Tres menores de edad fueron recuperados en una zona rural del municipio de Florencia, Caquetá, durante una operación militar adelantada por tropas del Ejército Nacional, en el marco de acciones orientadas a la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes.
El procedimiento se desarrolló en la vereda Remolinos, ubicada en el corregimiento Danubio, una zona rural donde se han reportado dinámicas asociadas a la presencia de estructuras armadas residuales.
La operación fue ejecutada por unidades de la Décima Segunda Brigada, orgánica de la Sexta División, como resultado de un trabajo de inteligencia.
Esas labores permitieron establecer la ubicación de los menores y planear una intervención que priorizara su seguridad, en un contexto marcado por el riesgo que implica el reclutamiento ilícito de menores en áreas apartadas del departamento del Caquetá.
Operación militar en el corregimiento Danubio
El procedimiento en terreno estuvo a cargo del Batallón de Ingenieros de Combate número 12, que adelantó la inserción en el área y aseguró el perímetro para evitar cualquier afectación a las menores durante su recuperación.
La acción militar se desarrolló tras la identificación de indicios que señalaban la presencia de adolescentes vinculadas de manera forzada a un grupo armado organizado residual.
De acuerdo con la información preliminar recopilada, los menores habrían sido incorporados a la estructura residual conocida como Rodrigo Cadete, perteneciente al Bloque Jorge Suárez Briceño, facción Calarcá, mediante prácticas de reclutamiento forzado.
Ese vínculo se habría producido en contra de su voluntad y bajo mecanismos de presión característicos de este delito.
Durante el contacto con las tropas, los adolescentes se presentaron sin armamento y manifestaron haber sido reclutados de manera ilícita hace aproximadamente dos meses.
Este testimonio fue tenido en cuenta dentro del procedimiento de verificación realizado por las unidades militares en el área.
Atención inicial y traslado a zona segura
Una vez confirmada la información, las tropas brindaron primeros auxilios, verificaron el estado de salud de las menores y procedieron a su extracción hacia un lugar seguro.
El traslado se efectuó bajo protocolos diseñados para garantizar la integridad física y emocional de víctimas menores de edad en contextos de conflicto armado.
De forma inmediata, se activó la ruta institucional para el restablecimiento de derechos, conforme a los lineamientos establecidos para la atención integral de niños, niñas y adolescentes víctimas de reclutamiento forzado.
Los menores fueron puestos a disposición de la autoridad competente, encargada de continuar con el proceso de protección y acompañamiento.
Reclutamiento forzado y acciones de prevención
Entrevistas previas realizadas por las autoridades a integrantes de esta estructura armada que se han sometido a la justicia, permitieron establecer que el reclutamiento de menores sería una práctica sistemática dentro de este grupo.
Según esa información, los menores reclutados son sometidos a condiciones degradantes y, presuntamente, expuestos a abusos, maltratos y a la participación en acciones violentas indiscriminadas.
El Ejército Nacional señaló que el reclutamiento ilícito de menores constituye una grave violación a los Derechos Humanos y una infracción al Derecho Internacional Humanitario (DIH), debido al impacto que genera sobre el desarrollo integral de las víctimas.
En respuesta a esta problemática, las operaciones militares en la región han sido fortalecidas, con un énfasis particular en la anticipación de nuevos casos.
La Décima Segunda Brigada ha incrementado las labores de inteligencia y la articulación con entidades del Estado responsables de la protección de la niñez, con el fin de prevenir el reclutamiento forzado y garantizar atención integral a las víctimas.
Esas acciones se concentran en zonas rurales donde se ha identificado mayor riesgo para niños y adolescentes.
Las autoridades militares indicaron que continuarán desarrollando operaciones sostenidas en el departamento del Caquetá para debilitar las estructuras armadas que instrumentalizan a menores de edad.