Las autoridades confirmaron que los cuerpos hallados enterrados en un jarillón corresponden a María Camila Salazar y Paola Giraldo, jóvenes que habían sido reportadas como desaparecidas desde el pasado 3 de febrero, en el barrio Las Palmas, municipio de Cartago, Valle del Cauca.
El hallazgo no sólo enluta a sus familias, sino que vuelve a poner el foco en las cifras de desapariciones que vienen en aumento en este municipio del norte del Valle del Cauca.
Sobre la desaparición
Las jóvenes fueron vistas por última vez el pasado 3 de febrero, luego de salir a bordo de una motocicleta con destino a un centro asistencial del municipio, donde, al parecer, iban a entregar un medicamento a un familiar enfermo.
Horas después, la motocicleta fue hallada abandonada en un potrero, cubierta con plásticos y llantas, un hallazgo que incrementó la preocupación de sus familiares y activó los protocolos de búsqueda por parte de las autoridades.
En su momento, las autoridades ofrecieron una recompensa de hasta 25 millones de pesos para lograr ubicar con vida a las dos jóvenes y dar con los responsables de su desaparición.
Tras confirmarse su muerte, el ofrecimiento se mantiene, pero ahora enfocado en identificar y capturar a los responsables de este doble homicidio.
Alerta por desaparición de jóvenes
Desde el año 2019, Cartago figura entre los municipios con mayores reportes de desapariciones en el Valle del Cauca.
Según cifras oficiales, entre ese año (2019) y mayo de 2025 se contabilizan oficialmente 102 personas desaparecidas, de las cuales 52 son menores de 28 años, lo que evidencia un patrón que afecta principalmente a jóvenes.
Las autoridades relacionan esta problemática con la disputa entre las estructuras criminales 'Los Flacos' y 'La Nueva Generación', enfrentadas por el control de economías ilícitas en la región.
Frente a esta situación, organizaciones sociales advierten que el temor a represalias ha generado "zonas de silencio", provocando un posible subregistro de casos.
Sectores como Cauca Viejo y lagunas cercanas han sido escenario recurrente de búsquedas, ante la sospecha de fosas clandestinas.
Entre los casos más emblemáticos están los de Nicolás Aristizábal y Daniela Santiago, desaparecidos en el año 2023 y hallados meses después con signos de tortura en una laguna.
Caso Daniela y Nicolás
El asesinato de Nicolás Arismendi, de 18 años, y Daniela Rendón, de 16, se convirtió en uno de los episodios más dolorosos de la ola de violencia que golpea a Cartago, Valle del Cauca.
Aunque la desaparición de los jóvenes ocurrió el 3 de junio de 2023, cuando salieron a una cita y no regresaron a casa, el impacto del caso se ha extendido hasta 2024 y 2025 por la crudeza de los hechos y la falta de resultados judiciales.
Meses después de su desaparición, sus cuerpos fueron hallados en una laguna del sector de Cauca Viejo. Las autoridades confirmaron que ambos presentaban señales de violencia extrema.
Familiares de las víctimas, como Juan Pablo Rendón, padre de Daniela, han denunciado públicamente la falta de avances contundentes en las investigaciones y aseguran que el miedo ha convertido a Cartago en un "pueblo del silencio", donde muchas personas temen denunciar por posibles represalias.
Cabe resaltar que este caso se enmarca en un contexto de disputa territorial entre estructuras criminales como 'Los Flacos' y 'La Nueva Generación', enfrentadas por el control del narcotráfico en el norte del Valle.