Un patrullero de la Policía Nacional fue asesinado durante un ataque armado contra la estación del municipio de El Carmen, mientras que, de forma simultánea, hombres armados hostigaron la subestación de Policía del corregimiento de Guamalito, en la misma jurisdicción. Los hechos se producen menos de 24 horas después del atentado con carro bomba contra una base militar en Tibú y en medio de una nueva escalada de ataques contra la Fuerza Pública en la región del Catatumbo.
La víctima fue identificada como Andrés Camilo Gómez Viloria, de 23 años, quien prestaba servicio en la estación de Policía de El Carmen.
El ataque ocurrió en medio de las fiestas del municipio
De acuerdo con el reporte de las autoridades, el ataque se registró hacia las 12:45 de la madrugada de este viernes 17 de julio, cuando el patrullero Gómez realizaba labores de vigilancia desde la garita de la estación.
Las investigaciones preliminares indican que el agresor aprovechó la gran cantidad de personas que se encontraban en el casco urbano por las celebraciones de los 340 años de fundación de El Carmen y la presentación de artistas invitados para acercarse sin despertar sospechas.
Una vez estuvo cerca de la estación, disparó en repetidas ocasiones contra el uniformado, quien recibió un impacto en el cuello que le causó la muerte.
Aunque en un primer momento circularon versiones sobre un posible ataque bajo la modalidad de francotirador, las autoridades señalaron que las primeras investigaciones apuntan a un ataque directo, favorecido por las condiciones de las festividades que se desarrollaban en el municipio.
También atacaron la subestación de Policía de Guamalito
Mientras ocurría el homicidio del patrullero Gómez, hombres armados hostigaron la subestación de Policía del corregimiento de Guamalito, también perteneciente al municipio de El Carmen.
Hasta el momento las autoridades no han reportado policías heridos durante este segundo ataque, pero confirmaron que las Fuerzas Militares y la Policía desplegaron operativos conjuntos para asegurar la zona, restablecer el orden público e identificar a los responsables.
Los organismos de seguridad mantienen las investigaciones para establecer qué grupo armado ejecutó ambas acciones violentas.
El atentado ocurre tras el ataque con carro bomba en Tibú
La muerte del patrullero ocurre menos de 24 horas después del atentado con carro bomba contra una base militar en el municipio de Tibú, hecho atribuido por las autoridades al ELN.
En ese ataque resultaron heridas cuatro personas, entre ellas una menor de edad, además de trabajadores de una estación de servicio cercana, quienes fueron trasladados a centros asistenciales.
Con estos hechos, Norte de Santander vuelve a registrar una seguidilla de ataques contra la Fuerza Pública en medio de la compleja situación de seguridad que enfrenta el Catatumbo.
Una semana marcada por los ataques contra la Fuerza Pública
Los hechos de El Carmen se suman a otras acciones violentas registradas durante los últimos días en el departamento.
El 9 de julio, un dron cargado con explosivos impactó el aeropuerto de Tibú. El ELN se atribuyó esa acción, que dejó tres guardias de seguridad heridos y daños en la infraestructura administrativa.
Posteriormente, el 14 de julio, un integrante de la Policía resultó herido en un brazo durante un ataque armado en el municipio de Teorama, cuando uniformados adelantaban labores de registro y control.
Ese mismo día, hombres armados atacaron con ráfagas de fusil la subestación de Policía del corregimiento de Campo Dos, en Tibú. Aunque no hubo policías lesionados, sí se registraron daños en la infraestructura.
Ahora, con el asesinato del patrullero Andrés Camilo Gómez y el hostigamiento en Guamalito, ya son varias las acciones violentas dirigidas contra la Fuerza Pública en pocos días.
El Catatumbo sigue siendo escenario de la confrontación armada
Las autoridades recuerdan que en esta zona hacen presencia estructuras del ELN y de las disidencias de las Farc, organizaciones que mantienen una disputa por el control del territorio y de las rutas del narcotráfico.
La confrontación entre estos grupos armados ha provocado una grave crisis de seguridad para las comunidades del Catatumbo, con desplazamientos, confinamientos, homicidios y ataques recurrentes tanto contra la población civil como contra la Fuerza Pública.
Las operaciones militares y policiales continúan en diferentes municipios del departamento para intentar contener la ofensiva de los grupos ilegales y dar con los responsables de los más recientes atentados.
Preguntas clave
¿Qué ocurrió en el municipio de El Carmen?
Un ataque armado contra la estación de Policía dejó muerto al patrullero Andrés Camilo Gómez Viloria, de 23 años. El hecho ocurrió durante la madrugada del 17 de julio, cuando el uniformado prestaba servicio en la garita de la estación. De manera simultánea, hombres armados hostigaron la subestación de Policía del corregimiento de Guamalito.
¿Qué otros ataques recientes se han registrado en Norte de Santander?
En los últimos días se han presentado varios ataques contra la Fuerza Pública. Entre ellos están el atentado con carro bomba contra una base militar en Tibú, el ataque con un dron al aeropuerto del mismo municipio, el hostigamiento a la subestación de Campo Dos y el ataque en Teorama que dejó un policía herido. Estos hechos reflejan un aumento de las acciones violentas en la región.
¿Quiénes serían los responsables de estos ataques?
Las autoridades mantienen las investigaciones sobre los hechos ocurridos en El Carmen y Guamalito. En el caso del atentado con carro bomba en Tibú y del ataque con dron al aeropuerto, las autoridades señalaron al ELN como responsable. Sin embargo, sobre el asesinato del patrullero aún no hay una atribución oficial.
¿Por qué el Catatumbo sigue siendo una de las regiones más afectadas por la violencia?
El Catatumbo continúa siendo un territorio estratégico para los grupos armados ilegales por su ubicación y las rutas utilizadas para actividades ilícitas. En la región mantienen presencia el ELN y las disidencias de las Farc, cuya confrontación ha generado una crisis humanitaria marcada por desplazamientos, confinamientos, homicidios y constantes ataques contra la Fuerza Pública y la población civil.