La actividad forestal en varias zonas de Antioquia permanece paralizada debido a una serie de extorsiones, amenazas, hurtos, quema de maquinaria y retención de trabajadores que, según el gremio, estarían relacionadas con el accionar del frente 36 de las disidencias de las Farc.
La alerta fue entregada a La FM por Juan Miguel Vázquez, director nacional de Fedemaderas, quien aseguró que la situación comenzó a agravarse desde el pasado 26 de agosto, especialmente en la región de Llanos de Cuivá, zona ubicada en el norte antioqueño.
De acuerdo con el dirigente gremial, varias empresas forestales fueron objeto de acciones de grupos armados ilegales en diferentes fincas y municipios del departamento. La situación se repitió el 7 de septiembre en otra finca ubicada en inmediaciones de la zona rural de Angostura, lo que llevó a las empresas a tomar una decisión drástica: suspender indefinidamente sus operaciones.
Más de 200 trabajadores quedaron afectados
Uno de los principales impactos de esta situación se encuentra en el empleo. Vázquez explicó que, solo entre las empresas afiliadas al gremio, hay más de 200 trabajadores afectados por el cese de actividades. Se trata, según indicó, de personas de la región que cuentan con empleos formales y que dependen directamente de estas operaciones.
“Las empresas decidieron cesar indefinidamente operaciones”, explicó el director de Fedemaderas, al señalar que las amenazas no solo estuvieron dirigidas contra directivos, sino también contra los trabajadores. La situación genera además preocupación por el impacto que puede tener sobre otros sectores económicos que desarrollan actividades en las mismas zonas rurales.
Amenazas obligaron a retirar maquinaria de las fincas
La gravedad de los hechos llevó incluso a solicitar acompañamiento de la Fuerza Pública para ingresar a algunas de las fincas y retirar equipos. Según el dirigente gremial, el Ejército Nacional acompañó a funcionarios de las empresas para sacar parte de la maquinaria que permanecía en las zonas afectadas.
Incluso se presentó una amenaza relacionada con la supuesta instalación de minas en los terrenos para impedir el regreso de los trabajadores. De acuerdo con Juan Miguel Vázquez, integrantes del Ejército verificaron las áreas y, afortunadamente, no encontraron explosivos.
Para el gremio, sin embargo, la sola existencia de este tipo de amenazas evidencia el nivel de riesgo al que están expuestos quienes trabajan en estas zonas.
¿Las autoridades ya conocen la situación?
Sí. Según Fedemaderas, las empresas afectadas han presentado denuncias ante la Fiscalía General de la Nación, el Gaula, el Ejército y las alcaldías municipales. Además, el gremio asegura que existe coordinación con la Secretaría de Seguridad de Antioquia y que el gobernador del departamento, Andrés Julián Rendón Cardona, ya conoce la situación.
El principal reclamo, sin embargo, está relacionado con el número de uniformados disponibles para atender simultáneamente las diferentes zonas del departamento. Vázquez Suárez señaló que existe una limitación de pie de fuerza y pidió al Gobierno nacional, especialmente al Ministerio de Defensa, fortalecer la presencia de la Fuerza Pública para enfrentar a los grupos armados ilegales.
Un problema que ya había ocurrido en 2013
El director nacional de Fedemaderas recordó que una situación similar se había presentado en 2013, aunque en aquella oportunidad, según explicó, las dificultades fueron superadas rápidamente.
La preocupación del sector es que, en esta ocasión, las condiciones de seguridad no hayan mejorado y que las empresas continúen sin poder regresar a las zonas de trabajo. Hasta ayer, 18 de septiembre, las operaciones del sector forestal en Antioquia permanecían suspendidas en el norte antioqueño.
El sector pide acciones al Gobierno Nacional
Fedemaderas también ha llevado la preocupación a diferentes escenarios nacionales. Según Vázquez, el gremio ha solicitado apoyo al Ministerio de Defensa y al comandante de las Fuerzas Militares, mientras que también se adelantan gestiones con el Ministerio de Agricultura.
Por su parte, la representante a la Cámara por el departamento de Antioquia Ana Ligia Mora, quien conoce la situación del sector forestal en Antioquia, también estaría acompañando las gestiones ante el Gobierno Nacional.
El gremio insiste en que la actividad forestal tiene una particularidad: gran parte de los cultivos se encuentran en zonas rurales apartadas, con poca presencia permanente de la Fuerza Pública, lo que aumenta la vulnerabilidad de los trabajadores y las empresas del sector forestal.
Este es el contexto de la noticia
¿Desde cuándo se presentan los ataques contra las empresas forestales?
Según Fedemaderas, la situación comenzó a agravarse el pasado 26 de agosto y volvió a registrarse un nuevo hecho de violencia el 7 de septiembre en inmediaciones del municipio de Angostura.
¿Cuántas personas están afectadas por el cierre de las operaciones?
El gremio estima que más de 200 trabajadores de empresas afiliadas se han visto afectados directamente por la suspensión de las actividades. Las empresas decidieron detener sus operaciones debido a las amenazas contra trabajadores y directivos.
¿Qué están pidiendo los empresarios al Gobierno?
Fedemaderas solicita fortalecer la presencia de la Fuerza Pública en las zonas rurales donde se desarrolla la actividad forestal y avanzar en acciones coordinadas entre los gobiernos nacional y departamental para garantizar condiciones de seguridad que permitan reactivar las operaciones.
Mientras continúan las gestiones con las autoridades, las empresas permanecen a la espera de condiciones que les permitan regresar a las fincas. El gremio advierte que, mientras persistan las amenazas, la seguridad de los trabajadores será el principal factor para determinar cuándo podrán reanudarse las actividades forestales en estas zonas de Antioquia.