Una juez de Bogota dictó medida de aseguramiento y ordenó enviar a la cárcel a Carlos Mario Rodríguez Rosas sindicado del abuso sexual y posterior feminicidio de Ana María Cristina Meza Rodríguez, una politóloga de 36 años, tras presuntamente lanzarla desde un quinto piso en el apartamento donde se encontraban en el Edificio Ana Carolina, ubicado en el norte de Bogotá, el pasado 25 de enero.
En el expediente se señala que Ana María Meza que contaba con estudios de maestría de una universidad de Madrid (España) en incluso había constituido una empresa junto Carlos Mario Rodríguez y otros socios. Además, el capturado fungía como gerente del área corporativa de un reconocido Banco en Bogotá.
El fiscal delegado Martín Cortés, aseguró que son contundentes las pruebas que sustentan la imputación de cargos contra Rodríguez Rosas, por los delitos de acceso carnal violento y feminicidio agravado.
La juez 18 penal de control de garantías de Bogotá acogió los pruebas aportadas por la Fiscalía y advirtió que el envió a prisión de este hombre se constituye en una medida necesaria, idónea y urgente ante el riesgo que podría implicar para otras mujeres que Carlos Mario siga en libertad.
“La Fiscalía sí ha acreditado que el comportamiento del señor Carlos Mario Rodríguez Rosas hace inferir al despacho que las personas y mujeres que se encuentran en ese entorno de prácticas sexuales libres, sin ninguna compromiso, puedan estar igualmente en peligro”, indicó la juez.
¡No se trató de una muerte accidental!
En la decisión conocida por La FM se desestimaron los argumentos de la defensa encaminados a que la muerte de la joven -con quien sostuvo una relación- fue producto de un accidente del cual no tenía ningún grado de responsabilidad, pese a ser las dos únicas personas que se encontraban en el apartamento en el momentáneo de los hechos.
La Fiscalía descubrió pruebas clave que descartan la hipótesis de un suicidio ya que minutos previos a su muerte Ana María fue observada por testigos saliendo sola del apartamento sobre las 11 y 50 de la noche del 24 de enero pasado manipulando su celular, sin una visible afectación física y luego regresó a su apartamento donde se encontraba su presunto feminicida.
“La muerte de Ana María Cristina Mesa Rodriguez no podía ser valorada en principio como una simple precipitación voluntaria o accidental, toda vez que Medicina Legal documentó hallazgos no asociados a la caída, entre ellos lesiones sugestivas de maniobras de asfixia, signos de pelea, lucha de defensa física, lesiones compatibles con sujeción o inmovilización y signos recientes de actividad sexual violenta”, indicó la juez.
De acuerdo con la defensa una vez Ana María regresó al apartamento Carlos Mario le habría pedido que se fuera, porque no quería discutir y ante su negativa decidió encerrase en su cuarto y acostarse a dormir y supuestamente, sólo se percató hasta el día siguiente -ante el llamado insistente de otros vecinos -del hallazgo del cuerpo de su pareja tirado en la rampa de ingreso al sótano del edificio.
El informe del investigador de policía judicial indica que aunque más temprano sobre las 10 y 15 minutos de la noche ingresaron al apartamento 501 Carlos Mario Rodriguez Rosas, Ana María Rosas Rodriguez, Juan Camilo Medina Jaramillo y Natalia Medina Fuentes, estos dos últimos salieron del inmueble a las 11 y 23 minutos de la noche en medio de una discusión que se extendió hasta el ascensor del edificio.
Quedando únicamente en el inmueble Carlos Mario Rodriguez Rosas y Ana María Cristina Mesa, siutuación que contrastó con la declaración de Nancy del Carmen Arciniegas, vecina del lugar quien señaló: “siendo las 11 y 52 de la noche Ana María salió sola del apartamento al ascensor manipulando su teléfono celular, sin evidenciar alguna alteración física visible, pero regreso segundos después al inmueble”.
Este testimonio fue corroborado por la Fiscalía con base en las imágenes y grabaciones de las cámaras de seguridad del edificio donde se evidencia el estado físico que tenía Ana María cuando salió unos minutos al ascensor.
“Segun los registros videográficos (Ana María) habría caído desde la parte alta del edificio hacia la rampa de ingreso al sótano a las 12 y 23 minutos del 25 de enero de 2026”, indica el expediente de la Fiscalía.
En torno a Camila Andrea Quintero quien ocupada la habitación desde donde habría sido lanzada Ana María, declaró que para esa fecha se encontraba en la ciudad de Tunja.
Frente a Santiago Rodríguez también compañero de apartamento de Carlos Mario testificó que salió del inmueble, aproximadamente desde las las nueve de la noche del 24 de enero y sólo regresó al apartamento 501 hacia las 7 y 30 de la mañana del día siguiente.
Ana María habría sido sometida a una ciclo de violencia
“Se cayó por si misma la tesis del suicidio, ya está probado que Ana María no tenía ninguna intención d e suicidarse esa noche. Entonces, plan B una caída accidental, por cuanto los medios de pruebas preliminarmente dan cuenta de lo que sucedió el día 24 y 25 de enero de este año”, afirmó la juez
El fiscal delegado reveló que con base en las evidencias y más de ocho testigos recolectados quedo probado que Ana María fue sometida a un contexto de violencia de género acompaña de una agresión física sexual previa.
“No fue solamente un hematoma, encontraron múltiples lesiones, no compatibles con la caída y una correspondencia con una modalidad homicida compleja”, enfatizó.
¿A qué condena se expone el presunto feminicida de Ana María?
De acuerdo con el código de procedimiento penal colombiano el delito de feminicidio se configura cuando se causa la muerte a una mujer ‘por su condición de mujer’ y motivos de identidad de género.
Con la entrada en rigor de la Ley 1761 de 2015, conocida como la “Ley Rosa Elvira Cely”, de ser hallado culpable Carlos Mario Rodriguez Rosas se podría enfrentará a penas que oscilan entre los 41 y los 50 años de cárcel.