La Fiscalía adoptó decisiones de fondo con miras a esclarecer la muerte del menor Kevin Acosta quien murió tras dos meses esperando que la Nueva EPS le suministrara sus medicamentos para tratar la hemofilia A severa que padecía.
Tras una intensa labor de investigación y contrastación de pruebas y verificación de documentos la Fiscalía determinó imputarle cargos ante un juez a Luis Óscar Galves Mateus, entonces interventor de la Nueva EPS.
Así mismo, los fiscales le formularán cargos por homicidio culposo a Nelson Ramírez Plaza, para la época de los hechos auditor de concurrencia y gerente regional, y a las funcionarias Jessika Paola Triana Sagastuy y Diana Marcela Caballero Arias.
De acuerdo con los investigadores todos ellos deberán responder ante un juez de control de garantías en relación con la muerte y la filtración de la historia clínica del niño Kevin Acosta.
En su momento, Yudy Katerine Pico, madre del menor denunció en La FM que debido a la falta de entrega oportuna del tratamiento por parte de la EPS y a las demoras en la red de atención especializada se aceleró el deterioro de la salud que conllevó a la muerte de su adorado hijo.
Relató que el pequeño llevaba varias semanas sin recibir el medicamento que era vital para controlar su enfermedad, lo que terminó por provocarle la aparición de hematomas ante cualquier golpe.
Según los registros cuando logró ser atendido y recibió los medicamentos, ya era demasiado tarde, debió a que el estado de salud de Kevin era extremadamente crítico y los esfuerzos médicos para mantenerlo con vida fueron insuficientes.
Por disposición del Centro de Servicios Judiciales esta audiencia de imputación de cargos fue programada para le próximo lunes 24 de agosto.
La Fiscalía indaga cómo fue manipulada la historia clínica del niño con hemofilia antes de llegar a manos del presidente Gustavo Petro.
Por estos, hechos la Fiscalía también le compulsaron copias a la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes para que adelante las investigaciones a que haya lugar contra el expresidente Gustavo Petro por su supuesta responsabilidad en los delitos listos de violación de datos personales agravado y homicidio culposo, bajo la calidad de garante debido a la filtración de la historia clínica del menor.
El viacrusis que llevó a la muerte a Kevin
Kevin Arley Acosta Pico, un niño de siete años con hemofilia A severa, murió en Bogotá el pasado 13 de febrero. Permanecía en cuidados intensivos en el hospital La Misericordia luego de que la Nueva EPS autorizara su traslado desde Huila.
El niño se golpeó la cabeza desde una altura de un metro y medio, aproximadamente, tras sufrir una caída en bicicleta. Su madre, Yudy Katherine Pico, lo llevó a urgencias en Palestina, un municipio huilense fundamentalmente agricultor de cerca de doce mil habitantes.
Pese a la afiliación del menor a la entidad, intervenida por el gobierno del expresidente Gustavo Petroa través de la Superintendencia de Salud, su tratamiento médico fue interrumpido, de acuerdo con denuncias públicas de su familia.
Las horas de angustia, súplicas y publicaciones en redes sociales elevaron la presión sobre la EPS, que sólo hasta el 9 de febrero avaló su traslado a Bogotá para una atención más especializada. Pese a la persistencia del personal médico, Kevin murió.