Inseguridad en Bogotá: experto cuestiona debilidades en control y vigilancia tecnológica

Advirtió que muchas de las cámaras de seguridad que hay en la ciudad no funcionan de forma adecuada.
Referencia atracos en Bogotá. Crédito: Freepik - Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia

La seguridad continúa siendo uno de los principales temas de preocupación en Bogotá. Si bien las cifras del Distrito muestran reducciones en varios delitos, este comportamiento contrasta con la percepción ciudadana, que señala un aumento del temor en la vida cotidiana.

El experto en seguridad, Nelson Cubides, cuestionó la gestión de seguridad del alcalde Carlos Fernando Galán y aseguró que la ciudad carece de un rumbo estratégico claro en esta materia. A su juicio, las herramientas tecnológicas disponibles no están siendo aprovechadas de manera efectiva.

“La seguridad se le salió de las manos al alcalde”, afirmó Cubides, al advertir que una parte significativa de los recursos tecnológicos del Distrito se encuentra subutilizada.

Uso de la tecnología

Explicó que varias de las cámaras instaladas en la ciudad no están operando de forma adecuada y otras tecnologías aún no han sido incorporadas.

“El gran problema es que tenemos tecnología desperdiciada. La mayoría de cámaras que deberían ayudar a resolver delitos no están funcionando como deberían, las cámaras con inteligencia artificial no han llegado y herramientas como drones patrulla, que ya se usan en otros países, aún no son una realidad en Bogotá”, señaló.

El experto, quien también fue concejal de Bogotá, sostuvo que la estrategia de seguridad no puede limitarse al aumento del pie de fuerza y que debe integrarse con tecnología y control territorial. También advirtió que la situación ha afectado la confianza del comercio y del sector empresarial.

“Bogotá camina insegura. El comercio y los ciudadanos estamos empezando a tener temor, y la autoridad que se esperaba recuperar no ha regresado”, aseguró.

Cifras oficiales y debate abierto

De acuerdo con datos de la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, Bogotá cerró 2025 con una reducción en 9 de los 11 delitos de alto impacto, entre ellos el hurto a comercio, la extorsión, el hurto a motocicletas y el homicidio.

El año pasado también registró uno de los periodos con menor número de homicidios en más de dos décadas, especialmente durante el último trimestre.

No obstante, los informes oficiales también dan cuenta de aumentos en otros indicadores, como las lesiones personales y la violencia intrafamiliar, fenómenos que continúan incidiendo en la percepción de inseguridad en distintos sectores de la ciudad.

Cubides afirmó que el problema va más allá de la administración distrital y lo relacionó con el deterioro del orden público a nivel nacional. Según su análisis, estructuras narcotraficantes estarían llegando a la capital y adquiriendo organizaciones criminales locales, lo que ha favorecido la expansión del microtráfico.

“El microtráfico se desbordó porque no se cortó el chorro entre las grandes bandas del narcotráfico y las estructuras que operan en los barrios”, afirmó.

Mientras la administración distrital defiende los avances reflejados en las cifras oficiales, el debate continúa abierto entre quienes consideran que la seguridad no se mide únicamente en estadísticas, sino en la percepción real de tranquilidad de los ciudadanos.

Alerta de Asocapitales por armas y violencia urbana

La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) advirtió recientemente que las capitales del país concentran el 23,8% de las armas incautadas a nivel nacional. De acuerdo con el gremio, las armas de fuego están presentes en el 60,7 % de los hurtos a personas, el 44,3 % de los hurtos a comercio y en el 20,6 % de los homicidios intencionales.

Asocapitales alertó que sin un control efectivo de armas y explosivos, la violencia seguirá poniendo en riesgo la seguridad urbana y la vida de millones de ciudadanos.

También señaló que el uso de explosivos en zonas urbanas evidencia fallas en los mecanismos de control y trazabilidad de las armas ilegales, por lo que pidió una acción inmediata y coordinada del Estado y una mayor articulación entre la Nación y los territorios.