EXCLUSIVO | Accidente aéreo en Putumayo: siete meses después, se conocen las causas del siniestro que dejó 69 muertos

Siete meses después del siniestro, LA FM conoció en exclusiva los detalles de la investigación que ya fue cerrada oficialmente por la Fuerza Aérea Colombiana y la comitiva de expertos.
Accidente aéreo Hércules FAC 1016. Crédito: Ejército Nacional.

¿Qué provocó el accidente aéreo del Hércules C-130 de la Fuerza Aérea que dejó 69 muertos en Putumayo? Siete meses después del siniestro, LA FM conoció en exclusiva los detalles de la investigación que ya fue cerrada oficialmente por la Fuerza Aérea Colombiana y la comitiva de expertos que se conformó para adelantar dichas labores.

El informe final, en poder del Ministerio de Defensa, recoge los análisis del fuselaje, el terreno, las condiciones meteorológicas y el testimonio de los 57 sobrevivientes.

La comisión, conformada por expertos de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, tenía como misión esclarecer lo sucedido en la mañana del lunes 23 de marzo, fecha en la cual el avión Hércules C-130, de matricula 1016 de la FAC, se precipitó a tierra.

¿Qué dice el informe final del accidente?

Altas fuentes confirmaron a La FM que el accidente fue ocasionado por una falla humana, exceso de peso en la aeronave y las condiciones de la pista.

Además, esta redacción confirmó que el informe, en el cual se detallan todos los puntos de la investigación, está en manos del Gobierno Nacional desde hace un mes.

Cuatro semanas después del accidente, en abril de este año, el coronel Luis Fernando Giraldo Escobar, director de Seguridad Operacional e Investigador líder FAC 1016, reveló que el avión de Putumayo impactó contra tres árboles a los cuatro segundos de su despegue, lo que generó la pérdida de potencia de un motor previo a la caída final.

Esa información hace parte del expediente final, que señala que el impacto contra los árboles, según la investigación, afectó la operación de los motores y obligó al piloto a realizar una maniobra para recuperar el control de la aeronave.

Así las cosas, los investigadores determinaron que la aeronave solo alcanzó a volar 36 segundos desde el momento en el que despegó hasta que cayó a tierra. El impactó se produjo a una distancia de más de dos mil metros.

Además, el informe corrobora las declaraciones del entonces comandante de la Fuerza Aérea Colombiana, general Carlos Silva, quien aseguró que la aeronave estaba en condiciones de aeronavegabilidad favorable.

El informe final recalca que los investigadores hallaron ramas de hasta 16 centímetros de diámetro en el motor afectado y que, previo a la caída del avión, el piloto alcanzó a alertar a los pasajeros para que se preparan para el impacto.

Así fue el fatídico accidente del 23 de marzo

El 23 de marzo de 2026, ocurrió la tragedia. A las 9:50 a.m. de ese lunes festivo, un ruido estruendoso y una estela de humo negro alertó a la comunidad de Puerto Leguízamo, en Putumayo, que algo había pasado.

Lejos estaban de imaginar que uno de los aviones militares más poderos del mundo, un Hércules C-130 había caído a tierra.

"Amigos, estamos acá por esas finquitas, cayó el avión y estamos recogiendo a todos los heridos. Han salido aproximadamente de 10 a 15 heridos. Los hemos montado en el carro de la Policía y la gente del pueblo está ayudando a llevarlos en las motos. Están saliendo todavía heridos", narró uno de los testigos del pueblo.

Fue cuestión de segundos para que la noticia estuviera en el primer orden de cada noticiero nacional e internacional.

El avión 1016 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana se accidentó a pocos kilómetros del aeropuerto de Caucayá.

A los pocos minutos, los pobladores de la zona, a bordo de motocicletas, empezaron a llegar para auxiliar a los sobrevivientes. Jhan Trujillo, fue el primero en hacerlo.

"Me acuerdo que hice unos seis o siete viajes en la moto, porque cuando yo llegué al sitio donde estaba el avión y el incendio, parqueé la moto y vi que dos muchachos heridos salieron del rastrojo. Cuando yo los vi, me asombré, venían todos reventados", narró el hombre.

Además, agregó que "entonces prendí la moto, y les dije 'hermano, móntese, móntese, yo los auxilio, hágale, yo los llevo para el hospital'. Claro, cuando yo los monté, arranqué de una vez para el hospital".

Dos horas después, mientras las imágenes del siniestro le daban la vuelta al mundo y dejaban en evidencia una de las perores tragedias para las Fuerzas Militares de Colombia, el general Carlos Fernando Silva, entonces comandante de la FAC, confirmó la caída del Hércules, su trayectoria y el número de militares a bordo.

