La Iglesia católica alzó su voz en medio de la nueva escalada de violencia que sacude al municipio de El Retorno, en el departamento del Guaviare, tras los enfrentamientos armados entre disidencias de las Farc que dejaron un número aún no confirmado de personas muertas y a la población civil sumida nuevamente en el miedo y la incertidumbre.
A través de un comunicado conjunto, la Diócesis de San José del Guaviare y la Delegación para las Relaciones Iglesia-Estado de la Conferencia Episcopal de Colombia expresaron su “profunda consternación” por los hechos registrados en zona rural de este municipio, donde se habría producido una confrontación de gran magnitud entre estructuras armadas ilegales que disputan el control territorial.
“Recibimos con profunda consternación la noticia de los graves hechos que condujeron a la pérdida de la vida de un grupo numeroso de personas en el municipio de El Retorno. Nos unimos al llamado del Santo Padre León XIV por una paz desarmada y desarmante”, señala el pronunciamiento firmado por monseñor Jesús Alberto Torres Ariza, obispo de la Diócesis de San José del Guaviare, y monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria, delegado para las relaciones Iglesia-Estado.
La Iglesia advirtió que este tipo de confrontaciones armadas continúan agravando una crisis humanitaria que no es nueva para la región. Según el comunicado, los enfrentamientos generan confinamientos, desplazamientos forzados y una afectación directa a comunidades indígenas y campesinas que habitan zonas rurales, además de un clima permanente de temor que impide el desarrollo normal de la vida comunitaria.
“Estas confrontaciones no causan sino mayor sufrimiento a la población, alta victimización y la pérdida de la vida tanto de combatientes como de personas no combatientes”, enfatiza el documento, en el que se insiste en la necesidad de respetar los principios del Derecho Internacional Humanitario y de proteger de manera efectiva a la población civil.
El llamado de la Iglesia ocurre en un contexto especialmente sensible para Guaviare. Hace apenas seis meses, comunidades campesinas de esta misma región ya habían alzado su voz para pedir a los actores armados que los dejaran al margen de la guerra y de la confrontación entre el Estado y las disidencias. En ese momento, líderes comunitarios advirtieron sobre el riesgo de quedar atrapados entre distintos frentes armados, una advertencia que hoy vuelve a cobrar vigencia.
¿Qué ocurrió en El Retorno?
Los hechos más recientes se registraron en la vereda Kuwait, zona rural de El Retorno, donde hombres del Bloque Jorge Suárez Briceño, comandado por Alexander Díaz, alias 'Calarcá', se enfrentaron con integrantes del Bloque Amazonas, cuyo cabecilla es Néstor Gregorio Vera Fernández, alias 'Iván Mordisco'.
Las confrontaciones se habrían presentado en la vía que comunica el sector de La Libertad con el corregimiento de La Paz, un corredor estratégico para la movilidad armada y el control de economías ilícitas en el sur del Guaviare. Aunque las autoridades no han emitido un reporte oficial sobre el número de víctimas, información preliminar indica que entre 20 y 30 combatientes del Bloque Amazonas habrían muerto durante los enfrentamientos.
De manera extraoficial, también se ha conocido que entre las víctimas estarían dos presuntos cabecillas de esa estructura armada, identificados como alias 'Gersón' y alias 'Jimmy'. Sin embargo, esta información aún no ha sido confirmada por las autoridades competentes.
Mientras tanto, tropas de la Brigada 22 del Ejército Nacional, adscrita a la Cuarta División, permanecen en la zona adelantando operaciones de estabilización, control territorial y labores de inteligencia, en un intento por evitar nuevas confrontaciones armadas.
Preocupación por imágenes y posible masacre
La gravedad de los hechos quedó en evidencia tras la difusión de varios videos en redes sociales, en los que se observan al menos 25 cuerpos tendidos en el suelo, así como un vehículo completamente incinerado. Estas imágenes aumentaron la preocupación de organizaciones defensoras de derechos humanos y del Ministerio Público.
La Defensoría del Pueblo confirmó que sus equipos ya se encuentran activos en el territorio y coordinan acciones con autoridades locales y actores humanitarios para esclarecer lo ocurrido, dimensionar las afectaciones y activar rutas de protección y asistencia para la población civil.
Asimismo, reiteró su llamado a los actores armados ilegales para que respeten el Derecho Internacional Humanitario, garanticen la distinción entre combatientes y civiles, y permitan el acceso de ayuda segura en una región que, una vez más, queda atrapada en medio de una guerra que no eligió.