En un contundente golpe a las redes logísticas del terrorismo en el suroccidente del país, el Ejército Nacional de Colombia logró la ubicación y neutralización de lo que se considera una de las mayores fábricas de artefactos explosivos improvisados pertenecientes a la estructura Carlos Patiño, de las disidencias de las Farc.
El operativo, desarrollado en zona rural del municipio de El Tambo, Cauca, impide una ofensiva terrorista de gran escala que pretendía afectar tanto a la población civil como a las tropas de la Fuerza Pública en el estratégico Cañón del Micay.
Operación militar en el corregimiento La Emboscada
El hallazgo se produjo en el marco de operaciones militares sostenidas en el corregimiento La Emboscada. Tropas del Batallón de Despliegue Rápido N.° 10, unidad orgánica de la Fuerza de Despliegue Rápido N.° 4, llegaron hasta el punto exacto gracias a labores de inteligencia militar que alertaron sobre el almacenamiento y preparación de material bélico.
Según el reporte oficial, esta fábrica artesanal estaba bajo el control directo de la Compañía Fardey Díaz, brazo operativo del Grupo Armado Organizado residual (GAO-r) Estructura Carlos Patiño. Esta organización criminal, que rinde cuentas a la facción liderada por alias Iván Mordisco, ha mantenido una presencia violenta en la zona, buscando el control de las economías ilícitas y los corredores estratégicos hacia el Pacífico.
Material incautado
La magnitud del material bélico encontrado en el sitio evidencia la capacidad técnica y la intención criminal de esta estructura. Durante la inspección y aseguramiento del área por parte de los expertos antiexplosivos, se incautaron los siguientes elementos:
- 3 cilindros de alto poder: Acondicionados con aproximadamente 150 kilogramos de explosivos en total (50 kg cada uno).
- 75 artefactos listos para uso: 55 dispositivos tipo "betún" y 20 recipientes plásticos de un litro cargados con metralla y explosivos.
- Sistemas de iniciación: 2 dispositivos de radiofrecuencia para activación a distancia y una batería de vehículo.
- Insumos técnicos: 600 metros de cable dúplex, 26 detonadores con cartuchos y resortes, 60 tornillos tipo percutor y 10 metros de tubería PVC.
Este arsenal, diseñado para causar daños indiscriminados, representa una violación flagrante a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario, dado que el uso de estas minas y cilindros-bomba no distingue entre objetivos militares y personas protegidas.
Impacto en la seguridad del Cañón del Micay
El Cañón del Micay ha sido históricamente una zona de conflicto debido a su geografía difícil y su importancia para el narcotráfico. Con esta acción, el Ejército Nacional afecta de manera significativa las capacidades terroristas de la Estructura Carlos Patiño al servicio de las disidencias de las FARC.
Al desmantelar este centro de producción, se frustraron planes de atentados que, según la inteligencia, estaban destinados a frenar el avance de la Fuerza Pública en el departamento y a intimidar a las comunidades campesinas de la región que se niegan a colaborar con el grupo ilegal.
Compromiso con la protección del territorio
Tras asegurar el perímetro en La Emboscada para evitar cualquier incidente con la población civil, el Ejército procedió a informar a las autoridades competentes para iniciar la judicialización del caso y coordinar la destrucción controlada de los explosivos bajo estrictos protocolos de seguridad.
La Tercera División del Ejército Nacional reafirmó que mantendrá las operaciones conjuntas e interinstitucionales en todo el departamento del Cauca. El objetivo primordial sigue siendo debilitar el accionar de los grupos armados organizados y garantizar la seguridad de los habitantes del suroccidente colombiano, quienes han sido los más afectados por el uso indiscriminado de estos métodos de guerra no convencionales.