¿Quién responde por la violencia en El Campín? Esto plantean Distrito y Dimayor

Entre las medidas contempladas por la Dimayor existe la posibilidad de que el América de Cali pudiese quedarse sin Bogotá como sede.

Tras los desmanes ocurridos el pasado sábado 22 de agosto en el estadio El Campín, en los que hinchas de Santa Fe y América de Cali protagonizaron disturbios e ingresaron a la cancha con el objetivo de agigantar el enfrentamiento, se han pronunciado diversas voces de autoridad, entre ellas, el Distrito.

En el instante en el que se apaciguó la situación, el secretario de Gobierno de Bogotá, Gustavo Quintero Ardila, se pronunció entregando detalles de lo ocurrido y un balance de la situación, en el que describió que 17 personas resultaron afectadas, aunque ninguna sufrió heridas de gravedad.

Los hechos volvieron a poner en el centro del debate la seguridad en los escenarios deportivos y la responsabilidad de los clubes, las autoridades y los propios aficionados. El secretario de Gobierno y el presidente de la Dimayor, Carlos Mario Zuluaga, hablaron en entrevista con La FM y coincidieron en que el episodio no puede quedar sin consecuencias y plantearon cambios en los mecanismos de ingreso y control. Mientras el Distrito anunció sanciones y una revisión de los protocolos, la Dimayor pidió medidas más contundentes contra los responsables.

Bogotá anuncia sanciones tras los disturbios en El Campín

Gustavo Quintero calificó como lamentables los hechos y sostuvo que una confrontación iniciada por pocas personas terminó afectando el trabajo realizado durante años para garantizar el buen comportamiento en los estadios. Según el funcionario, en Bogotá se han realizado más de 500 partidos durante los últimos dos años y medio, por lo que un solo episodio de violencia no puede terminar opacando todo ese proceso.

No podemos permitir que haya violencia en los estadios”, afirmó Quintero, quien anunció que la Comisión Distrital de Fútbol sesionará el día de hoy, lunes 24 de agosto, a las 10 de la mañana, y analizará las medidas correspondientes. El secretario también señaló que las sanciones deberán dirigirse tanto contra la barra involucrada como contra las personas que fueron identificadas portando armas cortopunzantes.

"Esto pasa a mayores y en efecto tiene que tener consecuencias. No podemos permitir que haya violencia en los estadios", afirmó.

El funcionario explicó que la logística y las requisas dentro de los estadios corresponden al organizador del evento, mientras que la Policía tiene como función preservar o recuperar el orden público. En el caso de los disturbios, aseguró que los uniformados lograron controlar la situación en aproximadamente 10 minutos.

Dimayor pide acabar con los “pañitos de agua tibia”

Carlos Mario Zuluaga, presidente de la Dimayor, planteó una crítica más directa al sistema de seguridad y señaló que uno de los principales problemas está relacionado con el ingreso de los llamados “trapos” de las barras, elementos que, según explicó, pueden facilitar el ingreso de armas, drogas y otros objetos ilegales.

"Es imposible requisar tres o cuatro camiones que llegan una o dos horas antes del inicio del partido y donde van todos los elementos de que hemos hablado", declaró, al mismo tiempo que insistió en que se deben aseverar las medidas de seguridad en los estadios. "Estamos dispuestos a asumir nuestra responsabilidad, pero necesitamos más colaboración de parte de las autoridades locales".

No podemos seguir con pañitos de agua tibia”, sostuvo Zuluaga, al cuestionar que los comparendos no estén produciendo resultados efectivos. El dirigente aseguró que algunas de las personas involucradas en hechos violentos ya están identificadas, pero que los clubes no cuentan con facultades legales para impedirles el ingreso a los estadios.

Zuluaga también advirtió que los clubes terminan pagando las consecuencias de los actos de los aficionados, mediante cierres de tribunas y multas, pese a que realizan inversiones importantes en logística. En ese sentido, pidió mayor participación de las autoridades y medidas que permitan actuar directamente contra los responsables.

