Cinco días después del trágico accidente aéreo del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana en Putumayo, comienzan a conocerse las historias que sobreviven entre la tragedia. Mientras el país lamenta la muerte de 69 militares, también emergen relatos de vida que reflejan el drama, la vocación de servicio y, en algunos casos, decisiones que marcaron la diferencia entre la vida y la muerte.
Desde el Hospital Militar en Bogotá, el reporte médico confirma una leve mejoría en algunos de los sobrevivientes. En medio de ese panorama, Noticias RCN dio a conocer el caso del teniente David Chávez Ortiz, enfermero de profesión y jefe del dispensario médico del batallón, que abordó la aeronave para conseguir vacunas en Puerto Asís.
Un cambio de lugar que salvó su vida
El teniente Chávez no solo sobrevivió al accidente, sino que lo hizo en circunstancias que él mismo describe como inexplicables. Una decisión aparentemente menor, cambiar de ubicación dentro del avión por indicación de un compañero, terminó siendo determinante.
"Yo me miro y digo: puedo caminar, a pesar de mi lesión y mi cirugía. Pero cuando veo las imágenes del siniestro, me pregunto: ¿cómo iba a salir uno de ese lugar? ¿Cómo se alinearon los astros? ¿Cómo se acomodó todo desde el momento en que el sargento Forzaria me dijo: 'Pásese atrás'? Desde ahí ya iba ganando, y no porque sea yo, sino porque así estaba destinado; Dios quiso que fuera así. Entonces, una pequeña decisión inconsciente de alguien salvó una vida, cambió una familia, cambió algo", explicó a Noticias RCN.
El uniformado, quien sufrió una fractura en una vértebra y debió ser sometido a cirugía de columna, asegura que ese movimiento dentro de la aeronave fue lo que le permitió sobrevivir, pues logró salir por la parte trasera del avión y evitar la peor parte del impacto.
Vocación de servicio incluso en medio del desastre
Según contó el propio teniente, en medio del caos ayudó a rescatar a al menos cuatro compañeros y brindó asistencia médica que resultó fundamental para salvar vidas.
"Es una ocasión de servicio constante; es una misión permanente con los demás. Hace poco, incluso, un soldado me comentaba que yo le había dado instrucción, y pensé: 'Bueno, en algún momento le sirvió'. No sé por qué lo dijo, pero lo dijo; entonces uno entiende que, en algún momento, lo que hace sí sirve", contó.
Entre la esperanza y el duelo nacional
Mientras algunos militares evolucionan favorablemente en centros asistenciales, el país sigue enfrentando el dolor por las víctimas fatales. El Instituto Colombiano de Medicina Legal ha logrado identificar 63 cuerpos, mientras continúa el proceso técnico y genético para reconocer a los restantes.
Las familias, por su parte, esperan respuestas y la entrega de los cuerpos para realizar las honras fúnebres. En distintas regiones ya se adelantan homenajes a los uniformados fallecidos, recordados como héroes que cumplían una misión oficial.
Entretanto, de acuerdo con el más reciente informe del Hospital Militar, 11 militares continúan hospitalizados en sala general, uno permanece en cuidados intensivos y 15 sobrevivientes ya fueron dados de alta y trasladados al Batallón de Sanidad o a sus lugares de destino.