Las Fuerzas Militares de Colombia confirmaron, en la mañana de este sábado, que hay serios indicios de la muerte de alias Santiago, el cabecilla más importante del ELN.
Su muerte se habría dado en medio de una de las operaciones militares más importantes de las últimas semanas en zona rural de San José del Palmar, en Chocó.
Según el reporte oficial de las autoridades, durante tres semanas, por tierra, río y aire, fueron insertadas las tropas que ejecutaron dicha misión contra Hernán Chica Palacios, alias Santiago, quien cuenta con una trayectoria criminal de casi 30 años.
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La Operación Denver
El comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo Alejandro López Barreto, entregó detalles de la operación denominada Denver.
"Las Fuerzas Militares de Colombia se permiten informar a la opinión pública que existen serios indicios de la neutralización del más importante cabecilla del ELN que permanecía en Colombia. Esta operación militar conjunta y coordinada, denominada Denver, se desarrolló contra alias Santiago, cabecilla principal del Frente de Guerra Occidental del ELN, en el área general del departamento del Chocó, área rural del municipio de San José del Palmar", dijo el general López.
Si bien aún no se ha podido recuperar el cuerpo de este cabecilla, las operaciones continúan en la zona.
"Esta importante acción ofensiva se adelantó con información de inteligencia dominante proporcionada por las Fuerzas Militares y la Policía Nacional. En este momento, las tropas continúan el desarrollo de operaciones militares en el sector y de manera oportuna informaremos los resultados de esta importante operación militar y policial que aún se adelanta en el departamento del Chocó", agregó el general López.
¿Quién era alias Santiago?
Según el Ministerio de Defesa, por alias Santiago se ofrecía una recompensa de 3.000 millones de pesos.
Era conocido como el principal articulador del aparato criminal y narcotraficante del ELN en el occidente del país. Durante más de 28 años de trayectoria criminal, había pertenecido a estructuras dedicadas al narcotráfico y la minería ilegal, y fue responsable de ataques sistemáticos contra las comunidades más vulnerables de los departamentos de Chocó, Valle del Cauca, Antioquia y Risaralda.
Entre sus delitos se incluyen homicidios, reclutamiento forzado de menores, extorsión, secuestro, confinamiento y desplazamiento forzado.
Asimismo es señalado de amenazar a las comunidades y ordenar paros armados en Chocó durante el 2024 y 2025, en donde impedía la libre movilidad de la población civil, generando desplazamientos forzados, confinamientos y escasez de alimentos entre otras acciones.