El Juzgado Noveno Penal Municipal de Control de Garantías accedió a la petición de la Fiscalía y concedió detención domiciliaria para Luis Díaz, hijo del fallecido cantante Diomedes Díaz, y otras cinco personas, imputadas por secuestro simple y tortura contra el prestamista Carlos Mejía, en Barranquilla. La jueza del caso les advirtió que deben portar un brazalete electrónico y fue enfática al exigir a los imputados que "no pueden salir de casa".
“Va a imponer también ese mecanismo de vigilancia electrónica, para que, en efecto, se pueda ejercer un control mayor por parte de las autoridades del Inpec, respecto a la restricción de la libertad que se les está imponiendo; porque tengan claro que esa es una medida privativa de la libertad. De esa casa no pueden salir. Además, se les va a imponer ese mecanismo para poder garantizar aún más esa situación, atendiendo lo que se ha argumentado”, expresó la jueza del caso.
La medida, según la funcionaria, es para proteger a la víctima y a su familia. A todos los imputados se les impone, de manera obligatoria, un brazalete de vigilancia electrónica.
Los procesados aceptaron cargos
En la audiencia de formulación de imputación, los seis investigados aceptaron los cargos de secuestro simple agravado en concurso con tortura y suscribieron un preacuerdo con la Fiscalía.
En su momento, el fiscal Rodrigo Restrepo explicó que la negociación parte de la pena mínima prevista para el delito de secuestro simple, equivalente a 128 meses de prisión, a la que se adicionan 12 meses por el delito de tortura, para un total de 140 meses.
Sin embargo, al encontrarse el proceso en la etapa de formulación de imputación, la Fiscalía consideró procedente aplicar la rebaja del 50 % establecida en la ley, fijando una pena definitiva de 70 meses de prisión para cada uno de los implicados.
"La Fiscalía considera que es viable conceder la rebaja del 50 % para que el preacuerdo quede en una pena de 70 meses de prisión. Ese sería el preacuerdo que la Fiscalía hace con los indiciados. Considera la Fiscalía que ahí se dignifica la justicia", afirmó el fiscal durante la diligencia.
Como parte del acuerdo, el ente acusador informó que la víctima recibió la devolución de los tres millones de pesos entregados por su familia tras el secuestro, además de una indemnización cercana a los 10 millones de pesos por concepto de reparación integral, incluyendo la incapacidad médica de 20 días ocasionada por las agresiones.
Origen de los hechos
La investigación se remonta a la madrugada del sábado 23 de agosto de 2025, cuando Carlos Alfredo Mejía Vargas fue sacado por la fuerza de su vivienda, ubicada en el barrio Ciudad Modesto de Barranquilla.
De acuerdo con la Fiscalía, los procesados actuaron de manera coordinada para privarlo de la libertad, señalándolo de apropiarse de entre 15 y 30 millones de pesos pertenecientes a la empresa informal de préstamos "Soluciones Mano a Mano", donde se desempeñaba como cobrador.
Los investigadores sostienen que los implicados ingresaron a la vivienda de la víctima, intimidaron con armas de fuego a su familia y obligaron a Mejía Vargas a salir del inmueble. Posteriormente, fue trasladado en motocicleta hasta una vivienda del barrio Las Granjas, donde permaneció retenido durante varias horas.
Exigieron dinero y hasta una vivienda para liberarlo
Mientras la víctima permanecía secuestrada, los captores, al parecer, establecieron contacto con sus familiares para exigir, inicialmente, el pago de 15 millones de pesos a cambio de su liberación.
Según la Fiscalía, al conocer que la familia no disponía de ese dinero, los investigados propusieron que entregaran una vivienda mediante la firma de una escritura pública a favor de una persona designada por la organización.
Durante las conversaciones también habrían amenazado con causar daño tanto a Carlos Alfredo como a sus familiares si no accedían a las exigencias.
La víctima habría sido sometida a múltiples torturas
El ente acusador indicó que, durante el tiempo que permaneció privado de la libertad, Carlos Alfredo Mejía Vargas fue sometido a constantes agresiones físicas y psicológicas con el propósito de obligarlo a aceptar la supuesta desaparición del dinero y revelar su ubicación.
La investigación señala que la víctima recibió golpes de puño en el rostro y otras partes del cuerpo, patadas, golpes con tablas de madera, tubos y otros objetos contundentes. Además, habría sido golpeado repetidamente con la cacha y la punta de un arma de fuego, y sufrió heridas ocasionadas con un arma cortopunzante en la mano derecha y en una de sus piernas.
Temas clave
¿Qué decisión tomó la jueza frente a Luis Díaz y los demás procesados?
La jueza concedió detención domiciliaria a Luis Díaz y a otros cinco imputados, ordenando además el uso obligatorio de brazalete electrónico para garantizar el cumplimiento de la medida.
¿Por qué delitos fueron procesados y qué ocurrió durante la audiencia?
Los seis investigados aceptaron los cargos por secuestro simple agravado en concurso con tortura y suscribieron un preacuerdo con la Fiscalía que fijó una pena de 70 meses de prisión para cada uno.
¿Cómo ocurrieron los hechos investigados por la Fiscalía?
La investigación indica que la víctima fue sacada por la fuerza de su vivienda en Barranquilla, retenida en otra casa y sometida a agresiones mientras los responsables exigían dinero y, posteriormente, la entrega de una vivienda para su liberación.
¿Qué reparación recibió la víctima como parte del preacuerdo?
La víctima recuperó los tres millones de pesos entregados por su familia durante el secuestro y recibió una indemnización cercana a los 10 millones de pesos por los daños sufridos y las lesiones ocasionadas durante el cautiverio.