La FM conoció que Fabián Viracachá Ballén, alias El Don o Pluma, un exguerrillero de las Farc, postulado ante la JEP lideraba una gigantesca red de extorsiones desde la cárcel de máxima seguridad de la Picota en Bogotá, que obtuvo millonarios recursos producto de sus exigencias económicas a sus víctimas en diferentes zonas del país.
En desarrollo de las investigaciones, la Fiscalía examinó más de 631.000 operaciones financieras y documentaron 43 noticias criminales correspondientes a denuncias y reportes de víctimas.
“Una llamada desde la cárcel La Picota, en Bogotá, era el punto de partida. Después venían los engaños, las amenazas y las exigencias de dinero. Para realizar estas comunicaciones, los integrantes de una organización habrían burlado los controles del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) y accedido ilegalmente a teléfonos celulares, servicios de datos y aplicaciones financieras”, señalaron los fiscales del caso.
La Fiscalía estableció que con falsos perfiles en WhatsApp esta red de extorsionistas hacía ofrecimientos de servicios sexuales, conseguía fotografías íntimas de las víctimas o realizaba montajes, y posteriormente les exigían dinero para no publicar el material.
Según las investigaciones esta red criminal obtuvo ganancias ilícitas por más de 4.900 millones de pesos que direccionaba a billeteras digitales y cuentas de sus familiares. De esta manera, los señalados integrantes movieron dinero para adquirir inmuebles y vehículos, entre otros activos.
Los fiscales detectaron que este ecosistema financiero ilegal que no se limitaba a una sola cárcel, sino que se extendía a varios centros penitenciarios del país que se alimentaba de las extorsiones y estafas cometidas desde prisión.
Los investigadores descubrieron que desde prisión se distribuía entre los integrantes de la red, que delinquían también de manera articulada fuera de la cárcel. Entre tanto, el dinero era retirado en efectivo y destinado para la compra de inmuebles, vehículos y otros activos.
Las actividades de policía judicial, que tuvieron su origen en un Reporte de Operación Sospechosa, permitieron seguir la ruta de los recursos, establecer su origen, tránsito y destino, e identificar a quienes controlaban su circulación.
“De esta manera, se determinó que la organización habría obtenido más de 4.900 millones de pesos mediante extorsiones y estafas telefónicas realizadas desde el pabellón 6 de la cárcel La Picota”, indicó la Fiscalía.
Alias don Pluma o Pluma el cerebro de las extorsiones carcelarias
Los fiscales descubrieron que parte del dinero de las extorsiones retornaba mediante consignaciones de bajo monto que tendrían como destinatario a Fabián Viracachá Ballén, alias El Don o Pluma. Aunque se encuentra privado de la libertad, tendría el control criminal y financiero del entramado
Viracachá Ballén, postulado ante la JEP como exintegrante de las extintas Farc, cumple una condena de 38 años de prisión por el crimen de un integrante de la Policía Nacional y otras conductas ilícitas. También se le atribuyen extorsiones y lesiones personales contra otras personas privadas de la libertad.
Así mismos, se estableció que mantenía el dominio sobre la actividad ilegal y ejercía injerencia en varios patios del establecimiento carcelario e incluso reclutaba y entrenaba a otros internos para realizar llamadas masivas a potenciales víctimas en distintas regiones del país.
“Al generar intimidación y obtener un primer pago, aumentaban las amenazas para presionar nuevas transacciones. El seguimiento de los recursos también permitió detectar un esquema de ocultamiento de, por lo menos, 2.000 millones de pesos en menos de cuatro años. Parte de las ganancias ilícitas sería destinada a mantener el control dentro del establecimiento penitenciario y facilitar el ingreso y la comercialización de bebidas alcohólicas, estupefacientes y otros elementos prohibidos”, señala el expediente.
Hasta sus hijos hacían parte esta red de extorsión
La estructura estaría integrada, entre otros, por la esposa, el hijo y la hijastra de Viracachá Ballén, quienes presuntamente facilitaron el movimiento de los recursos y la adquisición de bienes.
Los agentes de policía judicial identificaron seis inmuebles y cuatro vehículos ubicados en Bogotá; Soacha, Facatativá, Fusagasugá y Viotá (Cundinamarca); y Restrepo (Meta), que habrían sido adquiridos con dineros provenientes del cobro de las llamadas extorsivas.
La Fiscalía anunció que impondrá medidas de embargo sobre los millonarios bienes con fines de comiso.
Fabián Viracachá Ballén fue notificado de este nuevo proceso en la cárcel de la Picota donde permanece detenido. Simultáneamente, agentes del CTI, con apoyo de la DIJIN de la Policía Nacional, capturaron a tres de sus familiares implicados con esta red criminal, identificados como Bibiana Paola Montañez Rozo, Helim Yareyth Clavijo Montañez y Michael Stiven Viracachá Pérez.
Ante los graves hechos cometidos, un fiscal de la Delegada para las Finanzas Criminales les imputó cargos a los capturados por los delitos de lavado de activos, enriquecimiento ilícito, amenazas, concierto para delinquir y suplantación de identidad. Todos los detenidos fueron enviados a prisión.