandante del Ejército Nacional reconoció que estos sistemas se deben complementar con otros que ya están disponibles en el mercado.
"También es importante la adquisición de sistemas que ya se consiguen en el mercado. Ya empezamos a priorizar las unidades en las que más afectación hemos tenido y la mayor concentración de ataques las tenemos en Cauca y Catatumbo", dijo el general.
Para el caso específico del departamento Casanare, el general señaló que también contará con su propio sistema de inhibidores, el cual se espera que llegue en marzo.
"Vamos a traer sistemas de inhibición y detección y esperamos que antes de las primeras elecciones del mes de marzo, las unidades de nuestra Octava División también los tengan, especialmente las que se encuentran en las áreas más críticas".
Cabe señalar que estas herramientas serán distribuidas de manera prioritaria en regiones críticas como el Cauca y el Catatumbo, donde la frecuencia de ataques es considerablemente más alta.