El presidente de la Dimayor incluso alertó sobre el riesgo de que el América de Cali tenga que buscar otra sede para disputar sus partidos, después de que los incidentes afectaran la posibilidad de utilizar Bogotá como escenario temporal para sus encuentros.

"Es lamentable que realmente los equipos sean siempre los que, lógicamente, tienen que pagar las consecuencias. (...) Ellos hacen hasta lo imposible, pero como les decía, no hay un solo detenido por lo que pasó el fin de semana", afirmó.

Identificación de hinchas y nuevas medidas de control

Uno de los puntos centrales de la discusión será la posibilidad de fortalecer la identificación de los espectadores desde la compra de las entradas. Quintero planteó trabajar con el Ministerio del Deporte para establecer mecanismos que permitan impedir que personas sancionadas regresen a los escenarios deportivos.

Necesitamos poder no solamente individualizar, sino sancionar y vetar a esas personas de los escenarios deportivos”, afirmó el secretario, quien reconoció que actualmente las herramientas jurídicas son insuficientes.

Por su parte, Zuluaga insistió en que las soluciones deben atacar el problema desde su origen y pidió revisar cómo ingresan determinados elementos a los estadios, incluso antes del acceso de los espectadores. También aseguró que la Dimayor está dispuesta a asumir las inversiones que sean necesarias en materia de seguridad, cámaras y otros mecanismos de control.

La discusión llega ahora a una instancia clave: las autoridades distritales deberán definir las sanciones por los hechos ocurridos y revisar los protocolos de seguridad. Para Quintero, el objetivo debe ser inequívoco: “En Bogotá no puede haber violencia en el fútbol”.

Bloque de preguntas y respuestas

¿Qué ocurrió en el partido entre Santa Fe y América de Cali en El Campín?

El sábado 22 de agosto, hinchas de Santa Fe y América de Cali protagonizaron disturbios en El Campín e ingresaron al terreno de juego durante el partido. Según el Distrito, 17 personas resultaron afectadas, aunque ninguna sufrió heridas de gravedad, y la Policía logró controlar la situación en aproximadamente 10 minutos.

¿Qué sanciones anunció Bogotá tras los disturbios en El Campín?

La Comisión Distrital de Fútbol fue convocada para analizar las medidas correspondientes contra la barra involucrada y las personas identificadas con armas cortopunzantes. El Distrito también planteó fortalecer los mecanismos para identificar, sancionar y vetar a los hinchas violentos de los escenarios deportivos.

¿El América de Cali podría quedarse sin opciones de tener una sede temporal en Bogotá?

Es muy probable que el América de Cali se vea obligado a buscar otra plaza. El presidente de la Dimayor, Carlos Mario Zuluaga, confirmó que la solicitud del América para jugar en Bogotá sería reevaluada por el Puesto de Mando Unificado (PMU).

¿Qué pidió la Dimayor después de la violencia entre hinchas de Santa Fe y América?

El presidente de la Dimayor, Carlos Mario Zuluaga, pidió medidas más contundentes y cuestionó los mecanismos actuales de seguridad en los estadios. También propuso revisar el ingreso de los llamados “trapos” de las barras, debido al riesgo de que sean utilizados para introducir armas u otros elementos prohibidos.

¿Cómo buscan mejorar la seguridad en los estadios de Bogotá?

El Distrito y la Dimayor plantearon fortalecer la identificación de espectadores desde la compra de las entradas, impedir el ingreso de personas sancionadas y mejorar los controles, cámaras y protocolos de seguridad. La discusión también contempla una mayor coordinación entre clubes, autoridades locales y Policía.

¿Qué consecuencias podrían enfrentar los responsables de los disturbios en El Campín?

Los hinchas identificados como responsables podrían enfrentar sanciones individuales y restricciones de ingreso a los estadios, mientras que los clubes podrían recibir medidas disciplinarias relacionadas con los hechos. Las autoridades deberán determinar las responsabilidades y definir las sanciones correspondientes.