Un ataque con artefacto explosivo ocurrió la noche del 22 de enero en el barrio Santa Fe, en el centro de Bogotá. El hecho dejó una persona muerta y 13 personas afectadas, según los reportes conocidos por la Policía Metropolitana.
Tras el hecho, las autoridades avanzaron en la verificación de lo ocurrido y expusieron las primeras hipótesis sobre el origen del atentado, las cuales fueron explicadas en entrevista con La FM por el general Giovanni Cristancho, comandante de la institución en la capital.
¿Qué se sabe del atentado con granada en el barrio Santa Fe?
De acuerdo con el general Cristancho, la investigación se concentra en dos hipótesis principales que estarían relacionadas con dinámicas delincuenciales en el sector. La primera apunta a una retaliación vinculada al microtráfico. “Tenemos dos hipótesis. La primera que estamos manejando es una retaliación de microtráfico por la zona”, afirmó el oficial durante la entrevista.
El comandante explicó que en el barrio Santa Fe se han identificado actividades ilegales asociadas al tráfico de estupefacientes, además de otras dinámicas delictivas. “En esta zona se han capturado personas por el delito de tráfico y porte de estupefacientes”, indicó, al señalar que existen estructuras criminales que disputan el control territorial.
Dentro de esa línea, la Policía tiene información sobre una organización específica. “Sabemos de una estructura de venezolanos, hablan de un alias ‘Maracucho’ que es el que pudo haber generado esta explosión, haber ordenado este atentado”, señaló Cristancho, aclarando que se trata de información que hace parte del proceso investigativo y que aún está siendo verificada por las autoridades.
¿El ataque con granada estaría relacionado con extorsión o terrorismo?
La segunda hipótesis planteada por la Policía se relaciona con posibles retaliaciones por extorsión, aunque esta opción no cuenta con denuncias recientes. “Puede ser también retaliaciones por el no pago de extorsión”, explicó el general, pero fue enfático en señalar que no hay reportes actuales que respalden esa versión.
Según indicó, el Gaula no ha recibido denuncias en los últimos meses. “Realmente no hemos recibido en los últimos meses denuncias por extorsión”, afirmó. Precisó que la única información conocida corresponde a un caso reportado hace más de ocho meses, sin que se hayan presentado nuevas llamadas o exigencias posteriores.
En ese contexto, el comandante descartó que se trate de un acto terrorista asociado a grupos armados organizados. “No es ningún grupo armado organizado que haya generado esta actividad”, aseguró. Añadió que el hecho estaría vinculado a grupos delincuenciales comunes organizados que buscan controlar economías ilegales en la zona.
Cristancho señaló que la Policía Metropolitana de Bogotá continúa con las labores investigativas para esclarecer plenamente lo ocurrido y establecer responsabilidades. “Esto obedece a grupos delincuenciales comunes organizados que quieren pelear la jurisdicción por el expendio de estupefacientes”, reiteró el oficial, al indicar que las indagaciones avanzan bajo esa línea.