Si María Camila Potosí no hubiese muerto, su bebé hubiese nacido el 12 de agosto. La joven de veintiún años lo hubiese criado. Por el contrario, su vida terminó en medio de una crueldad que las autoridades investigan. Para la Fiscalía General de la Nación, la muerte se enmarca en un homicidio. Queda averiguar por los móviles.
La Seccional Cali del ente acusador ha impartido varias directrices de Policía Judicial para verificar videos de cámaras de seguridad, como los que muestran a una mujer de tez oscura y contextura gruesa que condujo a María Camila en una motocicleta el día que su familia reportó su desaparición. Además, ha ordenado interrogatorios y allanamientos.
El objetivo es individualizar a los presuntos responsables del crimen. Por ahora, avanza la recolección de información y elementos materiales probatorios, así como la búsqueda de la mujer que habría sido la última persona que vio a Potosí con vida. Sus familiares, que notan contradicciones en el testimonio, advirtieron sobre la desaparición el 16 de julio.
Cuatro días después, el 20 de julio —día de la independencia colombiana—, el cadáver apareció en la orilla del río Meléndez, en la vía hacia el corregimiento La Buitrera. Alba Ruby Gómez, madre de María Camila, fue hasta una sede caleña del Instituto de Medicina Legal para recibir el cuerpo y algo de información.
La búsqueda de la bebé y las pistas bajo investigación
María Camila iba a nombrar a su hija Alahia. Alba Ruby preguntó en el Instituto si la bebé continuaba en el vientre. Medicina Legal respondió que no. “Eso me llenó de esperanza de que la bebé pueda estar viva”, comentó la señora, que le pidió “al pueblo y a la comunidad que me ayuden a encontrar a mi niña”.
El análisis forense, que la Fiscalía le asevera a La FM que aún no ha recibido, ratificó preliminarmente los signos de tortura con los que el cuerpo de María Camila fue hallado en el sur de la capital de Valle del Cauca. Allegados de la joven han participado en plantones y misas, y la Alcaldía ofrece una millonaria recompensa.
Alejandro Éder, el alcalde de Cali, anunció que la administración dispuso un incentivo de hasta cincuenta millones de pesos “por información que contribuya a esclarecer este caso”. “Que todo el país sepa lo que nos está pasando”, añadió por su parte Alba Gómez, quien sostiene que “la bebé puede estar viva”.
“Ni aquí en el barrio ni en la ciudad ni en ninguna parte, ninguna mujer en embarazo se merece lo que le pasó a mi hija”, expresó Alba en entrevista con La FM. Según cifras de la Personería de Cali, este año la ciudad ha sido epicentro de 49 asesinatos de mujeres, seis de ellos contra menores de edad y dos tipificados como feminicidio.
El último mensaje de María Camila y el llamado a esclarecer el crimen
La familia de María Camila la despidió con un funeral sentido este jueves, 23 de julio, cuatro días después del domingo en que hubiesen celebrado un baby shower, un festejo previo al nacimiento de Alahia. La Procuraduría General de la Nación rechazó el “atroz caso de violencia contra la mujer” y exigió “una investigación pronta”.
El Ministerio Público, asimismo, pidió “informar sobre el paradero de la bebé”. Camila pasó buena parte de la mañana del 16 de julio en la casa de una cuñada, en el sector de Meléndez, acompañando a un primo que se recuperaba de una cirugía. Antes, había asistido a un control médico por el embarazo en su barrio, Polvorines.
“Me tocó salir rápido a confirmar la cita de un último examen que me mandaron hoy”, le escribió a la hermana de su pareja al salir de la vivienda en Meléndez. Fue la última comunicación que recibió su familia.
La Fiscalía analiza el mensaje. La Secretaría de Bienestar Social habló en principio de un “posible feminicidio”, algo que el ente investigador, por ahora, no secunda. Una fuente del organismo penal anticipa que el caso “puede ser horroroso”.
Claves del tema, en cuatro preguntas:
¿Qué se sabe sobre la investigación por la muerte de María Camila Potosí?
La Fiscalía General de la Nación investiga el caso como un homicidio y adelanta diligencias de policía judicial, entre ellas la revisión de cámaras de seguridad, interrogatorios y allanamientos, con el objetivo de identificar a los responsables. Una de las principales pistas es una mujer que habría sido la última persona vista junto a María Camila antes de su desaparición.
¿Por qué la necropsia es clave para el caso?
La necropsia confirmó preliminarmente que el bebé que María Camila esperaba no estaba en su vientre al momento del hallazgo del cuerpo, lo que abrió una nueva línea de investigación y alimentó la esperanza de su familia de encontrar con vida a la niña que iba a nacer en agosto. La Fiscalía aún espera el informe forense completo.
¿Qué acciones han tomado las autoridades tras el crimen?
La Alcaldía de Cali ofreció una recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que permita esclarecer el homicidio. La Procuraduría exigió una investigación rápida y pidió establecer el paradero de la bebé, mientras la Fiscalía mantiene abiertas varias hipótesis sobre el móvil del crimen.
¿Cuál fue el último rastro de María Camila antes de desaparecer?
El 16 de julio, después de asistir a un control médico por su embarazo y visitar a un familiar en el sector de Meléndez, María Camila le escribió a la hermana de su pareja que salía a confirmar una cita médica. Ese fue el último mensaje que recibió su familia antes de que desapareciera.