Excomandante del Batallón La Popa reconoce asesinatos, desapariciones y montajes para ocultar los crímenes

El excomandante del Batallón de Artillería No. 2 La Popa admitió que durante su mando fueron asesinadas personas protegidas, presentadas como bajas en combate y sometidas a desaparición forzada.
Se detalló que la JEP inició el llamado a comandantes del Ejército de la época y convocó a siete comandantes de división. Crédito: Colprensa

En una audiencia de Reconocimiento de Verdad de la Jurisdicción Especial para la Paz, realizada Barranquilla, el General retirado Adolfo León Hernández Martín, su responsabilidad por los crímenes cometidos mientras comandó el Batallón de Artillería No. 2 La Popa entre el 14 de diciembre de 2007 y junio de 2009.

Durante su comparecencia, admitió que, durante su mando fueron asesinadas personas protegidas.

"Comparezco para reconocer con humildad que durante mi mando fueron asesinadas personas protegidas, en estado de detención. Fueron presentadas principalmente como bajas en combate y algunas además fueron sometidas a la desaparición forzada."

Montajes y encubrimientos

En su declaración, Hernández Martínez reconoció que las ejecuciones fueron acompañadas por montajes operacionales para ocultar los crímenes y presentar resultados militares falsos.

"Durante mi comando en el batallón La Popa fueron asesinadas personas protegidas que posteriormente fueron presentadas falsamente como bajas en combate. Se cometieron desapariciones forzadas, se construyeron montajes operacionales para encubrir crímenes y convertir vidas humanas arrebatadas violentamente en supuestos resultados operacionales."

También aceptó que hubo víctimas engañadas, trasladadas y asesinadas antes de ser presentadas como combatientes muertos.

"Hubo personas sacadas de sus entornos, engañadas, trasladadas, asesinadas y luego presentada traicioneramente como bajas. En varios de estos hechos los cuerpos fueron manipulados, las escenas fueron alteradas y se construyeron versiones falsas para ocultar la verdad".

La responsabilidad del mando

El exmilitar afirmó que la continuidad de estos hechos estuvo relacionada con la manera en que ejerció el mando.

"Todo ello ocurrió dentro de una dinámica operacional cuya continuidad fue posible en parte esencial por la manera en que ejercí el mando, por mis decisiones, por lo que hice y por lo que dejé de hacer".

Asimismo, señaló que existieron mecanismos de encubrimiento y respuestas investigativas insuficientes que prolongaron la impunidad.

"A esos crímenes se sumaron mecanismos de encubrimiento y respuestas investigativas precarias que prolongaron la impunidad, retrasaron la verdad y profundizaron el dolor de las familias".

Víctimas vulnerables

Durante su comparecencia, Hernández Martínez reconoció que entre las víctimas hubo adolescentes y personas en condición de vulnerabilidad.

"Durante mi comando también fueron asesinados adolescentes."

Y agregó: "Fueron victimizadas personas en condición de vulnerabilidad, personas humildes, seres humanos con familia, con sueños, con dignidad y con derecho pleno a vivir. Después de muertas fueron además estigmatizadas, señaladas injustamente como delincuentes o integrantes de grupos armados, profundizando todavía más el daño a las familias".

Un patrón macrocriminal

El excomandante rechazó que los hechos pudieran entenderse como casos aislados y reconoció que hicieron parte de una práctica sistemática.

"Esos hechos no fueron episodios aislados ni desviaciones individuales; hicieron parte de un patrón macrocriminal sostenido en el tiempo que encontró condiciones de continuidad dentro del batallón durante el periodo en que ejercí el comando".

Temas clave

¿Qué reconoció el general (r) Adolfo León Hernández Martínez durante su comparecencia?

Admitió su responsabilidad por los crímenes cometidos mientras comandó el Batallón de Artillería No. 2 La Popa entre diciembre de 2007 y junio de 2009. Reconoció que durante su mando fueron asesinadas personas protegidas, presentadas falsamente como bajas en combate y, en algunos casos, sometidas a desaparición forzada.

¿Cómo operaba el encubrimiento de los crímenes, según su declaración?

Hernández Martínez aceptó que se realizaron montajes operacionales para ocultar los asesinatos. Reconoció que hubo desapariciones forzadas, manipulación de cuerpos y escenas, así como la construcción de versiones falsas para hacer pasar a las víctimas como supuestos combatientes muertos en combate.

¿Qué dijo sobre su responsabilidad como comandante?

Afirmó que la continuidad de los crímenes estuvo relacionada con la forma en que ejerció el mando. Señaló que sus decisiones, así como lo que hizo y dejó de hacer, permitieron que esa dinámica continuara, y reconoció que los mecanismos de encubrimiento y las investigaciones deficientes prolongaron la impunidad.

¿Qué reconoció sobre las víctimas y la naturaleza de los hechos?

Admitió que entre las víctimas hubo adolescentes y personas en condición de vulnerabilidad, quienes además fueron estigmatizadas tras su muerte. También reconoció que los hechos no fueron casos aislados, sino que hicieron parte de un patrón macrocriminal sostenido en el tiempo durante el periodo en que comandó el Batallón La Popa.