"Estaba cubriendo la ruta Puerto Leguízamo - Puerto Asís, transportando soldados de nuestro Ejército Nacional. Tenemos 114 pasajeros a bordo y once tripulantes. En este momento sabemos que hay 48 heridos que ya han sido rescatados. Es una cifra preliminar", dijo en ese momento el general Silva.

Con las heridas abiertas y quemaduras graves, los gritos y llanto de los heridos hacían eco en la zona. La cifra de muertos aumentaba con el paso del tiempo, mientras que las autoridades avanzaban con el traslado de los sobrevivientes.

Así narraron los sobrevivientes la caída del Hércules 1016

En Bogotá, a las afueras del Hospital Militar, cientos de familiares llegaban angustiados a buscar el nombre de sus hijos, padres y esposos, con la esperanza de encontrarlos con vida.

"En medio del dolor, gracias a Dios y a la Virgencita del Carmen, él está vivo, porque supuestamente es la información que nos han dicho, no está muerto. Pero no sabemos si está aquí, en el Hospital Militar, o en Florencia o Puerto Leguízamo", relató uno de los familiares.

En las salas del hospital, los sobrevivientes repasaban una y otra vez las imágenes del accidente. Sus relatos reconstruyeron el minuto a minuto de lo sucedido: los ruidos extraños, la caída del avión, el incendio y los compañeros rogando que no los dejaran morir.

"Cuando iba cayendo se escuchó un ruido raro. Nos agarramos de donde pudimos y pidiéndole a Dios. Cuando caí, yo salté, pero caí arriba unos cursos míos. Hubo unos que se estaban quemando, que pedían ayuda, pero uno no podía hacer nada", dijo el soldado Mauro Peñaranda.

El golpe de realidad acabó con las ilusiones de aquellos familiares que guardaban la esperanza de un milagro. Dos días después del siniestro, se confirmó la trágica cifra: 69 muertos y 57 heridos.

Lo que dijo entonces el expresidente Gustavo Petro

Días después del accidente, en medio de un consejo de ministros, el expresidente Gustavo Petro desató la controversia al calificar como "chatarra", al Hércules 1016.

"¿Por qué nos regalaron un avión de 43 años de antigüedad? ¿Por qué nos regalan chatarra si nos sale más caro?", cuestionó el exjefe de Estado.

Fue entonces, cuando el excomandante de la FAC, el general Carlos Fernando Silva, explicó que la aeronave todavía contaba con más de 40 años de vida útil.

"Si hacemos el cálculo, en este momento le quedan 20.000 horas de vuelo. A razón de 340 horas anuales, podemos volar 45 años más previendo que tengamos la disponibilidad presupuestal para hacerle repuestos y los mantenimientos", dijo el general.

Tres debates de control político en el Congreso enfrentaron también al exministro de Defensa, Pedro Sánchez, al paredón de quienes cuestionaban la responsabilidad del Gobierno.

Fue así que Sánchez se comprometió a entregar, a más tardar el 23 de abril, el informe preliminar que revelara las causas del accidente. Dicho informe fue entregado en la fecha acordada.

Puerto Legúizamo, entre la resiliencia y el dolor

Un mes después de la tragedia, LA FM estuvo en el lugar donde cayó el avión, una zona en la que quedaron los restos de las víctimas y partes de la aeronave, y donde cientos de militares y civiles llegan para elevar sus oraciones frente a dos cruces de madera en las que cuelgan las imágenes de los 69 fallecidos.

Carlos Arturo Dorado, uno de los dueños del predio, todavía recuerda ese día.

"Los heridos comenzaron a gritar. Yo dije, 'pero, ¿de dónde llegó gente tan rápido?' Cuando me di cuenta, fue que comenzaron a arrastrarse por ahí, la gente iba saliendo. Dije, 'ay, sobrevivieron', porque inicialmente pensé que todos se habían muerte, el 'totazo' fue durísimo", dijo.

Además, señaló que "comencé a ver por el otro lado que iban saliendo también. Al momentico, no sé cuánto duraría, explotó, explotó durísimo. Y ya después, con la candela y todo, escuchaba que gritaban, decían, 'ayúdennos, ayúdenos'".

Puerto Leguízamo es uno de los 13 municipios del departamento de Putumayo, zona selvática y atravesada por ríos. Al sur, limita con Perú y al sureste, con Ecuador.

La gran mayoría de su gente son personas humildes que viven del campo y de la pesca, allí no existen muchos lujos, su acceso vial es complejo, el medio de transporte es la moto o el 'Tuk tuk' y es la zona típica del pirarucú y de decenas de frutas exóticas.

Aún así, es una región golpeada por la violencia y la presencia de grupos criminales.

Sin embargo, aquel 23 de marzo de 2026, pasó del olvido a la tragedia. Sus calles guardarán por siempre las memorias de quienes cayeron a bordo del Hércules como símbolo de honor a las víctimas.